Después del artículo sobre el Bulova Tellaro de hace algunas semanas, os adelantaba que no esperaba adquirir nuevos relojes a corto plazo. Pues bien, no lo he cumplido. Me debisteis notar el entusiasmo en Relojes de cuerda actuales, así que decidí ir a por un modelo de cuerda manual.

No es que no tuviera ninguno, ya sabéis que tengo un Titan, o el Incitus que restauré, y que guardo con mucho cariño, como parte de mis vintages. Tampoco son excusa los Poljot Strela Cosmos, Shanghai Serve the people, HMT Janata, Luch 77471760, Slava 1241417/300, Luch 738759463, Woodford 1023 o el Molnija Border Guard.



Tras el chasco con el despertador M801.1, quería un nuevo Vostok. Ya sabéis que son buenos relojes, fáciles de conseguir, y muy asequibles, claro ejemplo de las cualidades tradicionales de la relojería rusa.

Por ese motivo, relojes Vostok tengo unos cuantos. Incluso Vostok Komandirskie como los K-34 340946, K-35 350606 o el 921288. Me faltaba uno de cuerda, que son todavía más baratos. Así que iba a optar por un Komandirskie 431171, que se encuentra a unos 30€ en Meranom, hasta que descubrí el Komandirskie 861033.

Los Komandirskie con caja tipo 86, se lanzaron en 2016, hubo unas cuantas variantes, pero la tirada fue pequeña, y no tuvieron demasiado éxito, así que deberás rebuscar un poco si lo quieres. Pagué por él 2.100 rublos (35 euros).

Se presenta en una humilde caja de cartón de color rojo, que no tiene nada que ver con las de plástico negro o también rojo de otros Vostok.



Además de equipar el 2414A de cuerda, como buscaba, tiene una apariencia que nos recuerda a los Vostok de los años 1970. Como la mayoría de Komandirskies tradicionales, la caja no es de acero, sino de latón cromado, o recubierto de tinita (nitruro de titanio) en acabado mate. Tiene 40mm de diámetro sin contar la corona, que es roscada. Es una solución poco práctica, el tenerla que desenroscar para darle cuerda, y que tendría sentido si el reloj tuviera una buena resistencia al agua, aunque como sabéis, es solamente Water Resistant (2ATM). Tiene 12mm de alto, más plano que las versiones automáticas, como es natural, pero no hablamos de un reloj fino en absoluto. Con 65g de peso, si que es ligero, y además muy cómodo de llevar.

La tapa posterior, sí que es de acero. Recordemos que los Komandirskie modernos, como los K-35, son un híbrido con los Amphibia, que si llevan caja de acero. Lo que si sorprende, es que a diferencia de sus hermanos, el cristal sea mineral plano en vez de plexyglass curvado, como vemos en los modelos más caros tipo K-34.



Como decía, su interior alberga el movimiento Vostok 2414A, en el que luego se basarían las versiones automáticas 2415 y 2416 entre otras, con las que comparte características: frecuencia de 19.800 vph, calendario con el particular ajuste rápido de Vostok, precisión de -20/+60 segundos por día, y períodos entre mantenimientos de al menos 10 años. Cuenta con 17 rubís, en vez de los 31 o 32 de las versiones automáticas, y lo que me llama la atención, es declarar una reserva de marcha de al menos 36 horas, contra las al menos 31 horas de los automáticos.

He medido una reserva de marcha de 46 horas hasta detenerse por completo, superando con creces las especificaciones, pero debéis recordar, que los relojes mecánicos, con poca carga, pierden precisión, así que no conviene superar esas 36 horas. En cuanto a la precisión, sin haberlo ajustado, es de unos +15 segundos/día, que considero una buena muy cifra en un reloj mecánico de ese precio, pero que es cuestión de suerte.

El diseño es muy industrial, sólido, y mazacote. Así que suele llamar la atención por lo diferente que es, aunque no suele no gustar a casi nadie. La correa es de piel 18mm, con la malísima calidad a la que estamos acostumbrados en estos relojes tan baratos, así que lo adecuado es cambiarla, en mi caso por una sencilla NATO-Zulú de color negro eBay y 1,50€. Es resistente al agua (2ATM), más de lo que podríamos pedir.



Las agujas son del estilo moderno como en el K-35, así que el lumen es mejor que en sus antecesores, y cumple, también en las marcas horarias. Como siempre, las manecillas podrían ser algo más largas, pero es lo que tiene montar el mismo juego en diferentes modelos.

Un aspecto curioso, es que la tipografía del fechador, es de un color gris bastante tenue, y que no contrasta demasiado con el color blanco de la ventana. He visto fotos, y es algo que he visto en algunos Vostok, no particularmente el 86. No se si se habrá ido descoloriendo, es un defecto de fábrica, o es así por diseño. Lo cierto, es que al no tener ajuste rápido, cuanto menos visible sea el datario, mucho mejor. Así nos evitamos darnos cuenta que no está en fecha cada vez que miremos el reloj.