Charles DeWeese el autor de FlashFXP encarcelado por delito sexual

En 1998 Charles DeWeese lanzó la primera versión del cliente FTP/FXP FlashFXP, inicialmente denominado como MyFTP. Desde esa época se convirtió en mi predilecto, aunque antes había usado muchos otros como WS_FTP, FTP Explorer o CuteFTP. Posteriormente lo fui alternando con FileZilla y SmartFTP, pero dada la cantidad de favoritos que tengo almacenados, sigo usando FlashFXP a menudo.



El caso es que quedó estancado con el FlashFXP 5.4 lanzado en 2016, la última actualización es de hecho la 5.4.3970 de principios de 2017. Pensé que se trataría de un caso más de abandonware, ese tipo de productos de software que cuando descienden las ventas o la motivación del desarrollador pasan a quedar abandonados.

DeWeese, el fundador de Opensight Software fue acusado de cometer un delito sexual. El 12 de octubre de 2017 fue arrestado, y pasó a disposición judicial el 5 de diciembre del mismo año. Presumiblemente ingresó en prisión para cumplir una condena de dos años, por lo que su programa quedó abandonado.



Hay varias lecturas acerca de lo ocurrido en prensa escrita, pero ninguna declaración oficial, por lo que prefiero no juzgar.



De manera que tras el fallecimiento de Phil Katz, Frank S. Fischer o Terry Colligan, Charles DeWeese pasa a engrosar la lista de sucesos extraños ocurridos en el mundo de la programación.



5 comentarios en “Charles DeWeese el autor de FlashFXP encarcelado por delito sexual”

  1. desconozco las andanzas y costumbres de este hombre, asimismo los entretelones de su juicio

    lo que sí sé es que pronto casi todos de los hombres heterosexuales tendremos denuncias, juicios y/o procesamientos por denuncias de mujeres u homosexuales

    yo hasta ahora tengo dos denuncias por parte de mujeres que ni eran mis parejas ni jamás tuve la más mínima intención de que lo fueran. Y no solo no me interesaría siquiera verlas desnudas sino que tampoco se me hubiera ocurrido jamás. Realmente muy feas ambas

    Una por supuesto acoso y hackeo no solo de su computadora sino también de la de su hermano que vive o vivía en méxico. Al parecer soy tan buen hacker que también le hackee su coche (al hermano) y le rompí la batería del auto. Asimismo, consta en la denuncia, que la espiaba a ella a través de su ventana a través de un cable grueso negro robótico con una cámara en la punta. Por suerte todo este delirio le dio hace quince años, porque si me hacía esta denuncia ahora con las nuevas leyes discriminatorias en contra del hombre heterosexual la tendría muy complicada en los juzgados.

    Otra denuncia más reciente es de una vecina que luego de que yo cerré la canilla de agua de mi baño para hacer unas reparaciones me agarró a martillazos la puerta de mi casa, destrozándola. Le hice la denuncia y luego ella una contradenuncia que ni siquiera la leí porque me hubiese dado mucha envidia su imaginación. Por suerte aún no había sido impuesto el pack de leyes a favor de humanos con vagina impuestas por el nuevo orden mundial y financiadas por el señor Soros. Me tuve que mudar de ese lugar porque tenía las de perder.

    Hoy día los hombres debemos demostrar que somos inocentes y a veces no se puede ante las acusaciones con pruebas que no pueden demostrarse. El testimonio de un humano con vagina o vestido como mujer es más válido que de otro con pene vestido de hombre que se autoperciba como heterosexual. Y no lo digo yo, son las leyes que no dejan lugar a una segunda interpretación.

    Jamás golpee a ninguna mujer y ni siquiera recuerdo haberle gritado a alguna, pero pude haber recibido varias denuncias más porque me amenazaron con ellas. Lo interesante es que he recibido golpes de varias, difamaciones e incluso fui secuestrado por varias horas por una y otra me arrinconó con una enorme cuchilla de cocina. Y no me defendí porque prefiero que me maten a terminar preso por hacerlo.

