En los años dorados de los 8 bits, con una industria de elevado talento en el desarrollo de videojuegos de nuestro país, que a su vez no tenía la difusión internacional merecida, se le unió el deporte de alto nivel, donde los deportistas de élite tenían complicado abandonar nuestras fronteras.

No es de extrañar entonces, que la alianza acabase produciéndose, y se unieran buenos juegos, al de nombres destacados en diferentes disciplinas, siendo España, de los países pioneros donde se diera esta situación, que más adelante se denominaría licencias deportivas.

Podemos contar con celebridades como: Fernando Martín, Emilio Butragueño, Jorge Martínez Aspar, Míchel, Sito Pons, Emilio Sánchez Vicario, Ángel Nieto, Carlos Sainz, Poli Díaz, Perico Delgado, Edgar Torronteras, y hasta “El Juli”.

Poco a poco esta fiebre/estrategia de mercadotecnia, se iría extendiendo a otros paises: André Panza, Jack Nicklaus, Drazen Petrovic, Anatoli Kárpov, Daley Thompson, Nigel Mansell, Joe Montana, Mario Andretti, Gary Lineker, Colin McRae, Carl Lewis, …