En Windows 2003 Standard Server vs Windows XP Professional analizaba las ventajas de Windows Server 2003, en comparación con la versión Workstation del momento: Windows XP.

Algo más de cuatro años después, y gracias a la posibilidad de obtener Windows Server 2008 gratuitamente, haremos lo propio con él, aunque naturalmente comparándolo con la respectiva versión de escritorio Windows Vista.

Si el principal aporte de 2003, era un nuevo kernel (5.2), con las mismas características de XP, y las funciones de servidor extras, es decir, un XP "actualizado", y con nuevos servicios, el caso de 2008 es algo diferente.

Primero de todo, Windows 2008, incluye exactamente el mismo kernel que Vista SP1, y este nivel, sería equivalente a instalarse un Vista que ya trajera el Service Pack integrado.

Por supuesto, incluye todos los servicios de servidor, que no están disponible en Vista (servidor de dominio y Active Directory, servidor Terminal Server, …), o que si lo están, es de manera muy limitada, como el caso de (IIS, Windows Firewall, …).

En cambio, y esto es nuevo desde NT, ciertas características incorporadas en la versión de escritorio, no están disponibles en la de servidor. Puede parecer un inconveniente, pero para ciertos tipos de usuarios, como es mi caso, me ha resultado muy conveniente no disponer de UAC, o que Windows Search Indexer, Windows Defender, y otros añadidos, vengan por defecto sin instalar.

El proceso de instalación es rápido, más todavía que el de Vista, en gran parte debido a las características que no son instaladas por defecto, pero también al saltarse pasos que son innecesarios en un sistema operativo de este tipo (como el cálculo de la puntuación de experiencia Vista).

Terminada la instalación, nos encontramos con algo similar a un Vista con el tema clásico de Windows, y sin apenas servicios ejecutándose, de manera que el rendimiento es algo más elevado que con un Vista out-of-the-box, y ayuda a conservar CPU.

Nos queda configurar nuestro 2008 para usarlo como entorno de escritorio, en este punto, y debido a la cantidad de información que hay disponible, no voy a entrar al detalle, tan sólo enumeraré la lista completa de configuraciones a aplicar:
- Activar Temas visuales.
- Activar Wifi si necesitamos este tipo de conectividad.
- Activar fondo de escritorio (uno proveniente de Vista dará el toque exacto).
- Activar SuperFetch, recomendable por la mejora de rendimiento que se obtiene.
- Activar Windows Search si usáis esta característica.
- Desactivar la seguridad mejorada de Internet Explorer.
- Desactivar política de contraseñas mejoradas.
- Desactivar motivo del apagado.
- Activar prioridad para aplicaciones en vez de servicios.

Al terminar el proceso de conversión, en un Athlon64 x2 3800+ con 3 Gb de memoria, nada más arrancar, 2008 x64 usaba algo más de 600 Mb de memoria. Vista Business x64, subía esa cifra hasta 700 Mb. Es decir, gestionan de igual manera la memoria, pero quedaba más memoria libre. Esta diferencia, podría aumentar sensiblemente en equipos con menos RAM física.

De cara a futuro, mientras que Vista soporta en el mejor de los casos 2 procesadores con número ilimitado de cores, 2008 Server Standard, dobla esa cifra, es decir, aguanta hasta 4 CPU.

En general su precio, y las necesidades de post-configuración, lo contraindican para usuarios domésticos. No obstante, aquellos que lo hayan podido conseguir sin coste, y que además tengan ciertos conocimientos, y ganas de "mancharse las manos", tienen con 2008 el sistema operativo definitivo del momento, que aporta un rendimiento marginalmente superior a Vista, consume algo menos de recursos, y permite seleccionar más facilmente aquello que vamos a usar de lo que no.