La versión RC (Release Candidate), del esperado SP1 (Service Pack 1) para Windows Vista ya está entre nosotros, así que es cuestión de poco tiempo que se acabe presentando la versión final.

Aunque multitud de sitios hablan de él, como hice con el propio Vista, he preferido instalarlo yo mismo, y dar mi opinión de primera mano.

Dependiendo de nuestra versión de Vista x86 o x64, y del idioma en el que lo tengamos, el tamaño de la descarga del parche variará, aunque es independiente de la edición (Home, Business, Ultimate, …).

La lista de cambios no es muy grande, aunque asegura mejoras en el rendimiento, sobre todo del manejo de archivos; mayor estabilidad gracias a los informes del Customer Experience Improvement Program (CEIP); seguridad mejorada con nuevos parches; y por último, aunque no menos importante, nuevas características, como la inclusión de DirectX 10.1 soporte Wifi 802.11n, o exFAT.

Hay que destacar, que salvo contadas excepciones, el SP1 no incluye actualizaciones de drivers, que se siguen actualizando vía Windows Update de forma independiente. Ello explica lo compacto del paquete, que es apenas un 10%-20% del tamaño total del sistema.

Así tenemos: Windows Vista Service Pack 1 RC – 5 Language Standalone Package – Español (436 Mb en formato EXE); Windows Vista Service Pack 1 RC – All Language Standalone Package – Español (548 Mb en formato EXE); o Windows Vista Service Pack 1 RC1 for x64 Based Editions – All Language Standalone Package – Español (878 Mb en formato EXE).

El proceso de instalación comienza de forma sencilla, ejecutamos el programa descargado que nos informará de la actualización, y nos preguntará si queremos que automáticamente se reinicie el ordenador cuando sea necesario durante la instalación. Como veremos más adelante, es recomendable activar esa casilla.

La actualización empieza con una barra de progreso dentro del GUI de Windows, y un mensaje que nos recuerda que el proceso puede tardar más de una hora, y requerir varios reinicios.

Terminada esta parte, Windows reiniciará, y veremos la pantalla de carga de Vista, donde durante 3 etapas, se van actualizando componentes. De forma bastante confusa, se notifica del progreso en el formato Etapa X de Y – Z% completado, permite seguir el avance, pero no ayuda en absoluto a preveer cuánto tiempo queda exactamente para acabar.

En mi caso ha sido aproximadamente una hora y cuarto de espera, y el equipo se ha reiniciado 3 veces, así que no olvidéis planificar la actualización para un momento en el que no debáis hacer algo urgente con el equipo.

En el arranque final (el tercero), Windows arranca normalmente, y ya desde el entorno gráfico nos informa que el proceso ha concluído con éxito.

Ahora, Vista se identifica a nivel de usuario como Versión 6.0 compilación 6001: Service Pack 1, v.668), en contraposición al Vista RTM, que era simplemente 6.0 compilación 6000.

Indagando algo más en profundidad, vemos que la versión interna de los archivos, es realmente 6.0.6001.17052, lo que comparado con la versión oficial, nos da curiosamente 666 compilaciones más (6.0.6000.16386).

Rendimiento
Ya con el Service Pack aplicado, los primeros minutos de trabajo, nos dan la impresión que el sistema responde peor que con la versión sin actualizar, esto es simplemente porque el instalador ha eliminado varios archivos intermedios del sistema operativo que deberán recrearse (prefetch, cachés de iconos, …). Pasado ese período inicial, los archivos se irán reconstruyendo, y el rendimiento volverá a ser el normal.

Al operar con archivos, se nota rápidamente que el proceso es más suave, y las operaciones se hacen con mayor celeridad. A este respecto, las estimaciones de Microsoft se cumplen, y deja de haber tiempos sin respuesta durante los movimientos de ficheros.

Mi equipo no es portátil, así que me ha sido imposible verificar las mejoras de consumo de energía anunciadas.

El nuevo Internet Explorer 7.0.6001.17052, no se aprecian mejoras en el desempeño a la hora de navegar, presumiblemente los cambios en el intérprete de JScript, tienen un peso muy pequeño en el conjunto de la navegación. Se habla también de mayor eficiencia en la conectividad con Remote Desktop, y de agilidad en entornos de red, de las que no puedo dar mi opinión por no haberlas probado intensivamente.

No he notado grandes cambios en el tiempo necesario para arrancar Windows, o para apagarlo. Al menos, no empeora como ocurría con XP al instalar separadamente cualquier SP (en contraposición con las instalaciones que lo traían incorporado).

Seguridad
Hay mejoras en la gestión de DEP (Data Execution Prevention), y se ha mejorado el Windows Firewall y la encriptación BitLocker. En general, ningún cambio importante a destacar de cara al usuario final.

Aunque es algo sin mayor importancia, se nota mucho que UAC (User Accounts Control), no hace tantas preguntas como antes. Si sueles olvidar tus contraseñas, la incorporación de la pregunta secreta, te será muy útil.

Estabilidad
El nivel de estabilidad sigue siendo excelente, como lo han sido todos los Windows basados en el núcleo de NT

Nuevas características
DirectX 10.1, compatibilidad con BIOS inteligentes UEFI (Unified Extensible Firmware Interface), soporte para transferencias ADMA (Advanced Direct Memory Access), mayor integración con HD-DVD y Blu-Ray, … Un montón de características, que probablemente el hardware actual no nos permitirá explotar, pero que se irán generalizando con el paso de los meses.

Más prácticos, son los cambios en WGA (Windows Genuine Advantage), que permiten seguir trabajando normalmente con copias no genuinas del sistema. Es decir, se elimina el incómodo modo de funcionalidad reducida.

Errores
Que no sea una versión final, implica que puede tener errores pendiente de ser solucionados. Así, no funcionan algunos accesos directos. El Panel de Control y las propiedades del Equipo, sólo son accesibles desde el Explorador de Windows, y no desde el escritorio o el menú de inicio. Ambas incidencias las reporté en su momento a Microsoft vía el Beta Client.

Actualizado a jueves 27 de diciembre de 2007. 18:59:
La versión de los controladores Forceware compatibles con las gráficas de la serie 5 de nVidia son 96.85 (nVidia), 96.86 (Vista), y 96.87 (Vista SP1 RC).