Después de haber estado con Javier Junquera de Undertake quedaba pendiente por conocer mejor a los protagonistas de otra marca relojera nacional, me estoy refiriendo a Relojes Kronos propiedad de Unión Suiza, que a su vez se da la circunstancia es de mis marcas favoritas en cuanto a relojería a nivel mundial.

Lo visteis recientemente con el Sport Q Racing Chronograph Silver, y hace un par de años con el Pilot Automatic Moon Phase.

Me recibieron en las oficinas de Kronos Griselda Fornós y Xavier Vendrell. A medida que esperaba en la sala de reuniones, mi sensación de nerviosismo aumentaba. Iba a encontrarme cara a cara con el mismo Xavier Vendrell, el Director General de la marca Kronos. Fueron casi dos horas de charla distendida y agradable en la que pude conocer de primera mano gran parte de la historia y valores de la marca. Sin más, ¡feliz lectura!





Javier Gutiérrez: Muchas gracias por recibirme y dedicarme vuestro tiempo. Para mi es casi como un sueño poder estar frente a ti, el máximo responsable de Kronos, una de mis marcas relojeras predilectas. Admito que estoy algo nervioso…
Xavier Vendrell: Nada Javier, en realidad el gusto es nuestro. Estoy encantado de poder estar ante un apasionado de la relojería y de nuestra marca como tu eres. Además ya ves que soy una persona muy normal.

JG: Probablemente la mayoría de lectores ya conozcan la historia de Kronos, pero desde luego deberíamos empezar por ahí.
XV: Mi abuelo empezó haciendo relojes de pared. Mira este (señalando a uno que tenemos justo enfrente).



Montó un taller de carpintería para los armazones, y con maquinaria alemana, que era la que se usaba habitualmente en aquella época, y produjo también relojes de mesa.

Pero ocurrió algo muy interesante. A partir de los años 1920, apareció el reloj de pulsera, y él se dio cuenta que la relojería se estaba reinventando, y que había surgido una nueva necesidad en el mercado. De hecho él distribuía ya por aquel entonces otras marcas, relojes que se importaban mayoritariamente desde suiza. Muchos incluso los remarcaban bajo su propia denominación, así que a él se le ocurrió lo mismo, y empezó a hacerlo bajo nuestro propio nombre: Kronos. Una denominación que evoca precisamente el tiempo.

JG: Es que no es peloteo, mira el reloj que llevo (y le muestro mi Kronos Pilot Moon Phase).
XV: Sólo puedo decirte que llevas un estupendo reloj. No te has equivocado con él.

Ahora el sector de la relojería está un poco polarizado. Se tiende a los dos extremos, al reloj económico o al reloj de lujo, pero antes no era así. En Kronos siempre hemos ido a eso, para que me entiendas, un reloj con calidad, materiales y apariencia suiza, pero a precio japonés. Obviamente siempre hemos cuidado los movimientos, que son los que tradicionalmente incorporábamos. Nuestra apuesta, quizás por las tiendas (de Unión Suiza) con las que tenemos tanto contacto y estar rodeados de marcas de lujo, siempre ha sido dar un poco más de calidad que el resto de marcas generalistas.

Pero nos ocurrió que con la escalada de precio de las maquinarias suizas, y al final la relojería es una industria de componentes, detectamos un problema de poder adquisitivo, es decir gente que no podía acceder a nuestros relojes. Si los componentes van subiendo tarifas, tu tienes que amoldarte a ellos. En cambio hay una demanda de reloj, sobre todo automático a menor precio, por eso montamos también maquinarias japonesas. Quizás no tan refinadas, pero fiables y de calidad contrastada.

Empezamos con los cronógrafos de cuarzo, montando algunos módulos de Miyota y Seiko, y no ha habido ningún problema. Muchos pueden caer en la tentación de rebajar la calidad, pero nunca ha estado en nuestro ADN, así que aunque tengamos gamas más bajas, no podemos renunciar a la calidad que consideramos esencial.

No queremos montar calibres chinos ni nada de eso, es otro segmento, y como te decía no va con nosotros y no queremos entrar en ello. Sería asumir posibles problemas de fiabilidad. Porque el mercado es cada vez más exigente, y te obliga a una calidad determinada, a ofrecer una garantía por ley de 2 años, y de cara al comprador, pues que sean materiales que aguanten el paso del tiempo. Por eso confían en Kronos. Nos movemos en una gama de precios, y dentro de ahí, intentamos ser lo más competitivos posible. La gente reconoce Kronos, y espera calidad. Si no la respetamos, acabaremos perdiendo un cliente que no volverá a comprar nuestra marca.

