Proseguimos conociendo a los responsables de los relojes españoles. Si hace unos días contábamos con Gonzalo Gutiérrez Colomer de Colomer & Sons hoy le toca el turno a Rubén Pérez Rubio.

Él es el artífice detrás del Unyber UN-04 que pudisteis leer en este mismo espacio. Una persona cargada de ideas, a la que espero podáis conocer un poco más en profundidad…



Buenos días Rubén. Te agradezco tu tiempo. Así que, ¿vamos ya al lío relojero?
Vamos a ello. Pero primero quería agradecerte el interés mostrado por Unyber Watches. Es la primera entrevista que nos hacen.

Desgraciadamente es algo que veo con frecuencia. El desinterés de los medios incluso profesionales por los proyectos de aquí.
Sé que no te gusta demasiado hablar de ti. Pero cuéntanos cómo acaba alguien fabricando relojes. ¿Habías tenido alguna experiencia similar antes?

Nunca. Pero eso no me iba a echar para atrás. Llevaba varios meses sopesando las posibilidades que mi economía permitía, qué tipo de reloj quería y qué público es el que buscaba. Una vez decidido, nos pusimos a diseñar y desarrollar el reloj.

China era la primera opción, pues en Europa era demasiado costoso fabricar todo el reloj. Y ahí empieza lo difícil. Falta de entendimiento, retrasos y algunos elementos que decidí cambiar, hicieron demorar en demasía el proyecto. Aquello hizo que a mitad de camino me replanteara parte del proyecto al menos. Me surgió la posibilidad de fabricar la caja en España y no lo dudé. Las personas que me han ayudado en el proyecto decidieron apostar por la adquisición de una fresadora CNC y de una mesa de mecanizado. Y eso cambia mucho las cosas, especialmente para próximos proyectos.

Unyber Watches es un proyecto personal tuyo, lo preparaste a fuego lento, dándole vueltas durante un par de años y en 2016 presentaste los primeros prototipos. ¿De dónde sale esa fuerza y esa motivación de meterte en este follón?
Pues supongo que en la confianza en uno mismo. También hay que tener mucha paciencia. La falta de experiencia hace que cometas errores y tomes decisiones poco acertadas. Muchas veces nos creemos que somos unos fenómenos en el mundo de la relojería y te das cuenta por el camino de que no todo es como pensabas. Y hablo de la complejidad en la elaboración de las piezas, especialmente las esferas y la caja.

Pero cuando algo te apasiona, cuando descubres más y más cosas sobre este increíble mundo que nos une y ves formarse desde el inicio tu idea, hace que la espera merezca la pena.

Emprender es algo muy difícil en España, y una de las cosas que más me gustan de vosotros es que apostáis por ello, por el Made in Spain habiendo necesitado una importante inversión en cuanto a adquisición de maquinaria ¿Crees que es algo que el mercado valora?
Como decías al principio, por norma general los españoles tienen un profundo desconocimiento sobre relojería. Pero no es culpa de nadie en particular. Simplemente no hay cultura. Igual que no hay esa cultura del mundo del motor que a mí tanto me apasiona. Esos coches y motos de los años 60 y 70… Estamos a años luz de EEUU y de los británicos en muchos aspectos.

Creo que lo valora quien entiende de la materia y el que se informa antes de adquirir el producto. Así de simple.

El primer modelo, el UN es sin duda una apuesta arriesgada. Estética bullhead, cronógrafo y una forma que nos recuerda los motores de explosión. ¿No hubiera sido más fácil comenzar con algo menos radical?
Detesto lo sencillo y común. ¿Ser uno más? No entraba en las posibilidades. Con un presupuesto limitado tenía que hacer algo notorio al menos a la vista y por supuesto a la calidad del producto. Por eso decidí hacer un bullhead, un estilo poco visto, no así entre el aficionado común. Un reloj llamativo y contundente que, aunque no del gusto de todo el mundo, si al menos sé que no deja Indiferente a nadie. Podría no haberme complicado la vida y decidir hacer un homenaje, o simplemente elegir de un catálogo qué reloj hacer. Pero no, la idea inicial era la de hacer el proyecto desde cero, un reloj con su propia personalidad y diferente a lo habitualmente visto.

Eres de una generación anterior a la mía. Normalmente lo que he visto es que los más jóvenes apuestan por las tendencias de moda, y las más mayores por la calidad. Tu caso es distinto, con 35 años has entrado directamente en la calidad, en un reloj para toda la vida.
No contemplaba otra opción. Las modas son pasajeras y las pretensiones de Unyber Watches son las de establecerse en el mercado. Es una tarea difícil, indudablemente, pero con trabajo y esfuerzo todo se consigue. Actualmente y por culpa de las RRSS la gente de mi generación y la que viene detrás se ha vuelto muy exigente, tanto que te obliga y pide casi la excelencia. Y eso me gusta. O espabilas o te quedas atrás.

