Casio SL-160

Me encantan las calculadoras, sobre todo si son Casio. Mis favoritas son las científicas, pero más aún las programables como la fx-CG50 de la que os he hablado ya bastante.

Este vicio, se ve incrementado cuando el modelo del que hablamos es económico, y nos permite comprarla por puro impulso. Lo que me ha ocurrido sin ir más lejos con la SL-787, la SL-760, y en el caso que nos ocupa, su hermana la SL-160. Porque cuando la vi en Amazon a solamente 3,99€, no fui capaz de resistirme.

La Casio SL-160VER es una calculadora de bolsillo, muy compacta y manejable 10mm X 87mm X 58mm, algo más pequeña aún que la SL-787TV, con la salvedad de ser algo más gruesa debido a que incorpora una tapa protectora de plástico, que es su principal valor diferencial.

Con solamente 35g de peso, tenemos algo más que las 4 operaciones artitméticas básicas con 8 dígitos. Conversión de euros, una memoria, y cálculo de porcentaje. Solamente algo más de lo que nos ofrece un reloj como el Casio CA-53, nada del otro mundo.

Lo verdaderamente sorprendente, es que en esos menos de 4€ con envío gratuito, tenemos el clásico blister de presentación de Casio, el pequeño manual de instrucciones, y una bonita calculadora que es dual-power, y que incluye como respaldo una pila de botón LR54. Huelga decir que tanto Casio como fabricante, Amazon como vendedor, así como los distribuidores intermediarios en el caso de haberlos, han ganado algo de dinero con ella, aunque no sea mucho.



Esto me lleva a preguntarme cuál es el verdadero coste de producción de estos dispositivos electrónicos, que probablemente se manufacturan de manera completamente robotizada, y que aprovechan una mano de obra demasiado barata para las pocas tareas manuales que lo requieran. O visto de otro modo, me pregunto que podría hacer un fabricante que tuviera verdadero interés en ello. ¿Podría crear un reloj de 10€ que fuera como el Casio F-91, pero además solar, y con cristal mineral? ¿Cuál sería el precio de producción de una actualización del W-780?

Es evidente que si en los años 80, eran la última tecnología, hoy su diseño y fabricación, está más que superada. La automatización se ha ido extendiendo, y los operadores chinos han reducido su precio notablemente, en comparación con el Made in Japan.

Si en 1991 un W-780 se vendía a 39,95$, y el F-91W lo hacía a 16,95$, hoy podemos encontrar ese mismo F-91 por menos de 10€, lo que si extrapolamos, quiere decir que el W-780 lo podríamos adquirir a menos de 24€.

Desgraciadamente, todos conocemos los aires de premium, que en caso de hacerlo, intentarían conseguir de nosotros al menos 100€. Sorprendentemente, ni siquiera ese argumento económico les motiva lo suficiente para llevarlo a cabo.

10 comentarios en “Casio SL-160”

  1. Una calculadora muy bonita, me encantan estas pequeñas de Casio. Tengo una, la SL»noseque», que es de mis favoritas. También es solar, por lo que le he quitado la pila y se puede usar en cualquier parte -que haya luz, claro-. Fue mi sueño tener una calculadora minimalista y superligera (apenas pesan, además).

    El único defecto que les veo es que no ofrezcan raíz cuadrada, ni cambio de signo. Por lo demás, lo de la conversión no se, no entiendo que la sigan poniendo, ¿alguien lo usa? Podrían aprovechar ese añadido para ponerle cosas más útiles e interesantes, como lo que acabo de mencionar, o aprovechar esa parte de la memoria para los cálculos de impuestos.

  2. Tampoco entiendo eso de la conversión de divisas Bianamaran. En realidad nunca he sido demasiado partidario de este tipo de macros, es decir, funciones que simplemente son combinaciones de otras. Me refiero a la conversión de monedas, pero también de unidades, cálculos de porcentaje, y hasta el cálculo de impuestos que mencionas.

    Mucho mejor habría sido el cambio de signo o la raíz cuadrada que sugieres. Imagino que el motivo es que fue algo útil en su momento, y cambiarlo implicaría cambiar la electrónica.

    En todo caso, dado su bajo precio y la buena calidad de construcción que ofrece, no es algo que pueda catalogar como defecto, sino más bien como posibles mejoras.

