J’hayber New Olimpo

Después de las Paredes Axel, hoy le toca el turno a otras zapatillas legendarias: Las J’hayber.

Fundada en Elche en 1971, obtuvo gran notoriedad con su modelo Antorcha presentado en 1972. Actualmente acaban de cumplir su 40 aniversario. En los años 80 y 90, cualquier heavy que se preciara calzaba unas J’hayber, ya fuera en su modelo Olimpo, como preferiblemente en el de bota Atenas, ambas lanzadas al mercado en 1985. Tuvieron mucha aceptación en el tenis donde se decía que su agarre en mojado era insuperable, y por supuesto, entre los profesionales que se veían obligados a pasar mucho tiempo de pie.

Cosecharon fama por su resistencia y gran duración, así que no es de extrañar que la empresa decidiera reeditar aquellos modelos bajo los nombres de New Olimpo y New Atenas.

Con el tiempo, la variedad de productos ha ido aumentando, incluyendo la gama J’hayber Works, dedicada a la ropa y el calzado profesional y de seguridad; aunque a simple vista, los modelos más exitosos sean aquellos que se inspiran en las clásicas (New Pista, Isla, Atolón) o simplemente son variantes de éstos (Olimpia, Olimpo Azul, Olimpo Marrón, Olimpo Taupe).

Tenía que hacerme con ellas, y opté por las New Olimpo Negras.



Lo primero que me sorprendió fue su precio de venta al público, 60€ euros en la tienda oficial, sinceramente no me esperaba estas cantidades. Recuerdo que en sus tiempos eran relativamente asequibles, y si las comparamos con los 30 euros de las Paredes Estrella, todavía más. Supongo que es el precio a pagar hoy en día por ser un entusiasta, y querer rememorar viejos tiempos… Por suerte, se consiguen fácilmente a 45 euros, o incluso menos, no es tampoco precisamente barato, pero si como mínimo aceptable. Yo opté por Zapatop, que si bien resultaba 3 euros más caro que el mejor precio que encontré, me dio ciertas garantías.

Su estética es muy discutida, feas para unos, bonitas para otros. No se puede negar que con casi 30 años de historia, son diferentes a los modelos de diseño actual, y como es habitual, evocan a los sentimientos retro de nuestro corazón. El modelo elegido en color negro, es además muy combinable.

Al abrir la caja, con una imagen más bien anodina, nos encontramos las zapatillas protegidas con bolsas individuales de plástico transparente. Nada más desembalarlas, nuestra impresión cambia completamente. Con los detalles muy cuidados, y una impresión de calidad y fabricación que satisface al 100%. No obstante, y a diferencia de las Paredes, están fabricadas en España, al igual que el modelo en blanco y unos pocos más de J’hayber. ¡Un punto para ellos!

Construida completamente en piel de bovino, y con suela de poliuretano inyectado, en efecto parecen ser muy resistentes y duraderas. En este punto, reconozco que los 45 euros, me parecen muy razonables, no así los 60 de la tienda oficial. Me pregunto cómo es posible que haya tanta diferencia.

No es un calzado particularmente ligero, pero resultan muy cómodas con un generoso guarnecido interior, que de momento al menos, se adapta perfectamente al pie. Los cordones son tirando a cortos, y en mi opinión les falta 1,5 cm de longitud, nada grave sin embargo. Es un modelo criticado por su poca transpiración, que con el paso del tiempo hace que emanen mal olor, pero por mi experiencia la transpiración de la piel, con sus agujeros de ventilación es buena. Eso sí, son ligeramente calurosas.

El agarre de la suela es excelente en seco, y bueno en mojado. Cabe reseñar la lengüeta acolchada que mejora notablemente la comodidad ante los movimientos del empeine al caminar, y una dureza excesiva inicial en el arco de la puntera, que poco a poco va cediendo, y se subsana naturalmente.