Partís de unos estándares altos. Cristal de zafiro y de buen grosor que, aunque muchos sigan empeñados en el mineral es francamente superior; una impresionante y robusta caja de acero inoxidable 316L, … ¿No piensas que sería el complemento ideal el titanio?
Siempre me ha gustado más el acero. Soy de los que piensan que tienes que sentir el reloj en la muñeca.

Esa es justamente mi definición del UN-04, se nota en la muñeca. Las estadísticas de ventas en Europa parece que dicen que los hombres preferimos las esferas negras y azul marino. Debo ser un rarito en eso, y creo que vosotros también, porque habéis optado por repartirlas al 50% con dos modelos en negro y dos en blanco. ¿Pura casualidad o algo meditado?
Son gustos personales. A mí me gustan blancas y en su conjunto armonizan en este reloj. Probé azules y no me gustaba como quedaban. Incluso amarillas, pero me desviaba de la esencia que quería otorgarles a los actuales UN.

Para mí la presentación es muy importante. Es algo que forma parte de la experiencia de compra. Vosotros habéis superado todo lo que conocía hasta ahora con el pistón de aluminio. ¿Cómo se te ocurrió?
Volvemos a lo de antes. No quería nada común. El mundo del motor y del Café Racer siempre me ha llamado la atención y por ahí surgió la idea. Hicimos varios prototipos y pruebas de materiales hasta dar con el modelo actual, algo espectacular y nunca antes visto que sabíamos llamaría la atención.

¿Qué es lo más complicado de producir un reloj?
Sólo fabricamos la caja y te puedo asegurar que tiene lo suyo. La idea para próximos proyectos es la de fabricar las esferas también.

¿Cuál ha sido vuestro mayor acierto Unyber Watches? ¿Y vuestro mayor fracaso?
El acierto, en mi opinión, salir de la monotonía que impera en los últimos años en ciertas micromarcas. Parece que sólo valen homenajes. Sobre el fracaso, que no lo llamaría así, sería el no haber hecho un reloj más al gusto del aficionado de toda la vida. Pero son elecciones que se toman con un objetivo que de momento está dando sus frutos.

¿Está el UN superando las expectativas?
Sinceramente, más de lo que imaginaba. Los primeros meses son difíciles. Te tienes que dar a conocer en un mundo difícil y con mucha competencia. Hacerse un nombre cuesta tiempo y dinero. Pero estoy contento de cómo están yendo las cosas.

Que te gusta la mecánica es algo que emana de Unyber Watches. ¿Por qué entonces una maquinaria de cuarzo en los UN?
Porque no todo el mundo prefiere un automático. La precisión, la comodidad de no tener que poner el reloj en hora cuando lo dejas unos días en la mesilla… Al final intentas acercarte en la medida de los posible a todo aquél que desea comprar una pieza única, de calidad. La opción de colocar un 7750 era imposible, por eso me decidí por un Miyota OS30.

¿Te llegaste a plantear un módulo suizo por ejemplo de Ronda en vez de un Miyota? Parece ser que el público sigue a pesar de todo valorando el “Swiss Movement”.
A decir verdad, no. Mi experiencia me dice que en cuarzos mejor Japón y en automáticos Suiza.

¿Qué crees que aporta de diferente Unyber sobre otras marcas?
Frescura, novedad, atrevimiento, diseño…

La franja de precios en la que os movéis se aleja del consumidor habitual. Creo que está más cercana del lujo o de los entusiastas de la relojería. ¿Te preocupa que puedan pensar que son relojes caros?
¿Caros? ¿Comparados con quién? Todos conocemos otras marcas de estilo bullhead que superan con creces el precio de los UN. Es el consumidor final quien decide lo que es caro o barato y su bolsillo el que dicta tal cuestión. Hay personas que jamás se gastarían más de 150€ en un reloj, pero hay otras, y en los últimos años lo estamos viendo, que apuestan por micromarcas sin importarle en demasía el precio final si descubre calidad y un diseño diferente en ellos.

¿Cuál es vuestro perfil de cliente? ¿Dirías que es más bien un hombre que busca piezas exclusivas por encima del nombre de la marca?
Exacto. Muchas personas están ávidas de novedades, cansadas de ver lo mismo en las marcas de toda la vida. Nuestros clientes suelen ser hombres de mediana edad de gustos muy particulares y definidos. No se conforman con cualquier cosa.

Muchos me dicen que parece que las creaciones de aquí se aprecian más fuera de nuestras fronteras que dentro. ¿Os pasa lo mismo? ¿Cuál crees que es el motivo?
Es una pregunta difícil de responder. Acabamos de empezar. Solo te puedo decir que hemos vendido más en España que fuera.

Me imagino que el hacerse un nombre es lo más complicado todo. Con marcas que llevan en el sector relojero desde el siglo XIX, y micromarcas con más de 20 años en el negocio no debe ser algo fácil.
Poco a poco se nos va conociendo en el mundillo. Es evidente que con un nombre y varios éxitos a tus espaldas tienes ya un público fiel a tu marca. Nosotros estamos intentando conseguir esa clientela particular. Tener tu propia maquinaria te permite hacer el número de unidades que consideres oportunas hacer sin hipotecarte. Y eso es una importante ventaja.

