Llevo algunas semanas recorriendo diferentes supermercados: Mercadona, Condis, Bonpreu, Hipercor, Carrefour, etcétera. Creo que de los que me quedan cerca sólo me falta Caprabo por comprobar.

El motivo es muy sencillo, quiero un par de bolsas de patatas fritas de esas pequeñas como las que venden en los bares. Como digo, por más que he mirado, me ha sido imposible encontrarlas. Por supuesto, cualquiera de estas tiendas, dispone de las bolsas de patatas fritas de tamaño grande (de entre 125g y 300g).

Ocurre que la mayoría de marcas, y PepsiCo Iberia con sus conocidas Lay’s, no son una excepción, tienen dos gamas diferenciadas de productos.

La primera es la destinada a consumidor final, aquella que publicitan en redes sociales, en su web, en televisión, etcétera, y que son las que pretenden que compremos en las tiendas y supermercados. Aquí solamente ofrecen los tamaños gigantes, con la presumible intención de que los adquieras, y acabes con la bolsa entera en un abrir y cerrar de ojos. Todo sabemos que por bien que cerremos esa bolsa, e incluso utilizando el truco de la pinza, no nos durarán más de 2 o 3 días. Estamos condenados a meternos una sobredosis de hidratos y grasas. Más aún, si como en mi caso optamos por las Al punto de sal, fritas en aceite de maíz, en vez de oliva o girasol.

La segunda gama, es la HORECA, o sea, la que va destinada a HOteles, REstaurantes y CAterings, aquí si ofrecen el tamaño pequeño de toda la vida, ese que recordamos de niños en los bares cuando los mayores pedían una cerveza, con un contenido de producto de entre 25g y 40g, y que son ideales para darse un capricho puntual. Seguramente el argumento es que al tener menos cantidad de producto, ofrece más margen al establecimiento. Es normal que cobren en un bar 1€ por esa bolsa de patatas fritas, que el distribuidor se la vende a unos 0,25€.

El asunto contradictorio, es que los productos para HORECA no se suelen vender en supermercados (ni los de supermercados en HORECA), así que si quieres una bolsa de patatas fritas pequeña, o te la compras en un bar, o te vas a un colmado (ahora paki) a ver si la tienen.

Por mi parte, el consumo de este tipo de productos en tamaño grande, se ha reducido casi a cero, y como podéis ver, no es por falta de ganas, es por falta de oferta, quizás debida a una avaricia extrema, o a unos conceptos planteados sobre la base de familias de 4 a 6 miembros, tan habituales hace 40 años, pero tan escasas hoy en día.

No quiero que esto se tome como una crítica a Lays, que lo es. Sin embargo, es extensible a Donuts, que se venden como mínimo en paquetes de dos unidades, y en fin, a todos esos comestibles apetecibles y tan poco saludables.