Los consejos que necesitas para vender un reloj de oro sin problemas

La compraventa es algo casi tan antiguo como el ser humano. Desde hace siglos, los bienes se han comprado y vendido a través de toda clase de mercados, teniendo sitio incluso para las necesidades y productos más específicos. Si nos centramos en el campo de la joyería, uno de los terrenos que más destacan en este, aparte de las joyas, son los relojes de oro.

Lo sabes y, de hecho, te estás planteando vender relojes de oro, pero no tienes ni idea de cómo hacerlo. Para eso estamos aquí y ahora, para ayudarte en esta aventura con las recomendaciones clave.

¿Cómo vender un reloj de oro fácilmente?

Para vender este tipo de relojes hay que andarse con cuidado. Hablamos de productos que suelen tener un alto valor de venta y que, además, tienen un público muy específico. No todo el mundo saber cómo hacerlo, y por eso hemos querido reunir algunos consejos esenciales para vender relojes de oro online o de forma tradicional.

Te aconsejamos que acompañes nuestras indicaciones con estas otras recomendaciones sobre vender reloj de oro. Una combinación perfecta para conseguir el cliente perfecto y la venta más segura y tranquila.



Los consejos que necesitas para vender un reloj de oro sin problemas

Lo más importante: elige el canal de venta adecuado
Si vas a vender tu reloj de oro por internet, lo más habitual dadas las facilidades que plantea el panorama digital, tienes que observar muy bien las opciones que se abren frente a ti. Puedes acudir a plataformas de venta de segunda mano, a joyerías online o incluso montar una página web para encargarte de toda la gestión y procesos.

En el caso de querer ahorrarte el contacto constante con compradores, las consultas y demás aspectos algo engorrosos, lo más cómodo y seguro es que haya una joyería online como intermediaria. Se llevará un tanto por ciento de la venta, pero te facilitará dar con más clientes a la vez que asegurará una transacción totalmente eficaz y sin sorpresas.

El contrato de compraventa es fundamental
Para evitar cualquier sorpresa desagradable, es esencial que se elabore y se firme un contrato de compraventa. En este documento se registran las dos partes implicadas, tanto comprador como vendedor, así como otros datos relativos al valor de la transacción, el producto en cuestión, la fecha de la operación e incluso los detalles oficiales del reloj de oro.

Puede parecer una nimiedad, pero es la forma más segura de evitar problemas a corto, medio o incluso largo plazo. En este contrato también es aconsejable indicar las condiciones de la garantía y los casos en los que aceptar devoluciones, así como el compromiso de ambas partes a la hora de cumplir todas las cláusulas. Seguridad para los dos y la mejor forma de esquivar cualquier posible estafa.

Complementos y certificados de autenticidad
Si el reloj de oro que vendes viene acompañado de accesorios, automáticamente está ganando un valor añadido que no se va a encontrar en otra parte. Esto no hace más que aumentar las probabilidades de venta y, por lo tanto, conseguirá que más compradores estén interesados en tu producto. Alguna caja especial, una funda ded diseño, recambios o cualquier otro accesorio son ese tipo de cosas totalmente bienvenidas.

Por otra parte, es fundamental acompañar al reloj de un certificado de autenticidad. A través de este, se garantiza que realmente cumple con las características que se listan sobre él, sobre todo en cuestiones como la pureza del oro o el fabricante. Acompaña siempre al reloj de este documento para que los clientes estén más seguros.

¿Qué hace la competencia?
Copiar no es buena idea, pero observar y analizar a la competencia es clave para poder contextualizar el mercado de los relojes de oro. Lo mejor es acudir a internet y echar un vistazo a lo que hacen joyerías online y vendedores particulares. Hacerlo es importante, sobre todo, a la hora de establecer unos baremos de precio bien ajustados.

Algo que tienes que hacer si quieres ganar en competitividad y tener opciones reales de que la gente compre tus relojes de oro. En la red puedes encontrar toneladas de anuncios que han llegado al éxito en la transacción, algo que puedes analizar perfectamente para entender el lenguaje, las claves del anuncio o incluso el valor añadido del reloj. Todo suma, y para eso no dudes en sondear el sector.

Da facilidades para pagar
A día de hoy, la variedad de opciones de pago que hay disponible es inmensa. Con eso en mente, no debes limitar las transacciones económicas para tus posibles compradores. Piensa que cada persona es un mundo y que, como tal, va a tener diferentes preferencias a la hora de mover su dinero. Más ahora, que las plataformas digitales ofrecen tantísimas herramientas en este sentido.

Es esencial contar con opciones de transferencia bancaria y/o pago con tarjeta, pero también usar algunas plataformas online que ofrecen más alternativas. PaySafeCard, PayPal, Skrill y otras tantas son fichajes interesantes y que te ayudarán no solo a facilitar las cosas, sino también a acercarte a más posibles compradores.

Autor: Juan Antonio Fonseca Serrano

14 comentarios en “Los consejos que necesitas para vender un reloj de oro sin problemas”

  1. Podrías publicar un artículo sobre las compras impulsivas que hacen que quienes compraron un reloj en marzo, lo venden sin uso en abril, perdiendo el 25% o más d elo pagado.

