Carta de amor: Os quiero

No publicaba nada escrito por mi desde Mirando en mis sueños, y más aún, desde Empieza el día que no había escrito nada formalmente.

Aprovechando que la La Universidad Popular de Argamasilla de Calatrava convocaba el XV concurso comarcal de cartas de amor en el que decidí participar.

El fallo se produjo el 13 de febrero de 2015, y logré ser finalista, pero lo que es más importante, extender la fama de Sidra Isidra (La Marronita).

Podéis descargároslo desde aquí: Os quiero (27 Kb. en formato PDF).

3 comentarios en “Carta de amor: Os quiero”

  1. ¡Vaya! No conocía estas facetas tuyas, y lo digo el plural, porque no sólo me refiero a la de las letras, sino a la de los animales. Porque esa poesía, tan bellísima, no la puede escribir alguien que no sienta amor por los perros.

    Yo, aparte de mi afición a los relojes y a la Astronomía, soy animalista. Precisamente acabo de compartir en Google+ una imágen que he confeccionado con la portada del último libro de Arturo Pérez Reverte (amante de los perros convicto y confeso) y con unos de sus párrafos. Si quieres verlo, aquí..

    Enhorabuena, me ha gustado mucho la poesía, que me he apresurado a pasar a la gente de mi entorno, sabedores de mi grandísimo amor por los animales, especialmente los perros, de los que tengo dos. (en ese mismo enlace, un poco más abajo los presenté, uno color canela y otro negro).

    Muy bonita la perrita, aunque yo no estoy en Facebook (¿raro no?), pero mi mujer sí. Por cierto, su primer apellido es Carretero (que coincidencia).

  2. Primero de todo Francisco Frivero, muchas gracias por compartir la carta con tus allegados. Es un placer que te haya gustado tanto como para hacerlo.

    Creo que a la mayoría de gente le gustan los animales, y si esa sensación no va más allá, es solamente porque no han vivido de primera mano la experiencia. salvando las distancias, tener un perro es como tener un hijo. No se sabe lo que se siente, hasta que no se tiene.

    Por desgracia, el contacto con los animales es cada vez más raro entre los niños, así que cuando sean adultos, muchos no tendrán este sentimiento.

    Gracias a ti también Elias por leerla.

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