En resumen, unas zapatillas muy cómodas, de buena calidad y con reputación de altísima duración. Si me dan el resultado que espero, y de momento todo apunta a que así sea, no dudo que repetiré mi confianza con la marca. Como de costumbre os mantendré puntualmente informados.

Actualizado a domingo 29 de diciembre de 2013. 13:37:
Satisfecho con la experiencia, he repetido con J’hayber, cambiando algo el estilo, y he optado por unas Waxe Blanco-Marino, que he encontrado en Hipercor al precio de 23€, cuando su precio normal ronda los 35 euros.

Como ya adelantaba, sólo algunos modelos se fabrican en España, y no es el caso de éste. Las etiquetas no indican su procedencia, pero si que especifican un «Importado por J’hayber» en vez del «Fabricado por J’hayber». No se si es un condicionamiento personal, pero aunque la calidad del producto se ve bien, y está demostrando ser duradero, la calidad en cuanto a detalles y terminación no es comparable a la de las Aventura Olimpo, claro que tampoco lo ha sido el precio.

Las Olimpo siguen aguantando bien el uso, todo perfecto, salvo por notarse bastante la suciedad sobre el color negro. Nada que un trapo húmedo no pueda solucionar.



23 comentarios en “J’hayber New Olimpo”

  1. Que tiempos… Yo también tuve unas, pero en blanco…. Eran duras las «puñeteras», y las usaba casi todos los días, aunque tenía también algunas joma, que usaba para correr… Por cierto que no les envidiaban nada a Nike,reebok y demás que también tuve bastantes ya que hacia do todo,estaba federado hasta en tenis de esa, jajajaja…. Que tiempos

    Sl2

  2. Que maravilla de deportivas destacar en tu articulo que es verdad que el blanco y el negro ( las olimpo ) son mas bien calentitas como tu dices jaja, pero los modelos atolon son un poco mas fresquitos por ser de serraje, yo llevo usandolas toda la vida como aquel que dice, cambiando de color, y son de lo mejor que hay, de hecho las que compro yo son en http://www.jucazapatos.com/15-j-hayber y aparte de que tienen muchos colores, la relacion con el cliente es muy buena, si no tienen alguna cosa te la pueden conseguir.

    Es una lastima que no hayan muchas tiendas fisicas que las tengan la verdad.

    Por cierto, muy buen articulo!

  3. Creo que las Olimpo, y del mismo modo su variante de bota las Olimpia, representan la esencia de J’hayber. Un diseño atemporal, con un estilo reconocible, altísima calidad, y de fabricación nacional. Pero considero también que se han quedado encasilladas, relegadas a determinado público.
    Quizás con una mayor gama de colores donde elegir además de la blanca y la negra, digamos rojo, azul, verde, o incluso colores más arriesgados como el amarillo o el rosa.

  4. Muy interesante tu comentario Patricia. De hecho es algo que se me había pasado por la cabeza un par de veces, y en lo que coincido completamente del todo.

    Creo que a la gente de J’hayber le resultará muy interesante esta opinión.

    Gracias.

  5. Me alegro de haber encontrado este blog, es muy interesante todo lo que se cuenta de esta marca legendaria de zapatillas. Yo las llevo usando practicamente toda la vida (bueno hubo una temporada que usaba adidas y marcas de esas) y no las cambio por las Paredes, he usado las dos pero me decanto por las Jhayber, las encuentro mas comodas y duraderas.
    Antes tenia problemas para encontrarlas pero desde que descubri http://www.dondeporte.com/63638-850-j-hayber-new-olimpo siempre que las necesito las tienen y ya no me preocupo de buscarlas por las tiendas.
    Siguiendo con lo que comenta Patricia si que parece que los que las llevamos somos de una ‘clase’ especial pero para nada me veo con unas rojas o amarillas, y menos rosas!
    En fin, un saludo a todos.

  6. Gracias por tu comentario Rafael. Online se pueden encontrar algo más baratas, pero admito que no es un mal precio. Y por supuesto coincido con tu parecer, mejores y más duraderas que las Paredes Estrella. Claro que por precio, y por país de fabricación, tampoco son comparables.