  3. Mi sorpresa ha sido morrocotuda, al ver que aun la fabrican. Tengo ese mismo modelo, desde hace un montón de años.
    Ya no recuerdo cómo llegó a mi, un regalo creo. La tapa se rompió hace años. Hasta hace poco pensaba que la tenía desde el instituto o la carrera, pero al fijarme en el conversor de euros caí en la cuenta que es más reciente.
    No recuerdo si le quite la pila en algún momento y no lo hago porque me ha ido tan bien que no me arriesgo a manipularla por dentro.
    El resultado ha sido óptimo y le he dado mucho uso en mi antiguo taller y en mi vida actual. Claro, siempre en un lugar bien iluminado.
    Cierto que para el taller me limitaba el no tener la función raiz, al hacer los diseños y cálculos. A favor, que la llevabas en cualquier sitio, con el peligro de dejartela olvidada durante todo un año en el bolsillo de una chaqueta o en un abrigo.

  4. Mirando con detalle la foto del producto, la única diferencia que veo es el color del teclado, y que en la tapa interior que perdí, había una tabla de equivalencias de medidas; que como todo parece inútil hasta que empiezas a importar material.
    Lo del precio si que es llamativo Javier, porque una pila de boton en cualquier sitio casi equivale a la mitad del precio de la calculadora.

  5. Hoy he pasado por un puesto de venta ambulante, de baratijas de segunda mano, y he terminado comprando una de las las SL, la SL-450. Sólo solar, no tiene pila. Un poco más grande, cerrada o abierta, ocupa lo que esta 160, pero un poco más estrecha al no ser apaisada claro. Aunque no es una calculadora demasiado vieja, tiene cierto toque ochenteno que me llamó la atención. Una vez en la mano y viendo que estaba bastante bien, por 2 euros no la iba a dejar allí.

    La limpié un poco a conciencia en casa, la abrí y le metí un cartoncito fino doblado entre la almohadilla de atrás del panel solar y el fajín de contactos que van desde la placa a la pantalla porque por alguna razón, el lado derecho del panel tal como vemos la calculadora, fácilmente se metía demasiado para dentro. Aunque no he visto que tuviera nada roto ni de soportes y nervios internos de soporte que supuestamente evitan eso. Pero con ese cartoncito metido, pues listo. Ya no se mueve.

    Va estupenda. Muy rápida a pesar de funcionar sólo por energía lumínica. Con ocho dígitos en pantalla, cambio de signo, raíz cuadrada, porcentaje y la función MR para memorizar algún dato para cálculo. Y su carcasa/cubierta de tipo deslizante no está rota ni cascada.

    Sí que probándola le he pillado un gazapo curioso haciendo eso, porcentajes: de 100+4% me da 104 de resultado (con algunos decimales, no sé por qué), de 100+21% igual, 121 y algunos decimales. Pero de 100+16%, no me dice 116, si no 119 (y con decimales). ¡Ahora qué! ¿Será una calculadora preparada para inflar presupuestos y prácticas dudosas? xD

    Me tengo que animar un día y ver de hacerme con la que fue mi primera calculadora y que tanto me gustó (pero esa de solar poco, va con dos AA), una Canon Palmtronic (88M creo que era).

  6. Estéticamente la SL-450 no es de mis favoritas Alejandro, me quedo con la SL-787. Lo que si demuestra tu testimonio es que estos aparatos con alimentación puramente solar son casi inmortales. No tienen baterías que se degraden, tampoco pilas que puedan sulfatarse. Aparatos que lo único que sufren con el paso del tiempo es del desgaste mecánico de sus teclas. Del cálculo «100+16%» que de 119, no tengo ninguna explicación. Es realmente extraño…

    Nunca tuve una Canon Palmtronic, pero si que las recuerdo. Que bonitas eran esas calculadoras con display LED. Me recuerda mucho a mi fx-17. Es cierto que las pilas no duraban demasiado, menos aún en la Canon si montaba «solamente» 2AA. Pero esos dígitos iluminados, eran increíbles, el futuro. Hoy, relegado a despertadores y poco más.

  7. Era una pasada la Canon. Y no creas que le duraban demasiado poco las pilas AA, no. Yo no la recuerdo tragona, y hasta jugaba mucho con ella de crío.

    Y los números se veían estupendamente en toda condición de luz, jejeje.

  8. Esa sensación era lo mejor Alejandro. Te metías a oscuras en tu habitación, y empezabas a hacer cálculos aleatorios con ella. Era una época en que las pantallas retroiluminadas no estaban al alcance de la gente. Esas calculadores LED eran probablemente lo que más se acercaba.

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