En el artículo acerca de la tienda Komandirskie.com, os avanzaba la nueva adquisición que estaba por venir, el nuevo Vostok Komandirskie 470611.



Este Komandirskie 470611, se integra en la familia Vostok K-34. Con un precio oficial de 10.680 rublos (156€), es un reloj caro para lo que nos tienen acostumbrados en Vostok. Pese a todo, ya os expliqué la atractiva oferta que tenían en Komandirskie.com, y que me permitió conseguirlo por 7.899 rublos (115€). Un precio cercano al de los Vostok Special Edition. Mientras un Komandriskie de cuerda manual cuesta unos 35€, uno automático llega a los 50€, y un K-35 automático a los 60€. Los K-34 rondan los 140€. Debemos hacer notar, que estos K-34 son relojes oficiales de la factoría de Vostok, no modificaciones extra-oficiales con componentes de dudosas procedencia como las ediciones especiales SE.

La familia Komandriskie K-34 cuenta con diferentes modelos, algunos que equipan segundo huso horario o GMT sin fechador (2426), otros con segundero pequeño y también sin fechador (2415.02), y otros más tradicionales, sólo hora y con fecha como el caso que nos ocupa. Mi favorito era el ya agotado K-34 350007, con lumen aplicado en toda la esfera. En cambio su sucesor el 476613 no me gustaba, así que opté por este más conservador, y esfera de color blanco.

Al ser un Komandirskie, comparte muchas características con sus hermanos los Komandirskie Classic como el 921288, 431171 o el 861033, pero lo primero que notamos, son sus acabados y calidades, que van bastante más allá de los de éstos (y también de los más ambiciosos K-35 y Retro).

El packaging es moderno, una caja de cartón bien terminada, en color negro y con tonos rojos que parece inspirada en las de Tissot o Certina. Una caja, no es algo demasiado importante en un reloj, pero sí una declaración de intenciones. Se acompaña con una manual de instrucciones y garantía, que están tanto en ruso como en inglés. A diferencia del formato hoja de papel de sus hermanos, este es un librito con buena calidad de impresión, y el detalle de mantener la fecha de fabricación del reloj (15 de marzo de 2017), algo que muy pocas compañías hacen.



Al abrirlo, apreciamos que en la fábrica, se han dedicado a ir corrigiendo uno a uno, los puntos más débiles de los Vostok más económicos. La correa, es de cuero genuino, con 20mm de ancho, en un bonito color negro con las costuras en rojo oscuro. De buena calidad y buen tacto. Bastante gruesa, pero flexible, que es lo que conviene. Va firmada interiormente con la leyenda Komandirskie, así como en la hebilla, que trae el logotipo del Comandante. El cierre es deployante o de mariposa en vez de hebilla, lo que garantiza que la vida de la correa sea mucho más extensa.



La caja es de acero inoxidable pulido, de aspecto contundente, y con un diámetro algo mayor, y más acorde con las tendencias masculinas de hoy en día: 42mm sin contar la corona. Tiene 15mm de alto. Han reemplazado el cristal acrílico o plexyglas por un cristal mineral convexo, de buen grosor. Soy de los que piensa que lo simple suele ser mejor, y un zafiro plano, le habría ido como anillo al dedo. Ofrece una resistencia al agua de 100 metros (10 ATM), igual que en los K-35, más que suficiente considerando que la correa es de piel.

La esfera de color blanco es muy legible con grandes numerales y marcadores. Al igual que las manecillas, tienen el contorno plateado, en condiciones de poca luminosidad, el contraste no es muy alto. El lumen, SuperLuminova, es muy bueno, mejor que en los Amphibia clásicos, por supuesto, y mejor que en los suizos, o en el Orient M-Force, pero no excelente como el Seiko Monster. Como debe ser, está aplicado tanto en los índices, como en las agujas.

Las inscripciones en el dial, son en alfabeto latino e inglés, Komandirskie, Automatic y Made in Russia, le hace perder encanto en contraposición a las versiones en cirílico de otros modelos (Командирские, автоматический y
Сделано в России). No aparece la palabras Vostok ni Восток por ningún lado, pero si el logotipo Komandirskie con la estrella y los dos galones.

Incorpora un bisel rotatorio, que es interior. No sólo es menos proclive a golpes, sino que también hace la esfera más grande. Se desplaza gracias a la corona auxiliar a las 8. Resulta extraño, y tal vez un poco confuso, que la escala esté diseñada para las cuentas atrás. Es decir, saber el tiempo restante, porque cuando la tenemos a cero, sus numerales van en sentido opuesto al habitual. 55 donde debería ser un 5, 50 en el 10, 45 en el 15… Le da un toque original, pero le quita practicidad. La corona es a presión, no hace falta desenroscarla si queremos darle cuerda manualmente, algo que siempre me ha gustado. El tacto es suave y agradable como en el Retro, nada que ver con la extraña sensación de los Amphibia y Komandirskie automáticos e incluso de cuerda manual.



La tapa trasera es roscada, y con el fondo de exhibición de cristal mineral para que podamos apreciar el movimiento. Éste es el clásico calibre Vostok 2416B como en los Amphibia y Komandirskie, que además de la hora, tiene fechador. El inconveniente es que no tiene pase rápido de fecha, o al menos no integrado en la corona, y se hace tedioso de ajustar. Le habría venido mejor uu 2415, al menos, hasta que en Vostok opten por lanzar esas nuevas maquinarias que nos tienen prometidas.



Ya sabéis, manufactura propia, mecánico de carga automática con posibilidad de remonte manual, sin parada de segundero, rotor de carga bidireccional, 31 rubís, y 19.800 vph. Una reserva de marcha de al menos 31 horas, y una precisión de -20/+60 segundos por día. Cabría esperar que siendo una gama superior y más moderna, en Vostok hubieran garantizado unas especificaciones mejores, al menos -10/+30 segundos/día como ofrecía Vostok-Europe. Quizás por eso, hayan empezado a pasarse a calibres de Seiko-Epson (SII). De todas formas, mis mediciones son bastante mejores que esos mínimos, una reserva de marcha de 41 horas, y una precisión de unos +11 segundos/día. No podemos considerarlas excelentes, pero son buenas para el precio del reloj.



En suma, este Vostok K-34, es un reloj con buenos acabados, y buenos materiales. Un digno rival marcas japonesas de precio similar como Citizen, Seiko y Orient. A favor del Vostok, su originalidad, y exclusividad debido a lo poco habituales que son en Europa. En contra, una mecánica que se le queda algo corta, y un precio que, salvo ofertas, resulta ligeramente alto.