    Ahora ando detrás de unas New Pista, y unas Paredes Competición, hasta donde yo se, el primer modelo de Paredes en mucho tiempo que es Made in Spain.

  7. Estupendas. 5 años me acompañan ya mi par de negras, y con muuuuchos kilómetros, caminatas y días enteros.
    Sólo presentan unas pequeñas grietas en la pisada, donde doblamos al andar y por cierto desgaste también, pero no profundo, vamos, que no ha atravesado aún todo el poliuretano. Y que no sé por qué que sin forzarlas para poner y quitar, ni por apriete de cordones, pero ha saltado la costura exterior que va desde la piel que termina la talonera por arriba con la tira de piel de la caña exterior (no sé si me explico). Pero como normalmente mis pantalones tapan, no se ve salvo que te fijes.

    60 euros me costaron en una zapatería del barrio de siempre. ¿Carillas? Sí. Pero llevaba una racha en la que reventaba hasta calzado más caro y aparentemente resistente «urbano y para andar sin problemas» en 2-3 meses. Hasta un par de pares de botas más bien camperas y de senderismo que más de uno las ve y dice «eso no lo revientas ni queriendo»… pues sí, y simplemente siendo su uso más fuerte andar por ciudad de aquí para allá, algunos parques y poco más.

    Al final entre un par de esos un poco más caros, otros costaran 30 y pocos, 20 y algo… ¿cuánto me gasté? Una pasta… Mejor no hago la cuenta ni por encima.

    Las vi discretas no cantonas por ser deportivas, entré a verlas, como dice Guti nada más sacarlas de la caja mejor impresión no pueden dar en lo que realmente importa, no en las chuminás de la Carlota xD. Y encima veo bien claramente el made in Spain en etiquetas. Me las pruebo, y las noto comodísimas y ligeras. Probé.

    Y repetí 3-4 años después con un par de blancas que tengo en reserva aún. Y siguen las negras dando su servicio esperando jubilación. Andando la tira, y ni el dibujo está liso y claramente desgastado ni en las zonas de mayor pisada y roce. Llegué a dejar las suelas de unas botas tipo de montaña LISAS en la pisada, y rajando ya la goma hasta casi la plantilla en ni dos meses.

    100% recomendables.

    Y quien diga que son feas, que mire su frigorífico por atrás o se asome por debajo del coche por ejemplo… xD

  8. Cuando pienso en algo que no haya cambiado durante los últimos años, lo primero que me viene a la mente es J’Hayber Alejandro. 60€ no es un precio barato, si esperas a rebajas las encuentras a 50€ o algo menos, pero es que las zapatillas deportivas en los años 80 tampoco es que fueran baratas. Sólo ocurre que poco a poco nos hemos ido acostumbrando a los precios asiáticos de derribo, y pensamos que unas zapatillas deben costar 20€, pero no es así. Por fortuna, tampoco ha cambiado ni sus diseños, ni sus materiales, ni su Made in Spain. Así que duran carros y carretas, igual que lo hacían antaño. Me alegra que tengan éxito, porque eso les permite seguirlas haciendo igual que entonces. Espero que no les de por recortar y hacerlas peores, y ojalá extiendan esa experiencia al resto de modelos que no son aún Made in Spain. Si no lo leíste en su momento, échale un vistazo a ¿Cómo envejecen unas J’Hayber?.

  9. Yo es que soy un poco escéptico con las comparaciones de precios entre épocas, normalmente no coincido.

    Claro, 60 euros no es un precio barato. Pero es que recuerdo que en los 80-90 tuve buenas zapatillas que tuve que desechar porque se quedaban pequeñas, pero duraban igual que estas Hayber. Y era calzado deportivo igual: piel, buenas suelas y buenas costuras. Recuerdo que de 5000 pelas para arriba ya eran carillas… pero había cosas muy buenas. Yo recuerdo un par de ALPE, que me dio coraje que se me quedaran pequeñas.

