Se lleva más de un año hablando del famoso Seven , que por primera vez en la historia de Windows, parece que verá la luz antes de lo previsto, que si en su día iba a ser 2011, o 2010, parece confirmado que su fecha de lanzamiento será dentro del 2009.

Este adelanto, es en mi opiníón debido a las presiones de la industria, donde Vista ha sido duramente criticado, y por otro, a costa de reducir funcionalidades sobre lo que iba a ser 7, naturalmente. Así, y a pesar del nombre, Windows 7, es realmente 6.1, es decir una versión menor encima de Vista, que parte ya de las últimas mejoras incorporadas en el núcleo de Windows 2008.

Después de la compilación 4106, se han filtrado versiones más avanzadas, con un grado de estabilidad muy superior, la 6596, la 7000, y más recientemente la 7004.

Las novedades en lo visible no son muchas, un nuevo tema, muy similar a Vista, una polémica barra de tareas inspirada en OS X, que parece que finalmente vendrá configurada por defecto en la forma lógica de Vista, un centro de avisos, DirectX 11, posibilidad de gadgets en el escritorio, y la actualización de algunas aplicaciones, desde la calculadora, hasta Wordpad, Paint, Windows Media Player 12, o Internet Explorer 8.

Hasta aquí, algo no demasiado revolucionario si os interesa mi opinión, pero lo que realmente es importante, es el énfasis que se ha puesto en la mejora del rendimiento. Esta vez no hablamos de ser más veloz que versiones anteriores, con equipos de última generación, algo que salvo ME, creo que se ha cumplido en todos los lanzamientos, sino que va más allá. Se ha trabajado en el kernel, el caché de disco, la rutina de arranque, e incluso el instalador, para que 7, sea más veloz que Vista, pero también que XP. Incluso en máquinas low-end, con un Pentium 4 de hace 4 o 5 años, y 1 Gb de memoria RAM, parace que Windows 7, consume menos memoria, la gestiona mejor, y se reduce el consumo de CPU mejorando el rendimiento.

A diferencia de otras opiniones, lo anterior se basa a análisis y pruebas más o menos independientes llevadas a cabo por terceros, mi experiencia se ha limitado a instalarlo y ejecutarlo en una máquina virtual, que elimina la referencia de rendimiento. Eso si, puedo dar fe que salido de la caja, Windows 7 es capaz de trabajar con soltura, aunque de una manera bastante limitada, con incluso 512 Mb de memoria, cosa que no llegué a ver en Vista. Sin duda, son resultados prometedores para un software en fase alfa.

Todas las experiencias, se han centrado en la arquitectura de 32 bits x86, pues hasta la fecha, no se ha puesto a disposición pública ninguna edición de 64 bits. El sentido común dicta que las mejoras en los compiladores, deberían hacer que las versiones sixty-four, fueran comparativamente todavía más eficientes que su hermano Vista, aunque son solo conjeturas, y bien pudiera ser, que la no disponibilidad de versiones x64, indicaran ciertos problemas en el desarrollo, que acabasen solucionándose de mala manera para sacar a tiempo la versión final.

El reciente lanzamiento de la primera beta de Windows 7, pondrá las opiniones en su sitio, y confirmará o desmentirá lo que se ha ido diciendo hasta el momento, no obstante, ello requerirá un análisis más en detalle.

Por último, tendremos que ver si los usuarios que han abonado la correspondiente licencia de Vista durante el pasado año, volverán a hacer un desembolso económico para obtener los leves cambios en 7, y las mejoras de rendimiento. Aunque también cabría la posibilidad que el sistema de activación, idéntico al de Vista, fuera finalmente rebentado, teniendo así versiones gratuitas del sistema operativo como antaño.