Con el cierre de Megaupload, y la detención de Kim Schmitz (Kimble) parece que la protección de los derechos de autor en servicios de descarga directa alternativos como Rapidshare, Fileserve, Hotfile se ha endurecido.

Pienso que los proveedores no quieren arriesgarse a un cierre como el ocurrido con Megaupload, y por ello han endurecido sus controles internos, lo que hace que de cara a los usuarios, empiece a ser complicado descargar películas, series y música desde ellos.

En otros casos, se ha tomado la decisión de clausurar temporalmente el servicio, lo que obviamente es un contrasentido en cuanto al negocio de estas empresas.

Lo que ocurre, es que medios de comunicación han comenzado a declarar que a raiz del cierre de Megaupload, la asistencia a las salas de cine a aumentado del orden de un 10%, algo que me parece cuanto menos poco creíble.

No nos va a quedar más remedio que volver al P2P, y es que sin apenas videoclubs físicos, y la única posibilidad de comprar DVD, sin duda estos sites cumplían una función social, asociada a la copia privada.