    Y claro que las buenas no eran baratas. Pero es que en aquella época cuando ya pegó fuerte la moda, lo que era caro eran cuando otras muchas marcas (que no pienso hacerles publicidad) empezaban a vender los pares de deportivas, y no necesariamente mucho mejores, rondando las 20.000-30.000 pesetas. Que me acuerdo. Que eran el deseo húmedo de muchos en fechas señaladas… y grandes sacrificios que harían en sus casas para tan caro regalito. Cuando los que no picábamos con los cantos de sirena, veíamos de sobras que por 5000 pelas o mucho más ya había muchas opciones de gran calidad y chulísimas.

    Es decir. al cambio e impacto en el bolsillo de entonces y al de hoy, por en torno a 20 euros podías encontrar cositas decentes… vamos, que allí estaban aquellas Kelme por ejemplo. Desde 30 y hasta 60, ya ibas más que caliente y bien servido en calidad, comodidad, durabilidad (aquellas ALPE que tuve sin ir más lejos, ya había FILA -que también tuve un par de pares- de ahí para arriba, ya era capricho. Porque necesidad tan específica, no es lo habitual, no.

    Pero es que hoy, parece que hasta ni por 70-80 euros, ni por 100 o 150 te garantizan calidad. Y a algunas ya no hay quién se arrime (con dos dedos de frente, claro).

    Caras eran unas Panama Jack por decir algo… pero hoy también. Pero ves el precio, y es similar. Es lo que había, y es lo que hay.

    Pero lo que ha pasado en otros segmentos de calzado, y entre ellos el deportivo, no tiene nombre. O bueno sí: tongo. Por ser suave. xD

    Así que al final, uno de estos modelos de J’Hayber, por 60 y mejor por menos de 50 de una vez, es que te garantizan 3-4 años tranquilamente mínimo y dándoles uso y kilómetros. Si no, incluso muchos más. ¿Cuántas malas compras de similar precio o muchas de 20 que sumándolas resultan en un dineral nos evita un producto como este?

    Si es que son de los productos que hacen brillar aquella de «lo barato sale caro». Sólo que encima, ni siquiera es barato. Encima.

  10. yotambienestoyenamoradodeingridsjoberg

    Que gran verdad Alejandro, por desgracia así es. El mercado del calzado asusta, y desde que de España se han ido volando (y las que no cerrando) las pocas marcas competitivas y buenas que había, mucho más.

  11. Pues si que me acuerdo. Zapatillas de 30.000 pesetas Alejandro. Y nos sorprendemos ahora cuando vemos chicos y chicas con abrigos de 300€ de Napapijri.

    Hemos llegado a un declive de calidad notable, como bien apuntas, incluso en marcas de renombre. Ahora puedes gastarte 100€ o más en unas deportivas y que sean simplemente de calidad normal, no buenas o excelentes como antaño. A este paso, tendremos modelos caros, y además malos. En el fondo nos lo hemos buscado por seguirles el juego. Basta con no comprarles e ir a por unas J’hayber como antes y ya verás que rápido se gira la tortilla.

    El caso nacional yotambienestoyenamoradodeingridsjoberg es todavía más complejo. Grandes manufacturas que hacían las cosas muy bien, y que no sobrevivieron a la invasión multinacional ni a los asiáticos. Muchas de las que quedan, sólo hacen lo que hacían antes en apariencia. Como Yumas, que ya ni tiene fábrica en España y todo lo hace en China. Muchísimas otras que todavía quedan, luchan por salir adelante, pero claro, es difícil justificar en un mercado como el nuestro que unos zapatos puedan costar 100€ cuando en el chino de la esquina los tienes a 15€. Luego nos quejamos que no hay trabajo… Se repite la historia, y en gran parte nos lo hemos buscado nosotros mismos.