Muchas veces nos dicen que hasta hacemos relojes demasiado buenos. Vemos que nos traen Kronos a reparar que tienen 20, 30 o más años, ¡así que imagínate!



JG: Y tu, ¿qué reloj llevas?
XV: (Me muestra su muñeca). Llevo el nuevo Pilot Automatic Black.

JG: Eso demuestra que crees en la marca. ¿Por qué escogiste ese modelo?
XV: Por supuesto que creo en Kronos, es como debe ser, y el día que eso cambie, que espero que no sea nunca, querrá decir que me he equivocado.

Me gusta probar durante un tiempo los nuevos lanzamientos. Por un lado me permite sentir el resultado final de toda la fase de diseño. Pero lo más importante es que así me puedo llevar una opinión imparcial acerca del reloj. Anticipar el feeling que tendrán los clientes con él.

Fíjate en el brazalete de acero tipo milanesa que lleva. Robusto, y a la vez suave. No como esos que te depilan el vello de la muñeca. Es acero alemán, de excelente calidad. Obviamente podíamos haber puesto uno algo peor, pero entonces no seríamos Kronos.

Elegí este modelo, porque además de gustarme mucho, es el primero en montar un calibre de Sellita. La verdad que estoy muy satisfecho, va muy fino.

JG: El reloj es muy bonito, pero salvo algunos detalles, lo veo muy parecido al IWC Mark XVIII.
XV: Date cuenta que IWC no fue la única compañía en desarrollar relojes de piloto. Quizás sí que sea la que tiene mayor prestigio actualmente, pero hubo muchas más. De hecho hasta existió una normativa que regulaba como debían ser aquellos relojes de aviador. Esencialmente había dos modelos, por lo que todos, independientemente de la marca fabricante eran virtualmente idénticos.

Si lo ves de cerca, te darás cuenta de la calidad. No es sólo la milanesa que te mostraba, o el Sellita SW-400 de su interior, el cristal de zafiro, el acero de la caja, los acabados. Todo el conjunto.



JG: Tiene sentido ya que ETA va poco a poco limitando los calibres que proporciona a terceros.
XV: Por lo que ahora se oye, es como si se arrepintieran de esa decisión. ETA es una empresa más dentro del Grupo Swatch, y por tanto debe ser rentable por si misma. Si cada vez vende menos movimientos fuera de Swatch, su cifra de negocio irá cada vez peor. La competencia de Ronda, o Sellita como te mencionaba, tampoco es algo que le ponga las cosas fáciles. En todo caso, no nos gusta anclarnos en una cosa, preferimos diversificarnos y probar cosas nuevas. Por eso lo hemos hecho.

La experiencia nos ha servido para ver cuan positiva ha sido, así que repetiremos con Sellita, pero sin abandonar ETA.

JG: Creo que yo sería incapaz de hacer lo que haces. Es decir, llevarlo una temporada, y luego cambiarlo por otro modelo que debo probar. Les acabo cogiendo cariño.
XV: A mi me ocurre exactamente lo mismo, y en casa tengo muchísimos. Pero no puedo quedarme todos, así que conservo solamente aquellos que fueron más especiales para mi. Los otros los regalo, o los dejamos como exhibición en las oficinas.

JG: Una cosa que me gusta mucho de Kronos es que estáis un poco apartados de la moda y la tendencia. Ahora que están de moda los relojes grandes, los vuestros suelen tener un tamaño contenido. Pienso que ofrecéis un diseño bastante atemporal.
XV: Tienes razón en que como marca no le damos demasiada importancia a la moda. Las modas vienen y van, y no queremos que alguien que compre uno de nuestros relojes, al cabo de dos años vea que ha quedado obsoleto.

Pero eso no quiere decir que no hagamos relojes grandes. Hará unos 5 o 6 años, Antes de la tendencia de relojes de cajas enormes, hicimos casualmente otro reloj de piloto. Esta que ves es la versión con cronógrafo, pero el primero era un modelo solo hora. Montaba la maquinaria Unitas para relojes de bolsillo, y tenía 48mm de diámetro. Así es como eran aquellos relojes de aviador. Guardatiempos de bolsillo que se adaptaban para el uso en la muñeca.



