Hablaba en cambio de hora de verano de esto mismo, pero vais a dejarme que lo retome, porque de nuevo el 24 de octubre, volvimos a las andadas. Fernando me dio la idea de atacar este punto, que se es controvertido, al tener defensores y detractores.

Desde luego, y a mi modo de ver, el horario de España tiene dos problemas. El primero es la zona horaria a la que estamos adscritos, de forma artificial: GMT +1, como Francia, Italia y Alemania por ejemplo.

Digo artificial, porque hasta 1942, la península usaba el horario de Greenwich (GMT +0), como Portugal e Inglaterra, que es en realidad el que le pertocaba por ubicación geográfica. De hecho las regiones más al oeste, como Galicia, debería incluso regirse por la huso horario de GMT -1.

El motivo fue que en el mencionado año de desgracia, de 1942, Francisco Franco, decidió que España adelantara una hora sus relojes, para así estar en sinfonía con Alemania.

Todo ello nos explica porque aquí la mayoría entramos a trabajar a las 9 en vez de a las 8 como en el resto de Europa, comemos a las 14 en vez de las 13, y salimos a las 19 en vez de las 18.

El segundo inconveniente es que además, nos regimos por el horario de verano y invierno (DST), que nos desfasa de la hora solar. Así que bajo el supuesto de ahorrar energía, dos veces al año, adelantamos y atrasamos el reloj, quedando a efectos prácticos en UTC +1 o UTC +2, dependiendo de la época del año.

Se aduce que ese cambio, incrementa la productividad, al maximizarse las horas útiles de luz solar, y reduce el consumo energético. En lo que a mi respecta, es justo lo opuesto. Costes debidos a baja productividad producidos después del cambio de horario, que va en contra de nuestros ritmos biológicos, y ningún ahorro energético, pues la mayoría de empresas mantienen de igual modo las luces encendidas. Por ejemplo Chile, ha sido ya uno de los países en darse cuenta de ello, y han abolido el DST (Daylight saving time).

Sinceramente, creo que nos iría mucho mejor si por un lado, volvemos al huso horario que de modo natural nos pertoca, es decir, GMT (Greenwich Mean Time), y por otro eliminamos el DST, quedándonos simplemente con la hora de UTC (Universal Coordinated Time) durante todos los días del año.