    Cuando tuve empleadas y/o mujeres a mi cargo, que dio la casualidad que fueron todas apetecibles, jamás acosé a ninguna ni tuve con ellas nada más que un correcto trato. Tampoco discriminé a hombres por sus costumbres. Pero como empleado me echaron de una empresa por no ser homosexual y de otra por no querer tener sexo con mi jefa.

    Hoy día si voy caminando por la calle y veo que voy a cruzarme en la acera con una bella señorita la cual exalta no solo mis bajos instintos sino también los superiores y sobre todo los del medio, cruzo rápidamente a la acera de enfrente o doy vuelta y me alejo corriendo. Hace años cerré todas mis cuentas en redes sociales para no conocer ninguna más. Ya no quiero más problemas con la ley ni con ellas. Claro que no todas son problemáticas pero mis estadísticas personales me indican que la mayoría sí lo son. Para probar mi suerte prefiero jugar a la lotería.

    Siempre trato de difundir la siguiente web, que recopila los datos de 500 estudios hechos sobre la violencia en el ámbito de la pareja, en distintos países. Es lo más veraz que he leído y deja muchos datos realmente sorprendentes que muestran la verdad de la situación. Y la conclusión a la que llegué luego de leerla es que los hombres no nos merecemos el pack anti-hombres.

    Pero bueno, los hombres heteros a los que no les preocupa el tema es porque tienen la tesitura de «a mi no ve ma a pasar porque me comporto bien». Espero sigan disfrutando de esa suerte y no terminen presos o al menos seriamente perjudicados en su salud mental o economía en el futuro. El panorama pinta funesto.

    La web es escorrecto.org y recomiendo su visita

  2. Lo desconozco todo de ese caso, por lo que no voy a emitir un juicio. Y de lo contrario, intentaría no emitir un juicio: hay unos profesionales llamados jueces que de estos asuntos saben más que la media – es su trabajo, a fin de cuentas – y, en partícular, más que yo.

    Otra cosa son las leyes, un conjunto de reglas bastante complicado, por lo general, que los jueces aplican. Leyes que, por cierto, en no pocos casos establecen a quien le corresponde la carga de la prueba. O, mejor dicho, invierten la carga de la prueba.

    Cuando se invierte la carga de la prueba, se incentivan ciertos comportamientos, comportamientos que no son necesariamente honrados.

    ¿A qué viene este rollo? Hace años yo hubiese creído que esta persona es realmente culpable, esto es, estaría dispuesto a creer que el trabajo policial fue ecuánime y que el veredicto judicial fue justo. A día se hoy soy, en el mejor de los casos, escéptico.

    Hace ya muchos años un compañero de estudios divorciado contó, en un descanso para el café, una historia que me pareció tan alucinante que no me la creí.

    El caso es que, de repente y sin avisar, desapareció unos cuantos días, cuando nunca había faltado a clase. La historia que nos contó empieza con que su ex-mujer había tenido un accidente de tráfico que se saldó con graves averías en su coche. Acto seguido, ella exige a su ex-marido que pague la reparación del coche o que le compre uno nuevo. Él consulta a su abogada, la misma que le llevó el divorcio, y le dice que no tiene ninguna obligación. Así, él se niega y… ta-ta-chán, denuncia falsa que ella presenta. Lo que siguió fue aún más rocambolesco: poco le faltó para acabar en prisión.

    No me creí esa historia. Por una parte, fue hace unos 15 años y todas estas m**rd*s aún no estaban tan salidas de madre. Y por otra, el tipo me caía mal.

    Años después, recordé esa historia y pensé que probablemente era verdad.

    De ahí mi escepticismo en lo relativo al caso de DeWeese.

