El otro día estaba comprando en Bon Area, y me fijé en que los terminales de pago (TPV), usaban aún modo texto, un paradigma que poco a poco había ido desapareciendo de nuestras vidas en ordenadores, cajeros automáticos, dispositivos móviles, puntos de información, etc; de los que hoy apenas nos queda el Teletexto.

Los que trabajamos con ordenadores remotos basados en UNIX, o de vez en cuando usamos la consola de comandos de Windows, seguimos viendo interficies basadas en texto, sin embargo, estas están en realidad simuladas sobre los modos gráficos de nuestro PC. Enseguida me vino a la mente el artículo sobre pictogramas.

Si bien los interfaces gráficos llevan ya con nosotros mucho tiempo, recordemos que el primer concepto fue el Xerox Alto, de 1973, no fue hasta la entrada de Windows, y su popularización con Windows 3, que pasaríamos de entornos basados completamente en texto, a entornos puramente gráficos.

Debemos admitir que una metáfora de escritorio gráfico, facilita el uso del ordenador, sin embargo, requiere de mucha mayor potencia de cálculo, que a veces no se justifica.

Por ejemplo Ashton-Tate Framework, a pesar de correr sobre DOS, ya ofrecía todo ello en 1984, de manera que podía ofrecer un modo pseudo WYSIWYG para el procesador de textos, o combinar hojas de cálculo y gráficos de las mismas sobre la misma ventana.

Las últimas versiones de Wordperfect a mediados de los 90, cambiaban la filosofía, y ahora en vez de usar la interfaz de texto, con una vista previa gráfica, trabajaba en modo gráfico, con un modo alternativo más ágil en modo texto. Ahora, veíamos representadas en pantalla las diferentes tipografías, sus tamaños, y sus formatos.

Lamentablemente, otras soluciones, abandonaron también el modo texto. El maravilloso entorno de Turbo C, basado en Turbo Vision, fue reemplazado por sus correspondientes entornos gráficos para Windows, y OS/2.

Hay que reconocer, que un editor de textos en modo gráfico, apenas aporta ventajas al usuario, y por contra, requiere de un mayor uso de CPU. El tradicional modo de 80×25 con 16 colores que ofrecía CGA/EGA, requería solamente mover 4 Kb. de información; el más avanzado de 80×50 de la VGA, 8 Kb., y modos más elaborados como el de 132×50, menos de 14 Kb. Comparado con el modo gráfico de escritorio más básico de 640×480 con 16 colores, son 10 veces menos, es decir, era 10 veces más rápido. O dicho de otro modo, era capaz de funcionar con procesadores 10 veces menos potentes, y su consiguiente ahorro energético.

De hecho con las capacidades de VGA de redefinir el juego de caracteres, aplicaciones como Norton Desktop, llegaban a ofrecer una sensación gráfica, pero basada totalmente en texto.