    Espero que todos los que escribimos este tipo de contenidos tengamos la suficiente fuerza como para dar a conocer empresas que siguen haciendo las cosas bien, y que aunque en algunos casos son más caras que la pésima calidad asiática (no siempre lo son), al final sale barato, porque es cómodo y porque dura muchísimo. En el caso de las Olimpo que nos ocupa, no conozco a nadie que las haya probado y no haya repetido.

  12. En la industria del calzado nacional, las que siguen fabricando aquí, sin mucho ruido ni publicidad es cierto (eso que se ahorran, y más si caen en hacerla tirando de estrellitas y su caché) tengo visto que en tienda física, es más fácil encontrarlas en zapaterías de toda la vida.

    Y ahí te encuentras a veces alguna joya, a precio razonable o que como las J’Hayber igual te dicen 50-60 euros, pero cuando las ves y te las pruebas y pasan los años, dices «repito».

    Un par de zapatos que tengo, y uso poco (me dio una temporada por ellos), que eran de corte deportivo pero que durante una racha se vieron mucho, al estilo de los «pelotas» de los 70, son de esos. Podríamos decir que son «deportivos» lo que pasa es que «vintage, vintage»… de los tiempos de cuando los balones en el fútbol eran de piel marrón xD. Son de Benavente Calzados, muy resultones. Como aún era época que no me dio por caminar tanto como desde unos años, y tienen ese estilo tan clásico, los guardé y ahí siguen… pero tienen igualmente una calidad que no se ve fácilmente, y menos a precio razonable, siendo un calzado todo de piel curtida marrón oscuro, con un par de tirillas de piel vuelta en tono más claro en los laterales, cómodos, suela cómoda con agarre aceptable (creo recordar que era pegada y cosida).

    Pues fue un sábado libre de paseo, verlos en una zapatería. Y por 40-45 euros si llegaron, me los traje, y los llegué a usar un poco para todo y sobre todo fin de semana a un trote kilométrico algo más tranquilo que hoy durante 2-3 años. En más de una limpieza cuando veo la caja y los veo, los vuelvo a guardar… están nuevos.
    Y la zapatería bueno, fue en una zapatería ya digo, normal y corriente, de barrio, de local no muy grande… si hasta tenían algunas cajas apiladas prácticamente en la calle jajaja.

    Pero la calidad a precio razonable y que espera ser al menos valorada a lo que se ofrece a precio más justo de lo que se ve, no siempre llega a través de una pantalla.

    Hay excepciones… como en el artículo que descubrí ayer de las Segarra… jajaja.

  13. Realmente siento que estoy haciendo algo bien cuando ese tipo de marcas que son desconocidas para muchos, saltan de nuevo a la actualidad Alejandro. Tu caso con Segarra, y que puede que luego hables de ellas en el boca a boca, me parece algo muy interesante que han aportado las nuevas tecnologías, y que en cierta forma es capaz de igualar, al menos un poco, a los grandes y los pequeños.

    Si miramos con sentido común nos daremos cuenta que cuando Nike, o Adidas, pagan una millonada al deportista de turno ese dinero sale del precio que luego pagamos por el producto. Pagamos bonus y sueldos a celebridades en vez de producto y calidad. No me gusta nada, prefiero pagar producto. Me da igual que famoso o famosillo vista J’hayber o Segarra, me parecen buenas y me gustan, así que yo las compro.

  14. El boca a boca, sigue funcionando más de lo que la publicidad y su mercadotecnia descarada con famosos, «famosillos» y «famosillas», creadores de arte de consumo y entretenimiento prácticamente de usar y tirar y ya con «embajadores» a través de YouTube y redes sociales.

    Mucha gente mira sobre todo en pantalla, donde ve eso. Y en algún anuncio de gran formato en la calle o en carretera. Y ellos apuntan ahí. Pero el boca a boca fuera de esa fórmula con tan obsceno coste (que luego siempre quieren recortar en lo mismo, en peor calidad, en mano de obra laboral o ya reemplaza por robots y todos remarcando los productos que salen de un mismo o pocos manufactureros.

