El Seiko SBDC023. conocido como Seiko Monster de tercera generación, pertenece a la familia Prospex, introducidos en 1965 por Seiko y destinada a fines profesionales.

Presentado a finales de 2014, viene de momento a complementar, a la anterior generación de Monster, que militaba en la familia Superior con los modelos SRP307, SRP309, SRP311, SRP313 y SRP315 lanzados en 2012, y que a su vez, reemplazaban a la primera generación de 1996 con los SKX779, SKX781.

La versión protagonista, SBDC023, tiene la esfera en color naranja, por lo que se la conoce como Orange Monster, mientras que en la SDBC025 es de color negro. Fue la marca suiza Doxa, que en 1967, tras haber realizado pruebas con buceadores profesionales, llegó a la conclusión que las esferas de color naranja eran las que mejor visibilidad ofrecían en entornos con poca luz, tales como el mar a elevadas profundidades, y desde entonces, las esferas naranjas han ido extendiéndose a los relojes, especialmente a aquellos orientados al buceo como es el caso.

Este sería el SKX781, es decir, el Monster naranja de primera generación (2000), con el calibre 7S26:

A continuación vemos el SRP309, el Monster naranja de segunda generación (2012), con cambios en las marcas horarias de la esfera, y el calibre 4R36, que ofrece cuerda manual y parada de segundero:

Esta sería la versión naranja del Monster de tercera generación (2014), monta el calibre 6R15, y por tanto pierde el día de la semana, a cambio añade una lupa en el fechador:

Suena extraño que con menos de tres años, la marca plantee la sustitución de la segunda generación, pero así parece que va a ser. Desde luego todos comparten la certificación ISO 6425 para divers, la resistencia al agua a 200M, el cristal hardlex, la corona roscada situada a las 4, o el diámetro de 42mm sin contar la corona. Es por ello, que para muchos los Monster vienen a ser los G-Shock de la relojería mecánica, con una estética, que entusiasma o se odia, y por la cual se ha ganado el apelativo de Monstruo.

Como ya tengo un Orient M-Force naranja, lo suyo hubiera sido una versión con la esfera amarilla o blanca, para sustituir a mi Seiko 5 que era el objetivo. Lamentablemente, salvo en la primera serie, nunca aparecieron oficialmente estas versiones. La comparación con Orient, es inevitable, y me sorprende que Seiko siga empeñada en los cristales de hardlex en del zafiro para los relojes de buceo. Una apuesta que lleva hasta sus últimas consecuencias, con modelos como los Marine Master que rondan los 2.000€.

Lo mejor de este nuevo Monster, es sin lugar a dudas su movimiento. El 6R15, que presentado en 2005, contaba inicialmente con 23 rubís, pero a lo largo de diferentes revisiones, la última en 2011 con la 6R15C, el número ha ascendido a 24. Entre otras cosas, tiene un muelle de Spron 510 en vez de 110, lo que le hace ser más preciso que los 4R3X y los 7SXX, al mismo tiempo que ofrece una reserva de marcha de más de 50h. En mi unidad, he registrado una duración de la carga de 57 horas, lo cuál no está nada mal.

Late a 21.600 bph como sus hermanos pequeños, pero con unas especificaciones en cuanto a precisión de -15/+25 segundos/día. Quizás haya tenido mala suerte, pero el ajuste de fábrica vuelve a ser el punto flaco de Seiko, pues mi unidad da -8 s/d en el mejor de los casos (durmiendo en horizontal y sin ponérmelo), hasta -19 s/d en el peor escenario (puesto todo el día y durmiendo sobre las 3 o las 9). Lo normal son -12 s/d, que corresponden a llevarlo puesto unas 15 horas, y dejarlo durmiendo en horizontal. Soy consciente que con el frío atrasará menos, pero obviamente está fuera de las especificaciones oficiales, así que decidí llevarlo al SAT oficial de Barcelona (Albert Llopart), lo que me dejó un mal regusto.

Según se dice, este es el único servicio técnico de la marca en España, que cuenta con un gran maestro relojero. Al cabo de dos días lo tenían listo. Pensaba que lo habría ajustado, pero a tenor del recibo, estas son las operaciones realizadas:
– Revisión parcial: 17€.
– Movimiento 6R15: 205€
– Revisión de estanqueidad: 11€.

