Mencioné a Hamilton no hace mucho. Una marca relojera que me gusta mucho, por sus valores relacionados con la cultura norteamericana, combinados con el buen saber suizo. Pero cuyos modelos no me acababan de encajar. Ya sabéis a lo que me refiero, mucha esfera negra y plateada; modelos demasiado recargados, o demasiado anodinos, …

Hasta que vi el H70555523, con su esfera de color beige. No me gustan las esferas de color oscuro, y tampoco las de color claro, cuando las agujas y marcadores no son oscuros, así que este, cumplía los requisitos.

Además en las gamas medias, hay pocas alternativas reales exceptuando los suizos, si exceptuamos a los japoneses de Orient. De modo que tras Tissot y Certina, Hamilton era el paso lógico.

Un tamaño óptimo con 42mm de diámetro sin contar la corona, que no obstante parece algo más pequeño debido al bisel, trasera vista de cristal mineral, resistencia al agua de 10 ATM, cristal de zafiro antireflejante abombado??, movimiento ETA 2824-2 con 25 rubís, 28.800 alternancias por hora, y fechador. La corona es a presión, que me parece más cómodo, aunque también más arriesgada para el contacto con el agua, que por otro lado, tampoco es lo más conveniente con la correa de piel.

Es una pena que el Khaki Pilot Auto o el Khaki Field Auto 44mm no estén disponibles con esfera de color crema también, porque echo de menos el día de la semana del 2836.

Los ajustes de Hamilton sobre el grado estándar, le proporcionan 42 horas de reserva de marcha, y acreditan unos márgenes de precisión de -10/+15 segundos/día, por lo que no es de extrañar que algunos consideren erróneamente que son en realidad movimientos de grado elaboré.

La esfera es muy legible, algo condicionado por el diseño del reloj, inspirado en los aventureros americanos y la II Guerra Mundial. Sin embargo la Superluminova, pese a estar aplicada en números y agujas, no está a la altura en cuanto a intensidad, siendo similar a la del Tissot PRC-200. Las agujas son pavonadas en negro, dependiendo de la luz, pueden parecer plateadas, pero normalmente se ven negras, lo que hace que contraste muy bien con la esfera beige.

El calibre 2824-2, es de sobra conocido por todos: 28.800 bph, 25 rubís, rotor bidireccional, 38 horas de reserva de marcha, … Sin embargo al menos en mi unidad, no parece tan suave como el 2834-2, el rotor de carga es menos silencioso, y el tic-tac es más intenso. Quizás el motivo sea más el aislamiento de la caja que el propio movimiento. Muchos lo consideran idéntico al 2834, pero hay ciertas características que no incorpora. La primera es el día de la semana, lógicamente, pero además de ello, pierde el cambio de fecha instantáneo. Ello permite que su diámetro se reduzca de 29 mm a 25,6 mm, que queda algo reducido en los Khaki de más de 40 mm.

El cristal es de zafiro abombado, similar al del Certina, mientras que la tapa trasera, es de cristal mineral, tipo exhibición. El reloj es muy plano, lo que lo hace comodísimo de llevar, y algo que me sorprende teniendo en cuenta el calibre que monta, y la resistencia al agua de 10 BAR / 100 M / 145 psi. La corona, es sencilla de manejar gracias a su tamaño sobredimensionado, pero queda demasiado expuesta ante golpes accidentales.

La correa de excelente calidad, y de 22mm de ancho, es de piel es de color marrón oscuro, casi negro, probablemente una más clara le combinaría mejor. Indica que está curtida a mano, y la hebilla es doble, con la forma de la H de Hamilton, que le da una apariencia muy original, pero que no aporta ninguna ventaja práctica, más bien al contrario, pues cuesta más de abrochar y desabrochar. Todo ello le acredita una ligereza difícil de creer: 124 g.

Hamilton considera esta versión de 42mm de diámetro como un reloj XL. En absoluto lo parece, incluso en muñecas normalitas como la mía de 17,5 cm de diámetro, quizás por el grosor del bisel. El caso es que para mi sería grande (L). Probablemente la versión de 44mm si que entrase en esa categoría de Extra-Large. La razón quizás sea que se encuentras disponible en otros diámetros: 38mm (N), 40mm (L) y 44mm (XL también), y donde pienso que el primero, es adecuado para un reloj elegante, pero demasiado pequeño, salvo para cadetes, o mujeres.

Las sensaciones de explorador americano que nos da cuando lo vemos en la muñeca son agradables, combinadas con la apuesta del cine de la marca, que vimos en producciones como Interestellar.

Como cabría esperar, en conjunto me parece que es un reloj caro para lo que ofrece. A parte de eso, no hay ninguna pega, una factura que no ofrece crítica alguna, buenos materiales, buenos acabados, y un diseño tradicional que lo hace diferente a lo que solemos ver, y que permite que se reconozca de inmediato como un Hamilton. Algo que ya apunté en su momento con el Certina DS-1 Day-Date.

De nuevo, la ventaja intangible es la garantía del Grupo Swatch, a la que poder recurrir con profesionalidad, ante cualquier falla.