Históricamente los instrumentos de medición de tiempo, eran clave en la competición automovilística, igual que lo eran para la aeronáutica. En un deporte donde el tiempo lo es todo, donde las décimas cuentan, y donde la precisión es obligatoria, como la F1, más aún.

Incluso antes de sus comienzos en los años 1950, la medición del vuelta a vuelta con cronógrafos mecánicos de mano en las carreras, era un aspecto fundamental en la medición de las mejoras. De modo que no nos sorprende ver a marcas como Heuer que llevan mucho tiempo vinculadas a esta disciplina. Poco a poco esto fue cambiando, con las técnicas de telemetría, empezaron a ser superfluos este tipo de instrumentos, y recientemente con los GPS todavía más.

En los no demasiado distantes años 90, el volante del Benetton de Michael Schumacher llevaba un humilde y práctico Casio F-91W pegado, para el conteo de tiempos. Algo que ahora va integrado en el ordenador de abordo con display en el volante.

Al tiempo que han ido mejorando las capacidades de medición, y los relojes tradicionales se hacían más innecesarios, iba convirtiéndose en un negocio-espectáculo. Pagar por exponer tus modelos en el glamuroso escaparate de la Fórmula 1, empezó a ser cada vez más común. Visto así, hoy en día la F1 combina dos de mis grandes pasiones, el motor, y la horología.

Por mucho que los genios de la mercadotecnia intenten que asociemos precisión de fórmula 1, con relojes de prestigio, en su mayoría mecánicos, esto dejó con el cuarzo de ser así, pero si que en mi humilde opinión comparte en el encanto mecánico, y la ingeniería de más alto nivel.

No solamente Rolex actúa como cronometrador oficial de todas las carreras, sino que a nivel de patrocinios, la mayoría de escuderías tienen su propio reloj asociado:

Mercedes AMG Petronas: IWC Schaffhausen.
Red Bull Racing-Renault: Casio.
Sahara Force India-Mercedes: TW Steel.
Scuderia Ferrari: Hublot.
McLaren-Mercedes: Tag Heuer.
Williams Martini Racing-Mercedes: Oris.
Scuderia Toro Rosso-Renault: Ninguno.
Lotus-Renault: Richard Mille.
Sauber-Ferrari: Certina.
Marussia-Ferrari: Armin Strom.
Caterham-Renault: B.R.M. Chronographes.

Como vemos son todo relojes de lujo, con las salvedades de Casio, TW Steel, y Certina. Algunos incluso dentro de la alta relojería, como Richard Mille, Hublot o IWC.

Todos los equipos de la parrilla están ya ocupados por su guardatiempos correspondiente, salvo STR. ¿Una buena oportunidad para G-Shock?

Independientemente de todo esto, muchos de los pilotos, ex-pilotos, o jefes de equipo, actúan como embajadores de otras marcas. Así tenemos a Fermando Alonso que mantiene la colaboración de sus inicios con Viceroy, o el malogrado Michael Schumacher con Audemars Piguet.

Claro que no hay espacio para todos, y algunos han abandonado el gran circo, Omega, Longines, … Otros se han centrado en competiciones similares rally, MotoGP, …