Retomamos el sector de la relojería rusa después del Vostok Reef hoy con el BMP-1 un reloj despertador de movimiento mecánico.

El reloj de barco 5-ChM M3-36 fue todo un acierto, una pieza diferente, resistente y duradera. Con mi antiguo despertador Vostok M801.1 buscaba eso mismo, y me sentí defraudado. Era un reloj despertador con una maquinaria china de poca calidad, y aunque llevaba la marca de Vostok, ¡ni siquiera estaba producido en Rusia!. Consecuentemente sus especificaciones eran bastante pobres, tanto en cuanto a precisión, como en cuanto a autonomía.

El Boctok БМК-1 o Vostok BMP-1 es completamente diferente. Es сделано в россии (Made in Russia), y lleva un calibre de manufactura Vostok que garantiza una increíble reserva de marcha de 7 días. Una semana completa, una marca muy poco común en relojes despertadores.



Se presenta bien protegido en una caja de cartón de color blanco con detalles en azul y los correspondientes identificativos de Vostok. Una caja de cartón sencilla como es característica de la marca, y que hace referencia a OOO Neptun Watches (ООО “Нептун”). Parece ser que con la privatización de la industria soviética acaecida durante los años 90, las compañías estatales se trocearon y vendieron. Neptun, es entonces la parte de Vostok encargada de la relojería más gruesa, incluyendo este despertador, pero también los relojes de barco. Artículos que se manufacturan para Vostok, del mismo modo que para otras marcas, incluyendo maquinarias mecánicas.



Un pequeño folleto en ruso sirve de tarjeta de garantía, manual de instrucciones y especificaciones técnicas. Pequeño y humilde, pero con toda la información esencial que necesitamos.



Se trata de un reloj despertador, de un tamaño ligeramente superior al que estamos acostumbrados (9cm de diámetro). Contando la peana, y el botón de detención de la campana o alarma, su altura es de 12cm. Así que es un reloj que no solamente nos va a servir de despertador, lo cual no es del todo recomendable si no estás habituado a dormirte escuchando un tic-tac, sino que es una buena elección como reloj de sobremesa.



La estética es sesentera a más no poder, a diferencia de otros productos, no por imitación o inspiración, sino porque no deja de ser el mismo diseño, materiales y construcción que se usaban en aquella época. Un artículo, que como los relojes de submarino nos va a durar toda la vida. Uno de los objetivos con los que se construían.

Las agujas clásicas y huecas, la impresión de los numerales arábigos, o las submarcas blancas y negras para las horas nos llevan de viaje a una época en la que Rusia era algo totalmente diferente. No cuenta con segundero, ni central ni pequeño en subesfera; una complicación realmente poco útil en un reloj despertador, pero que le haría aumentar su atractivo.



El exterior es plástico, y está disponible en color blanco, azul, verde, gris, rojo o negro como el que os muestro. El plástico es de buena calidad, y le da un toque vintage agradable. El cristal es también plexi o de resina, supongo que para evitar su rotura en caso de caída, pero ahí si que me habría gustado un cristal mineral.

El conjunto es relativamente pesado, sobre todo, porque obviamente la maquinaria si es metálica, igual que la caja interior. Por su tamaño es fácilmente legible, aunque se echa de menos que las agujas y los marcadores no tengan lumen aplicado para facilitar su lectura en la oscuridad. Algo que además le daría mucho más encanto.

La alarma tiene un volumen excepcional, capaz de despertar a los más difíciles, y puede que también a los vecinos. Precisamente lo que necesitamos en un despertador. El sonido de la marcha, el tic-tac es más leve de lo que esperaba. Pese a su tamaño resulta casi tan silencioso como el reloj de submarino, y eso teniendo en cuenta que éste va metido en una cubierta que se cierra.

En la parte trasera, que es de metal, nos encontramos con las dos cuerdas, para el reloj y para la alarma, así como los mandos de ajuste para la hora y la hora de la alarma. Los controles llevan grabado en bajo relieve un diagrama de para qué sirven, que sin embargo no es demasiado claro. Afortunadamente, poco misterio hay en usar un despertador, y tampoco es algo grave.



Hubiera sido un detalle agradable disponer de la raqueta de ajuste en el exterior, y así poder corregir fácilmente su desfase sin necesidad de desmontar la carcasa. Visto desde arriba, destaca el pulsador metálico para detener la alarma.



El grosor o ancho es el habitual, siendo bastante estable gracias a la amplia superficie de su base.



Monta un calibre de cuerda manual que oscila a 18.000 vph, y sus especificaciones además de los ya comentados 7 días de reserva de marcha mínima, indican una precisión de +/- 90 segundos/día. Una cifra demasiado alta, que en el comportamiento real suele ser bastante mejor. Mis mediciones han dado algo más de 7 días de reserva de marcha, 179 horas, que me parece excelente, y una también muy buena precisión de unos +12 segundos/día.

La tarifa de precios es bastante variable, con un precio recomendado de 2.500 rublos cuando lo compré, que ha aumentado hasta los 3.797 rublos en el momento en que escribo estas lineas, unos 50€. Algo poco habitual en la relojería soviética y que tal vez sea causado por fluctuaciones en la divisa. No es un producto barato a mi modo de ver, pero tampoco caro. Un capricho accesible para cualquiera. En Komandirskie.com es de los pocas tiendas donde se puede adquirir.