  2. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Lo he pensado en algún caso samoa. Aunque me parece más interesante ese de algunos que compran un reloj de PVP 1.000€ en el mercado gris por 600€, y al mes siguiente lo intentan vender a 800€, diciendo que su PVP son 1.000€, y por tanto ganando 200€.

  3. Buenas tardes D. Javier, D. Samoa y resto de amigos de la bitácora.

    Soy poseedor de un reloj de oro un tanto curioso (se lo regaló mi madre a mi padre por la boda. Cuando lo llevé a reparar en dos sitios me dijeron que no y en otro me hicieron una oferta por el reloj irrisoria (ya no sobre el valor sentimental; sino sobre el precio real del oro).
    Curioso; pues después de investigar resulta que es un reloj Frankeinstein; es decir: maquinaria de omega, esfera de omega pero no es la caja original de omega en oro…
    Bueno sigue a la espera de que algún día lo repare….
    Muchas gracias Javier por el espacio.

    PD: Hay que tener cuidado con las compras compulsivas y más aún las impulsivas. No te pase que vayas a por un eco-drive y acabes con un automático (ja ja ja ja ja). Que débil es la carne.

  4. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gracias por el testimonio Sergi. El problema de vender un reloj al peso, es que no valoran su cualidad como reloj, menos aún su valor sentimental. De manera que para los amantes de la relojería es tirar el dinero. Repararlo es algo que requiere tiempo. Encontrar un relojero de confianza no es fácil. Se trata de ir probando e irles poco a poco dándoles más responsabilidad.

    Lo hemos comentado alguna que otra vez, pero el hecho de que haya cada vez menos relojeros que sepan lo que hacen confirma que cada vez se repara menos.

  5. Es un Frankenstein pero con un gran corazón Sergi jajaja. Nunca te deshagas de él, primero por el valor sentimental y segundo, por ese pedazo de máquina suiza, saludos mi amigo.
    Excelente y útil artículo Guti, muchas gracias amigo.
    Saludos.

  6. En los 50 y 60 era normal que los calibres Omegas suizos se armaran con cajas de oro en relojerías españolas por cuestiones de impuestos de importación. Era más rentable importar el movimiento solo que con la caja de oro.

  7. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Estoy con vosotros Ricardo. El valor sentimental que tiene una pieza, y seguramente su exclusividad porque ese tipo de montaje tendría miles de variaciones lo convierten en un reloj único.

  8. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muy cierto samoa. Además es probable que existiera esa misma caja con otras maquinarias también suizas, o incluso francesas. Aprovechaban lo que tenían y lo iban incorporando.

  9. Buenos días lluviosos, D Javier, D. Ricardo, D. Samoa y resto de amigos
    Gracias por comentar y también por la información, si era costumbre que las joyerías compraran los relojes a piezas y lo montarán e hicieran sus propias cajas.

    Mi intención no es la venta e intentaré ponerlo en funcionamiento cuando tenga algo de tiempo.

    Buenos días amigos

  10. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Aquí hoy fresquito, pero de momento sin lluvia, a ver si aguanta el día Sergi. Es muy loable eso de ser conservador de una pieza con tanto valor sentimental. Creo que los amantes de los relojes somos en parte custodios de eso que tanto nos gusta.

  11. En sí prefiero siempre los relojes de acero a los de oro, reconociendo que éstos últimos tienen un valor material y simbólico. También en lo posible me inclino más a conservar y mantener lo que tiene valor familiar.

  12. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Me ocurre igual samoa, y es que para empezar el oro es un metal que no me agrada. Por otro lado, en un reloj prefiero pagar por técnica e ingeniería antes que por metales preciosos, algo que asocio a joyas y no a relojes.

  13. Vendo yo-yo Velocity, pocos kilómetros.

    No es de horo, pero se podría acordar un chapú. xD

    ¡Ay los relojes de oro!… qué repelús me suelen dar. Me parecen un imán de cacos, carteristas y demás ralea. Cuando he tenido siempre algún anillo, cadena o pulsera «algo más noble», siempre he preferido la plata. Y nada ostentoso.

    Pero el oro, lo admiro como material, pero vamos, yo ¿un reloj de oro? Aunque fuera un Omega de los clásicos de hace décadas «de vestir», no iría tranquilo yo por la calle y no saldría ese reloj de casa por tanto. ¿Han dicho algún Rolex u otro igual o más reconocible y de alta alcurnia? Uffff… quita, quita. A mí dame «hierro» para por lo menos ir tranquilo.

    Si un día me hago con alguna pluma con plumín de oro, me atreveré porque a la inmensa mayoría de la gente le dará igual, ni lo conocerá ni reparará en ello. A lo sumo les extrañará que ese use pluma y les resultará más o menos curioso, pero ya está… y yo sabré que el plumín es del material por su cualidad histórica a la corrosión ante todo, y no diré ni pío xD.

  14. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Tampoco me gusta el oro Alejandro, desde niño que ya era de plata. Los dorados nunca me gustaron. Y además, quizás por la mentalidad científica es que un reloj de oro no aporta nada que no tenga el titanio por poner un ejemplo. Sólo vale porque es escaso y lo seguimos desando, sino fuera por eso… Nada.

    Otro tema son los plumines, ahí si que el oro al ser más blando y flexible tiene ventajas sobre el acero. En ese caso no lo discuto, es un metal valioso, pero se usa para lo que debe usarse. Lo otro es lo que dices tu, pura apariencia.

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