Si haces las cosas bien y planteas proyectos de calidad estoy convencido de que estaremos ahí los próximos años.

Con respecto a la colección UN, ¿no debería haber sido UB?
Decidimos UN sin más. No hay un motivo especial.

Te soy sincero, me suena un poco minimalista eso de solamente UN. Como si no fuera en línea con lo que es el reloj en sí. ¿No pensasteis en llamarlo Explosión, Engine o algo más descriptivo?
Sopesé seriamente esa posibilidad, pero al final decidí abreviar y numerar los modelos para que fuesen más fácil de asimilar y recordar. El mejor ejemplo es Richard Mille con sus RM.

Ambos somos apasionados de la relojería, y todas las marcas afirman tener los valores de calidad, durabilidad y muchas de ellas lujo. Está tan extendido, que ha perdido gran parte del valor. Hasta un reloj chino de 5$ en eBay lleva las palabras “luxury” y “quality”. ¿Cómo nos convences de que en vuestro caso es cierto?
Porque hemos supervisado cada pieza de forma casi enfermiza. El hacer una cantidad limitada de relojes te permite ser muy minucioso, más aún cuando la pieza principal la produce uno mismo. Las piezas que salen de fábricas externas, son revisadas una a una antes de dar el OK final.

¿Qué reloj llevas ahora mismo y qué otros relojes tienes?
Para trabajar suelo llevar un Luxmento Naylamp. En mi caja tengo cierta variedad. Desde un serie Q de Sevenfriday hasta un Borealis. Y por supuesto Unyber. Pero tengo especial devoción por el Baby Tuna. ¡Estéticamente me fascina!



Estupendo. ¡Apoyando tú también las micromarcas, y en especial las españolas! ¿Tienes algún modelo al que seguir? Esa que dirías que hace casi todo bien. Por ejemplo, el UN estéticamente me parece cercano a Hublot, pero en cuanto a personalidad no creo que eso sea lo que tú quieres.
Mi problema es que me encanta el diseño de relojes y nada tendrán que ver diseños futuros con el actual. No hay una línea a seguir porque no quiero, simplemente. Cada reloj tendrá su propia personalidad y estética. Puedes hacer modelos que en cuanto lo veas por vez primera digas, “un Unyber nuevo”. Pero también existe la posibilidad, de que la gente se pregunte “¿Y estos tíos con qué nos van a sorprender ahora?”.

Sé que uno de tus sueños es un reloj completamente fabricado en España. Algo que me atrae mucho pero que es extremadamente complicado. Hace falta una industria auxiliar muy compleja (esferas, cristales, agujas, …), pero sobre todo calibres. ¿Pensáis en llegar hasta eso?
Eso son palabras mayores ahora mismo. Pero claro que es el objetivo futuro. Hablo del calibre, porque ya hemos visto fabricas externas de esferas, cristales y agujas españolas. Eso te otorga un reloj 70% español? Pero queda camino por recorrer para poder presentar ese soñado 100%.

¿Por dónde van a ir los tiros en el futuro de Unyber? ¿Habrá más modelos UN? ¿Habrá nuevos modelos? ¿O quizás has pensado en dar el salto a, no sé, las cazadoras de cuero, el calzado o las estilográficas?
Parece que me conoces. Soy una persona bastante activa mentalmente, pues no paro de idear, diseñar y finalizar los objetivos que me marco. Por supuesto que habrá un segundo modelo de reloj, nada que ver con el actual UN. Hace un par de años acabé una novela histórica ambientada en la Castilla del siglo XIII. La tengo que publicar. 700 páginas. A su vez, estoy planteándome sacar al mercado una marca de zapatillas de estilo urbano, pero aún queda para eso.

¿Cuál es tu opinión en cuanto al futuro de la relojería? ¿Seguiremos llevando reloj, o usaremos sólo el Smartphone? ¿Conquistarán los relojes inteligentes el mercado, o por el contrario el espíritu de rebeldía y volver a las raíces causarán un nuevo auge mecánico (¿que en parte ya está ocurriendo?
A lo largo de los años irá ocurriendo exactamente punto por punto lo que me has expuesto en la pregunta. Serán temporadas, unas más largas que otras, pero los mecánicos estarán ahí.

Siempre habrá tendencias que los pidan, incluso, que locura, ¡gente que los prefiera! ¿Para qué mirar un WhatsApp en una pantalla de 2” cuando lo puedes hacer en una de 6”? ¿O leer un email? Probablemente los Smartphone acaben antes con los relojes inteligentes de lo que pensamos, porque al menos, en mi opinión, prefiero mirar todo en el móvil. Menos la hora…

Ha sido una entrevista muy interesante. Espero que, en la próxima, Unyber haya logrado ser todo lo que tienes en la cabeza, y estaré pendiente de ese nuevo modelo. ¡Hasta la próxima Rubén!
Ha sido un placer, Javier. Dalo por hecho. Gracias por la oportunidad de darnos a conocer un poquito más. Hasta la próxima.