    A poco que se vaya comentando, la gente irá leyendo e irá haciendo mella.

    Ya el resto, también dependerá y cae en la responsabilidad y ambiciones de otros engranajes. Como por ejemplo, de nada nos servirá (a todos) estos comentarios, artículos, opiniones, junto con campañas tipo «apoya al pequeño comercio» si luego te encuentras como me encontré yo hace poco, que aunque me empeñaré en tirar en comercio pequeño y especializado, por un producto que al fabricante oficial en su web, te vende por 30 euros y puesto en casa por ser compra superior a 20 euros, y una gran cadena deportiva también y hasta por 2-3 euros menos en sus tiendas físicas, uno va al comercio haciéndose el tonto, y te da un precio de 60 euros. Y por un producto del mismo fabricante, más sencillo, que éste vende a 15-18, te intenta sablar 45 (navajas Victorinox). O peor, en otro del mismo gremio veo a lo lejos en su escaparate un producto nacional que venden los artesanos a 12-20 euros como mucho (navajas tradicionales Taramundi), y cuando me acerco los tienen marcados a más de 50 (!). Eso sí, en ambos comercios por triste que además parezca, no había ni cola de clientes, ni se ve en sus dueños alegría de vender buen volumen ni mucho… demasiado con poder estar abiertos. Y «nos» extrañará…

    Y que no me vengan con el cuento de los impuestos y la leche en verso, que si algunos sabemos de sobras de impuestos y sin llorar tantos, con toda verdad también muy bien contada, somos los trabajadores por cuenta ajena. O peor aún, con razonamientos «liberales» pero eso sí, llorando «por una supuesta ruina».

    O en la parte que corresponda a fabricantes nacionales, si algunos cuando se pasan de listos, a poco que suben, se largan como si les quemara con todo a China (que hace años que algunos ya miran como volver sin que los hijos del «milagro de Mao y de Xi-Ping» les den la despedida sonriente mientras les instan a que todo lo allí levantado y sembrado, allí se queda.

    Si se cierran a su mercadotecnia y a planteamientos «liberales» de ciertas políticas y prácticas como si no se enterara nadie, pero llorando cuando no cuajan e intentando entonces llamar a no sé qué y a sentimientos, a supuestos legados que ellos mismos vendieron y patearon… ya será cosa suya.

    Pero no podrán decir que por las mismas redes no habemos gente que hablamos lo que vemos y tenemos más que visto, y lo dejamos público pudiendo verlo cualquiera y que ya en su libertad explore, observe, vea, toque, pruebe… y compare.

    Aunque diciéndolo muy resumido, no faltaron pocos en diversos engranajes de este «calibre» del mercado bajo la cúspide ocupada por el dinero y diversas ambiciones (cada vez parece que menos de las más honestas, pasionales y por inquietudes buscando realmente un progreso y cuidando también de todo lo que lo merece), ni faltan, que lo ponen muy difícil. La ventaja es que lo dicho, cada vez sus excusas, lloros y némesis valen menos. La mentira tiene patas muy cortas, y el tiempo termina siendo un gran juez.
    Cuando muchos quieran, iremos girando con cierta holgura, alegría y razonable lubricación todos. Pero no podrán decir «no tenemos apoyos, no hay interés por al gente»… pero olvidando el bolsillo al que muchísimos, hostigan cada vez más, pero no queriendo asumir consecuencias. Para luego querer resumirlo a lo fácil.

  15. En eso coincidimos Alejandro. Yo también defiendo el comercio de barrio, y siempre intento comprar primero ahí. Hay una en donde no pueden competir, y es en la especialización. Si quiero algo muy particular, me tocará recorrerme la ciudad buscando una tienda que lo tenga. Puede que no lo consiga, así que ni me arriesgo, voy a Amazon.