Pero no puedo decirte que estemos completamente al margen de las modas. Nos debemos a nuestros clientes, y también tenemos que cubrir sus necesidades, así que yo diría que el catálogo de Kronos está dividido entre los relojes de siempre, y los de tendencia.

JG: ¿Cuál ha sido vuestro mayor éxito? ¿O quizás el éxito más inesperado?
XV: No te diría que son éxitos inesperados. Cada modelo y cada colección tiene mucho esfuerzo. Un trabajo concienzudo de conceptualización, de hacer lo que creemos que hay que hacer, de estar al tanto de lo que pide el mercado, etcétera. Ocurre que no siempre aciertas.

La gama Colors tuvo muchísimo éxito cuando se lanzó. Fuimos de los primeros en lanzar un reloj ideal para el verano. Un reloj sencillo y con correa de silicona que estaba disponible en una grandísima gama de colores. Sencillo no quiere decir malo, la silicona tenía un tratamiento especial, la caja era de acero, … Luego vinieron otros, y al final todo el mundo tenía relojes parecidos a nuestros Colors. Para tener éxito, sin lugar a dudas debes ser el primero en hacerlo. Si lo haces tarde, otras marcas ya lo tendrán. En cambio si lo haces demasiado pronto, tal vez tampoco coseche éxito. Lo difícil es ser el primero en el momento justo.

Además creemos que nuestra marca debe ser polivalente y no queremos anclarnos en un modelo en particular, porque si triunfa ese modelo, te irá muy bien, pero cuando deje de tener éxito la marca se hundiría.

JG: ¿Y vuestro mayor fracaso?
XV: Tal vez te suene algo tópico, pero no fracasamos cuando hacemos lo que creemos que debemos hacer. Puedes llamarlo si quieres poco éxito comercial. En ese sentido, sacamos hace algunos años unos relojes de mujer con cristales en los índices, como si fueran diamantes. Eran relojes muy bonitos y elegantes, pero las ventas no acompañaron.

Ahora veo bastantes modelos así cuando voy por la calle. Creo que fue uno de los casos es que nuestro producto llegó antes de tiempo.

JG: ¿Qué reloj tiene más éxito en vuestro catálogo actual?
XV: Estoy seguro que la respuesta te va a sorprender: La colección Ladies. Son unos relojes que han tenido una magnífica acogida. Sin lugar a dudas, acertamos en el concepto.

En el otro lado de la balanza, que es también muy importante, son aquellos relojes que llevan muchísimo tiempo con nosotros. Modelos que de aquí a 20 años no habrán pasado de moda. Naturalmente, los vamos mejorando con leves cambios, pero son modificaciones que no varían demasiado el producto. Son relojes que sin ser tremendamente populares, año tras año van sumando. Un ejemplo es el que tu llevas, el Pilot.

JG: Veo aquí delante mío el K-300, y se me van los ojos. Después de los que ya tengo, va a ser el siguiente en mi colección. Me parece un reloj excelente. Está bien construido, con buenos materiales, buenas prestaciones, y a un precio adecuado. Lo que yo entiendo que ofrece la marca Kronos. Pero además, me parece que dentro del poco margen de libertad que ofrece un reloj de tipo buceo o diver, lo habéis hecho muy bien. Con esos ligeros detalles que os caracterizan, y que lo hace diferente e identificable.

XV: Es un modelo que está muy bien. Es muy completo. Una muestra de lo que te decía de los pequeños cambios, ahora montan un bisel cerámico que es algo que muchos no pueden hacer. Un reloj resistente al agua nada menos que a 30 ATM. Tenemos también este, que es una edición limitada, la Trigalight que en vez de lumen utiliza tubos de tritio.



JG: Sí, el Trigalight tiene un toque muy vintage, de aquellos relojes de buceo de los años 50 y 60; pero me sigo quedando con las versiones normales, más modernas. Es que es un reloj, que Xavier, como te he dicho, me tiene enamorado.
XV: Y para eso estamos aquí, para satisfacer todos los gustos dentro de nuestras posibilidades. El caso del Trigalight es muy especial, ese diseño que tanto reconoces como vintage, no es ni más ni menos que una consideración puramente técnica. Los tubos de tritio tienen un tamaño fijo, así que tuvimos que adaptar los índices para que pudiera montarlas. Tampoco fue nada fácil añadirlo a las agujas.

