Por alusiones en la historia de Dacia, hoy hablaremos un poco acerca de la historia de la marca automovilística Škoda.

Škoda Auto comienza en 1894 fabricando bicletas en la República Checa (antes Checoslovaquia). El negocio lo iniciaron Václav Klement y Václav Laurin, lo que explica el porqué algunas ediciones especiales de coches de la marca se han bautizado como Laurin & Klement, que no es el nombre de un duo de diseñadores ni nada parecido.



En 1899 fabricaron su primera motocicleta, el modelo Slavia, y en 1905, su primer automóvil, el Voiturette A también llamado Type A.

Llegaría la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y todo se pararía. Poco después, en 1924, fabricarían su primer camión. Luego vendría la depresión económica, y para rematarlo, la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Tras la posguerra, la marca lanzaría los 440 Spartak, 445 Octavia, 1000 MB y Felicia. Vehículos muy avanzados para su época, y que nada tenían que ver con AutoVAZ/Lada, Zastava/Yugo, Fabryka Samochodów Osobowych (FSO)), Fabryka Samochodów Małolitrażowych (FSM), Automobile Craiova u Oltcit.

La situación política del país continúa empeorando, así que desde 1960 hasta 1987 la marca (Automobilové Závody Národní PodnikAZNP-), sigue haciendo lo mismo, coches con una tecnología anticuada. Motores traseros refrigerados por aire en los Škoda 105/120/125 (Estelle) y 135/136 (Garde/Rapid). En 1987 empieza el cambio con el Favorit un modelo que intenta recuperar el tiempo perdido. Sin embargo, ya es tarde, en 1991 el Grupo Volkswagen empieza a hacerse con la marca.



No me cabe ninguna duda que si hubiera disfrutado de unas condiciones más favorables, por no hablar de si hubiera pertenecido a Alemania Occidental o a Estados Unidos.