    A mi también me gustan mucho las navajas, y entiendo a lo que te refieres. Me han pasado cosas parecidas, e intentado ser comprensivo, entenderlo. Así que resumiendo sería que cuando hablamos de PVP, los precios que pone la marca en su web son los que recomienda para su venta. Si un tendero los sube, es pura avaricia. La marca ya ha considerado el margen que deben tener, y no baja del 30%. Así que de tu Victorinox de 30€, la tienda ya se iba a llevar 9€. Claro que les pudo la avaricia, y querían llevarse 39€, pues estupendo, perdieron una venta. Todo eso es lógico, y explica porque con rebajas del 20% la tienda aún gana dinero.

    El segundo punto, son los macrocomercios por internet, como Amazon. Pongo un ejemplo, la Victorinox Huntsman tiene un PVP oficial de 32,95€, Amazon la vende a 28,5€. Es un ejemplo arbitrario, pero sin mirar mucho. Ante esto, yo prefiero pagar los 32,95€ en mi tienda del barrio, aunque muchos escogerán los 28,5€ de Amazon. Aquí podemos entrar en temas de ingeniería fiscal, etc.

    La otra son los tenderos que son dependientes y que no saben nada de lo que venden. Algo que está en auge y que antaño no ocurría. Uno puede estar dispuesto a pagar algo más (un 10%?) por comprar en tienda física, pero si el dependiente no sabe de lo que habla, para eso mejor internet, donde al menos está la ficha técnica completa. Es decir, si la tienda quiere vender más caro, debe dar mejor servicio.

  16. Claro. Pues imagina que yo iba hasta dispuesto a encontrarme hasta 20 euros más de precio. Pero como sabía que me atenderían bien, que para eso son cuchillerías de siempre, no sé si centenarias pero poco faltará… pero cuando pregunté ese día en un momento, sin mucho tiempo y me encontré esos precios… ¡juer! Yo pensé «este me ha visto cara guiri». xD

    Y cuando vi en el escaparate de la otra cuchillería que me pillaba de vuelta las Taramundi a 50 leerles… vayamos. Es que ni entré. ¿Pa’ qué?

    Tengo que ir y dejarme caer todavía por la primera, un día con más tiempo. Y entonces, veremos como se mueve la cosa. Si no ha cambiado el panorama o veo que no nos entendemos, pues tristemente adiós muy buenas… y con mi empeño de comprar en físico, pues tendré que dejarme por la gran tienda del deporte que encima el modelo que suelen tener es de los míticos que quiero tener, la Climber. Y si no, pues recurrir para alguna más en concreto a la página oficial de Victorinox si no encuentro otro establecimiento de barrio que las tenga (tengo que pasarme por algunos más donde puede que tengan).

    Que sigan muchos, aún en posición que sería envidiable para otros, por donde tienen el local, local especializado con solera, que se pueden diferenciar perfectamente… en el día de hoy donde no sólo el precio, si no que la información y el conocimiento vuelan… yo no sé en qué piensan.

  17. Recuerdo de niño Alejandro que ibas a una tienda especializada y alucinabas con lo que te explicaban los vendedores. Incluso ir a un gran almacén como El Corte Inglés o Galerías Preciados era una experiencia de conocimiento. Ahora por contra, raros son los casos en los que el que te atiende sabe lo que vende. Máximo se han mirado las letras grandes de la caja, y te dicen una frase tipo: «Esta es 4K». Luego preguntas que significa 4K y a saber que te dicen.

    Hace falta un poco de autocrítica en el sector, del mismo modo que debería asumirse que no se pueden manejar márgenes del 50% con la competencia de internet.

  18. Muchas gracias Franky Martin, me alegra que te haya gustado el artículo. En cuanto a vuestra tienda, tenéis buenos precios, no descarto compraros las New Match, la verdad.

    He mantenido la mención a vuestra web, pero he tenido que eliminar el enlace, ya que de otro modo, sólo vosotros saldríais beneficiados. No obstante, estoy siempre abierto a colaboraciones.

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