JG: ¿Qué novedades tenéis en mente?
XV: Lo que puedo, es mostrarte nuestros últimos lanzamientos. Son los Day Date en la colección Minimalist y los Racing Chronograph en Sport Q.

Los primeros son relojes de vestir, elegantes y con un toque muy clásico. Los segundos, que sé que conoces a la perfección, son cronógrafos inspirados en la competición automovilística de la época dorada del motor, los 60 y los 70.



JG: Me gusta lo que veo. Son relojes equilibrados y que como ya dije en el Racing Chronograph tienen una atención al detalle sin tacha. Las agujas tienen el tamaño adecuado, están perfectamente alineadas, el diseño es un conjunto de infinidad de detalles. En fin, de esos relojes que al cogerlos ya notas la diferencia…
XV: Ponemos mucha atención a todo el proceso. Unas buenas agujas deben estar compensadas y ser legibles. Al mismo tiempo deben ser bonitas y reforzar la personalidad del reloj. Es combinar la función con la estética, aspectos a los que desde aquí le damos la importancia que entendemos que merecen.

Nos gusta precisamente lo que comentabas. Esa experiencia de descubrimiento en la que cada vez que lo miras te das cuenta de un detalle que habías pasado por alto. Relojes que parecen en concepto simples, pero que en realidad hemos trabajado con máximo cuidado.

JG: ¿Dentro de Unión Suiza el negocio de Kronos como marca es importante?
XV: Unión Suiza es una empresa grande y con bastantes patas. Kronos es una de ella, y a nivel de negocio no es para nada despreciable.

Kronos fue desde el principio una marca propia de nuestras tiendas. Algo que nos identificara. Para que me entiendas, era como nuestra marca blanca. Algo que los clientes reconocían, y que nos permitía probar cosas nuevas. A partir de los años 1980, mi padre decide extenderla a tiendas de otros. Kronos ya no es una marca propia, porque se vende en joyerías y relojerías que no son nuestras. Ha ganado en independencia.

Cuidamos esas tiendas, e intentamos ayudarlas con nuestra marca. A cambio les pedimos que ellos hagan lo mismo, y que se esfuercen cuidando nuestra marca.

JG: Pues ahora que tenéis Kronos en otras relojerías, sería el momento de comenzar a exportar.
XV: Hace tiempo que exportamos. Por ejemplo a Reino Unido que es un buen cliente nuestro. Es algo que lleva lento, allí la gente no reconoce Kronos, porque no la vivieron. Es como aquí, muchas marcas italianas o alemanas de la época. Aunque poco a poco va encontrando su hueco.

Hay otra cosa, y es la diferencia en cuanto a gustos. En España tienen mucho éxito las esferas oscuras, particularmente en negro y en azul, como ves en el Kronos K-300 que tanto te gusta. En otros países, es lo opuesto, y prefieren las esferas claras. Quiero decirte que cuando optas por vender fuera de España, no siempre te servirá con el producto que vendes aquí.

JG: Kronos es una marca con mucha historia. Uno de los muchos protagonistas que marcaron época en nuestro país, y uno de los pocos que aún continúan en el sector.
XV: Mucha gente conoce Kronos. Ya sea la antigua Kronos o la nueva Kronos. Tenemos esa suerte, y a su vez tenemos esa responsabilidad. Ya has hablado sobre sus orígenes y los conoces perfectamente (podéis leerlo aquí).

JG: Me imagino que dentro de Unión Suiza, el posicionamiento de Kronos debe ser complicado. En cierta forma, puede canibalizar ventas de otras marcas de lujo que venden. Por ejemplo yo, ¿si en vez del Kronos Pilot me hubiera comprado un Longines Master Collection no hubiera sido mejor para Unión Suiza?
XV: Lo que buscamos es que cada uno encuentre el producto que le gusta. Si tu en algún momento quieres un Longines Master Collection, probablemente te lo compres. Si escogiste un Kronos, algo que me enorgullece, es porque nos valoraste por lo que somos.

Hay muchos tipos de cliente, en tu caso diste importancia a la calidad del movimiento, un ETA 7751 que es una maravilla. Otros le darán importancia a la marca, otros al diseño. No diría que son competencia, sino que se enfoca a diferente tipo de público.

