Resulta sorprendente que Leonardo Torres Quevedo resulte un completo desconocido para muchos. Debo admitir, que hasta hace unos meses, también lo era para mi, pese a ejercer una actividad intelectual muy próxima a la tecnología actual.

Por contra, si que conoceréis a Alan Turing, a Charles Babbage, a Nikola Tesla o a Ada Lovelace. No es justo.

Para que os hagáis una idea, en 1903 crea el Telekino, es decir el primer autómata controlado a distancia mediante ondas de radio, y que sería el precursor de los mandos a distancia, y otras tecnologías de transmisión de órdenes mediante ondas (Bluetooth, WiFi, …).

En 1912, desarrolla El Ajedrecista, el primer autómata que era capaz de jugar un final de torneo de ajedrez, y que para muchos, es considerado como el primer videojuego de la historia. Sin subestimar lo que ello supuso, mi parecer es que llamarlo videojuego, es adelantar acontecimientos.

Pero su más importante creación, aconteció en 1920, cuando crea el aritmómetro. La primera máquina electromecánico del mundo capaz de realizar las 4 operaciones básicas (suma, resta, multiplicación y división). Es decir, la primera calculadora electrónica.

Entre sus avances, cuenta también el puntero proyectable, con una funcionalidad equivalente a los punteros láser de hoy en día, o el conocido teleférico.

¿Os sorprende saber que la calculadora digital sea un invento español? ¿Y que sea de alguien que no probablemente no conocías?

Pues no te olvides del botijo la bota y el porrón; el futbolín, la guitarra, el arcabuz, o la navaja (que no es suiza).

Pero tampoco de la aguja hipodérmica; el autogiro; el cigarrillo; la fregona y cubo de escurrir; o el chupachup. Todos ellos son también inventos españoles.