Seguro que recordáis las etiquetadoras de Dymo cuando éramos niños. Catalogar cualquier objeto, era divertido. Incluso escribir tonterías, y luego pegarlas en el lugar menos pensado. Pues bien, como era de esperar, las etiquetadoras, es algo que ha evolucionado mucho desde aquellos tiempos, y Casio, se ha apuntado a esta mejora bajo su linea de productos Labelprinter de sistemas de rotulación, en donde encontramos los modelos KL-G2, KL-HD1, KL-130, KL-7400, KL-820, KL-120 y KL-60. Es normal que aprovechando la experiencia en calculadoras, que tiene Casio, muchas de ellas integrando impresora de papel, decidieran entrar en el sector del etiquetado.

La competencia es grande, Dymo que todavía continúa, pero también Brother, o Epson por citar unas pocas. La Casio KL-HD1 (EZ-Label Printer), protagonista de este artículo, es el modelo de entrada a la gama, por menos de 35€ en Amazon. Una posición intermedia en cuanto a coste respecto a sus competidores.



Cuenta con una pantalla LCD de 96×32 píxels, similar a la FX-85SP X II o FX-991SP X, y que nos permite visualizar una linea de hasta 12 caracteres de longitud. Sin embargo, con el scroll, podemos imprimir de golpe hasta 3 lineas de 80 caracteres cada una. Una cantidad de texto, inimaginable en una etiqueta.

Acepta cintas de 6mm, 9mm, 12mm y 18mm, y viene con una de 12mm. Como en el resto de marcas, las cintas son propietarias, así que las de una marca no valen para otra, y son bastante caras. Los rollos son largos, 8m de longitud, casi el doble que en otras marcas, así que dan para mucho, pero también es cierto, que al igual que en sus competidores, son caros, partiendo de los 5€. Como en las impresoras, es probable que nos acabe costando más el collar que el perro. Naturalmente, hay cintas genéricas compatibles, pero el precio tampoco baja demasiado, puesto que vienen en una especie de cartucho que no es algo sencillo de fabricar.



El packaging es el reconocible de Casio, donde además de la mencionada etiquetadora y el cartucho blanco con caracteres negros, trae un manual de algo más de 30 páginas en español, y que demuestra la atención a los detalles a que Casio nos tiene acostumbrados. Si quieres verlo antes de comprarla, lo tienes para descargar aquí (779 Kb. en formato PDF).



La variedad de cintas es enorme, con más de 100 referencias, que ofrecen diferentes colores y materiales adaptados a casi cualquier necesidad. Las normales de plástico (Colour Tape); las más económicas de papel (Paper Tape); las flexibles (Flexible Tape); las de alta resistencia para exteriores (High-Strenght Adhesive Tape); o las textiles que se pegan con la plancha (Iron on Fabric Tape). Las longitudes van de 1,5m hasta los 8m, y los precios de los 5€ hasta los 30€.

Es transportable, con un peso de 430g y unas dimensiones de 112mm X 202mm X 60mm, o sea, algo más que una fx-CG50.

Es fácil de utilizar con un teclado que nos permite introducir el texto antes de escribirlo, me recuerda mucho a las máquinas de escribir eléctricas. Dispone de 8 tipografías diferentes, con un juego de caracteres de 667 símbolos, así que soporta sin problema el español y otros idiomas, incluyendo símbolos. Además permite escoger entre diferentes tipos de marcos, e iconos de su colección de clipart.



La impresión es buena, con una resolución de 200 dpi, y una velocidad de hasta 1 cm por segundo. Imprimir una etiqueta, es cuestión de pocos segundos.

Necesita para funcionar 6 pilas AA, que además no vienen incluidas. Ese es el principal defecto de este producto. Porque si le vas a dar un uso puntual, como es mi caso, tendrás que sacarla del armario, conseguir las pilas, colocarlas, y empezar a rotular. Al terminar, quitar pilas, guardarlas, y etiquetadora al armario. Es tedioso y poco práctico en mi caso, y prefiero la variante de las Dymo mecánicas de mi infancia, que aún se sigue produciendo, con el modelo Dymo Omega, que no necesita pilas, y con unas cintas más sencillas, que cuestan 7€ las 3 unidades de 3m de longitud.



Si vas a usarla con mayor frecuencia, por ejemplo en una oficina, o en tu casa tienes altas necesidades de etiquetado, no debería preocuparte ese aspecto. Las pilas tienen una duración de unos 25 metros de impresión, o sea que habrás gastado 4 cintas antes de que se termine la carga.