JG: ¿Me permites otra pregunta un poco comprometedora? Entre el público especializado sabemos que hay modelos de otras marcas que son idénticos a Kronos. En este caso no es algo negativo, ya sabía que mi Kronos Pilot era muy parecido al Zeno Watch Godard. En Kronos el PVP era de unos 1.500€, mientras que en Zeno justo el doble.
XV: El mundo de los proveedores de relojería está bastante acotado. Si nos movemos en el rango de calidad de Kronos son todavía menos. Al final muchas empresas pequeñas y medianas confluyen en el mismo proveedor. Quizás veas la misma caja en diferentes modelos de una marca, o incluso de marcas diferentes. Es algo normal que ayuda a reducir costes sin reducir calidad, que después de todo es lo principal para nosotros.

Empezando por la maquinaria, puedes ver que es compartida por el 99% de los fabricantes. Solamente unos pocos de aquellos que son manufactura son la excepción. En el resto, ETA, Sellita, Seiko o Citizen son los que motorizan la mayor parte de relojes.

Algunos modelos, se han desarrollado en conjunto con otras marcas, en donde pactamos diferentes mercados para cada uno, y así no competir entre nosotros. Ese es el caso que tu mencionas Javier. Sobre la diferencia de precio, depende también del mercado. Probablemente esa marca considere que es el precio al que debe comercializarlo, mientras que nosotros pensamos que es el nuestro.

El K-300 del que ya hemos hablado es un caso totalmente distinto, porque la mayor parte de sus elementos son exclusivos para nosotros.

JG: Como entusiasta de la relojería y de la Marca España, esta es una pregunta que hago muchas veces. ¿Crees que algún día España volverá a tener una industria relojera como tuvo en los años 60?
XV: La relojería requiere una industria auxiliar muy completa. No se trata solamente de producir cajas, donde un pequeño taller con una máquina de CN (Control Numérico) sería suficiente. Hablamos de componentes o fornituras como esferas, manecillas, cristales, correas, y en especial movimientos. Aquí es donde estás equivocado, porque en España no ha habido producción de calibres propios.

Curiosamente eso no quiere decir que la industria no esté en manos españolas. Sin ir más lejos, el patrón de Sellita, de la que tanto hemos estado hablando es español, Miguel Garcia. Otro Miguel al que probablemente conocerás, Miguel Rodríguez, el presidente de Festina, que no sólo es dueño de Festina/Lotus, también de las marcas suizas como Jaguar, Candino o Perrelet, y del fabricante de calibres SOPROD.

JG: ¿Cómo ves el panorama de la relojería en un futuro?
XV: Creo que la relojería seguirá existiendo durante muchísimos años. Un reloj puede ser un complemento de moda, una de las pocas joyas que un hombre puede vestir, o una maravilla de ingeniería. Pero además, un reloj sigue siendo la mejor forma de consultar la hora.

Tener que hacer el gesto de ir al bolsillo, sacar nuestro teléfono móvil y encenderlo, es claramente poco práctico. Es curioso porque se parece mucho al gesto de los relojes de bolsillo que precisamente por esa razón fueron reemplazados por los relojes de pulsera.

Desde Kronos no somos ajenos a los Smartwatch, un dispositivo que acabará teniendo éxito. Algo parecido a lo que ocurrió con los relojes digitales durante la década de 1980. De momento es una tecnología inmadura. De cara al consumidor obliga a cargar el reloj frecuentemente que no es lo que entiendo por reloj. A nivel de construcción, suelen ser endebles. Estamos acostumbrados a que un reloj nos acompaña en cada momento de nuestra vida, que son objetos generalmente robustos que aguantan nuestra vida diaria. Por contra los relojes inteligentes no son así.

El reto tecnológico es solucionar esos problemas, a la par que la tecnología se hace más popular, ya que ahora, sólo pueden permitírsela grandes empresas tecnológicas o relojeras con enormes recursos.

JG: En efecto me has aclarado todas las cuestiones que tenía en mente, así que solamente me queda agradeceros vuestra atención…
XV: No hemos terminado todavía. Tenemos una sorpresa para ti. Es el museo Kronos, piezas que vamos intentando recuperar, y que restauramos para poder mostrar al público.