  3. la información que me han dado es que más del 90% de las denuncias de violencia «de género» y violaciones son falsas. Es lo que sucede cuando quien denuncia tiene las leyes a su favor y sin pruebas comprobables puede obtener algún rédito o saciar algún tipo de venganza.

    quien quiera saber más de estos temas que le pregunte a algún policía con quien tenga en verdad confianza o a alguien que trabaje en los juzgados y le puedan ser sinceros. Les dirán lo mismo. De todas maneras a los abogados y policías les gusta trabajar en estos casos porque son menos problemáticos para ellos que lidiar con delincuentes de verdad. A los políticos les gusta también este tema porque el «pobrecitas las mujeres» es políticamente correcto y cada vez que un enloquecido mata a alguna o viola sacan más votos por la «sensibilidad política» de ellos.

    quienes ser perjudican de este pack de leyes inconstitucionales (para las constituciones que dicen que todos somos iguales ante la ley) son los hombres heteros que tuvieron mala suerte y las mujeres que realmente son vícticas de violencia por parte de los hombres. Los recursos de los Estados no alcanzan para proteger de verdad a todas las mujeres que hacen denuncias porque les resulta imposible

    por otra parte el pack de leyes de «violencia de género» que endurecen las penas a los hombres son en los hechos contraproducentes. Lo muestran las estadísticas. Es lo mismo que las condenas a muerte, que solo sirven para que los delincuentes en vez de herir directamente maten para borrar testigos. Y maten además a todos los que le vieron, etc.

    cómo actúen los peritos y jueces, teniendo el cuenta la «intepretación» de la ley y los procedimientos depende especialmente del ánimo de aquellos y de cómo declare la denunciante.

    en el caso de delitos sexuales contra niñas la cosa es aún peor. Está lleno de casos en que la niña es directamente inducida por alguien de su familia a denunciar eso y hasta la terminan convenciendo de que eso sucedió. También suele suceder que a la niña la abusa otra persona y la terminan convenciendo de declarar que fue otra persona. No es algo difícil de hacer esto con alguien de corta edad. Por ejemplo la abusa un tío y terminan culpando al vecino.. que podrías ser vos. Y la niña tendrá miedo de declarar que fue el tío.

    no he conocido muchos jueces, policías, psicólogos, psiquiatras y abogados, pero entre los que sí… la verdad me da mucho miedo que mi vida esté en manos de algunos de ellos de darse la circunstancia. Muchísimo miedo. Y mucho más con este pack de leyes realmente demenciales.

  4. Estacion Telegrafica

    Creo que hablaís muy a la ligera y con desconocimiento de causa. O simplemente sois machistas, no lo sé. Cierto que hay denuncias falsas – en esto y en todo -, pero si viviérais el infierno que viven esas mujeres, os callaríais un poquito más la boca y dejaríais de decir sandeces. Solo digo eso.

    Se nota que ni puñetera idea tenéis del tema.

  5. ESTACIÓN TELEGRÁFICA…. Empezaste tu opinión con un CREO y luego juzgas sin argumentar, algo propio de las personas XXXXX (eligid el adjetivo que más os guste)

    En cambio mis opiniones fueron todas argumentadas y con ejemplos. Seguro que no visitaste el link que recomendé. Claro que son cientos de páginas a leer.

    Mis opiniones no pueden ser consideradas «machistas» de ninguna manera, tampoco «hembristas». Cualquier discriminación que se haga desde las leyes conducen a injusticias, cuando el espíritu de las leyes, desde hace muchas décadas buscan las paridades de derechos

    Si las leyes benefician a un sector de la sociedad en contra de los derechos del otro, ete se abusará de esto. El ser humano suele ser así, lamentablemente. Si el ser humano estuviese más predispuesto a la justicia per se no habrían tantos abogados, jueces, policías, cárceles, guerras, asesinatos, torturas, delitos, etc.

    Si hubieran leyes que beneficiases a los hombres en contra de las mujeres, que no las hay, sucedería lo mismo pero al revés

    Si hubieras leído atentamente mis palbras habías encontrado que PUSE BIEN CLARAMENTE MI PREOCUPACIÓN que es sistema no protege a las mujeres que realmente son víctimas.

    Qué fácil es faltar el respeto a través de Internet. Especialmente cuando se es XXXXX (elegid el adejetivo)

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