Unos pocos están disponibles en la sección de Historia de Kronos en la web, el resto esperamos poder ir agregándolos poco a poco. No todos han sido fáciles de recuperar, y todos tienen mucha historia detrás.









Los tenemos más o menos agrupados por tipo y por época. Una manera que nos ayude a entender como fuimos adaptándonos a los tiempos, y como la tecnología fue cambiando. El acero sin ir más lejos, no era fácil de tratar, así que es sorprendente la de relojes que había con caja de latón cromada. Por supuesto los cristales eran de plexyglás, más económicos de producir, y que permitían que el dueño lo puliese.

Los relojes eran una herramienta, que si no duraba toda la vida, casi casi. Esa es la razón porque guardamos tanto respeto al reloj de nuestro abuelo. No es sólo el valor sentimental que nos recuerda a él, con aquel eterno reloj en la muñeca. Es ver que el objeto a transcendido a la persona, y que en cierta forma, aún conserva algo de su esencia.

JG: ¡Me encantan! Es una prueba más de la admiración y el respeto que tenéis de la herencia de Kronos. Os habéis tomado unas molestias con ellos que pocas marcas hacen.
XV: Sí. Mantener nuestro pasado es la mejor forma de mirar hacia el futuro. Tenemos algunos más que has podido ver en esta sala:



Ojalá que tuviéramos muchos más, porque el tiempo y las circunstancias a veces juegan en nuestra contra. Mira, esta fotografía es de una de nuestras primeras tiendas. El escaparate era totalmente de cristal, y tenía relojes de pared, de mesa, de bolsillo de pulsera. Durante la Guerra Civil quedó totalmente destruida. Así sólo con eso, imagínate la de cosas que se perdieron para siempre.



JG: Era una tienda espectacular en su época, sería genial poderse transportar en el tiempo y verla en su contexto.
XV: Los relojes eran una necesidad. Si unos pocos años antes estaban reservados a los ricos, ahora empezaban a estar disponibles para el público general, se iban democratizando como ahora decimos. Es todo un honor para Kronos, y por tanto para mi haber sido parte de esa época tan especial.

Ahora es normal tener varios relojes. Uno de vestir, otro más deportivo. Los vamos alternando dependiendo de nuestra vestimenta y nuestro estado de ánimo. Los combinamos en cuanto a estilo y colores, y tenemos la suerte de tener una oferta enorme en donde escoger. Antes no había tantos, y un reloj era algo que suponía un esfuerzo para la mayoría de economías, así que se trataba con mimo y con cuidado.



JG: Ya. Y luego vino la crisis del cuarzo y todo cambió… Hasta Rolex se pasó al cuarzo.
XV: Sí. Hasta Rolex, pero sólo con un modelo. Mantuvieron sus relojes mecánicos, con una apariencia casi como la de hoy. Salvando las distancias Kronos es la única firma relojera de aquí que siempre tuvo relojes mecánicos en su catálogo, y siempre hubo clientes que los demandaban.

Por supuesto durante la revolución del cuarzo sus ventas eran marginales, pero nosotros los seguíamos ofreciendo. Recuerdo la imagen de señores comprando aquellos revolucionarios relojes digitales de Seiko que teníamos en las tiendas. Todo vuelve, y ahora ese público es uno de los que compra Kronos. Quizás estamos hiperconectados, y un reloj mecánico nos permite desconectar, volver a la esencia.

JG: Estoy totalmente de acuerdo. Yo pensaba que Kronos como marca desapareción durante esa época.
XV: En absoluto. Siempre estuvimos ahí. Since 1930 como lees en nuestro eslogan, haciendo lo que creíamos que teníamos que hacer.

JG: Y ahí seguís, haciendo lo que aún consideráis que hay que hacer que es lo que más me gusta. Debo reconocerte Xavier, que si antes de vernos ya me gustaba Kronos, gracias a nuestra entrevista has logrado que me guste todavía más.
XV: Pues agradezco tus palabras, porque el hecho de tener un aficionado que demuestra tanta pasión con los relojes como es tu caso, y que haya escogido una marca como Kronos es algo muy importante.

Esta es tu casa Javier, así que siempre que quieras serás bienvenido.

JG: Te lo agradezco muchísimo. Griselda y tu me habéis tratado estupendamente, así que no dudes que volveremos a vernos.
XV: Será un placer. Hasta pronto entonces.