Se me hace extraño que ese desajuste requiera cambiar el movimiento completo, aunque no soy un experto en la materia. Sin embargo, es casualmente la misma operación que realizaron al Seiko SNZF55. Por otro lado, unas observaciones me indican que la precisión del mismo es +/- 20 segundos/día, y que me lo han ajustado al máximo. Error, pues en es como indica la documentación de Seiko (474 Kb. en formato PDF) de -15/+25 segundos/día, lo que aumenta mi mala sensación. Por lo demás, el resultado ha sido bueno, ahora en un uso normal está a +7 segundos/día, pudiendo hacer que retrase hasta 5 segundos/día dependiendo de la posición de descanso.

En cuanto al movimiento, podemos considerar este 6R15, como los tope de gama low-beat de Seiko, por lo que es normal que ofrezca parada de segundero, y cuerda manual.

El diámetro de 42 mm sin corona, considerado pequeño por muchos, me parece adecuado, máxime teniendo en cuenta que el ancho bisel, quita bastante espacio útil. En todo caso, no aparente ser menos mazacote que el M-Force. Esos 3 mm de diámetro menos, acreditan un peso de 184 g, es decir, solamente 6 menos que su rival, probablemente debido al armis macizo, que en el Seiko, si podemos asegurar es de excelente calidad. Habría preferido un ancho en las asas de 23 mm como su competidor, porque estéticamente 20 mm se hace escaso. Sin embargo, solamente es eso, una apreciación estética.

La altura de la caja es de 13,1 mm, casi igual a la del Orient, pero con un defectillo, y es que el cristal, queda algo expuesto a los golpes, porque sobresale un poco del bisel, en especial la lupa.

Donde si brilla, nunca mejor dicho, es en el lúmen (Lumibrite), una mejora de la Luminova y Super-LumiNova de Nemoto, que ha desarrollado conjuntamente con Seiko. Así, no es sólo más brillante que el reloj más luminoso que tengo (Citizen AS2020-53H), sino también más duradero que el hasta ahora líder (Orient M-Force EL03002M). Muchos dicen que dura toda la noche, pues bien, quizás mi visión con poca iluminación no sea la ideal, pero si que dura muchísimo más que el que más dura.

El siguiente aspecto importante, es que es un reloj exclusivo para el mercado japonés (JDM), que como ya viéramos con el Casio GW-5000, quiere decir además, que está hecho en Japón, quiera decir, lo que esto quiera decir. En todo caso, mayor manufactura japonesa, que los que simplemente indican Japan Movement. Ya que hablamos de manufactura, recordar otro intangible de Seiko, que es su manufactura completa. Es decir todos los componentes del reloj, incluyendo el lúmen, los rubís, y hasta los aceites, están fabricados y controlados por Seiko. Nada se adquiere a terceros, sin duda algo que sólo Rolex y algunos más, pueden afirmar, y que en todo caso, son muchísimo más caros.

El precio, pues 60,000 yen según tarifa. No es precisamente económico, y lo sitúa cercano a los Sumo (SBDC001, SBDC003, SBDC005), La causa es principalmente el citado Made in Japan, que lo incrementa en al menos un 25%.

La ausencia de día de la semana, es una complicación que voy a echar de menos, y que tengo arraigada fuertemente a Seiko, a ver si se deciden a sacar un 6R16. La lupa de aumento, aunque quizás inicialmente rompa las lineas originales, la encuentro honestamente útil, ahora que la presbicia empieza a dejarse sentir.

Si lo seguimos comparando con el M-Force 2011, los acabados me parecen algo mejores, el calibre bastante superior, el color naranja de la esfera, de una tonalidad algo más clara, que lo hace más atractivo y me resulta vigorizante. La tapa trasera, que está mejor trabajada, y es más bonita. Al mismo tiempo, lo encuentro un mejor instrumento, es más legible en cualquier circunstancia. Un reloj herramienta por excelencia.

En su contra tenemos el precio, algo más caro, la ausencia de indicador de reserva de marcha, y que en general es más discreto y menos impactante, algo que en este tipo de relojes, personalmente lo considero un defecto.

Actualizado a viernes 10 de junio de 2016. 20:03:
Ya adelantaba que el cristal mineral (hardlex), se encontraba casi a ras del bisel, de manera que quedaba bastante expuesto. Esto es aún más exagerado en la lupa del fechador, que sobresale del bisel. En caso de roce, o golpe, será el elemento más probable para llevárselo, y al mismo tiempo, debido a su curvatura el más frágil. Pues así fue durante las vacaciones del año pasado, teniendo la lupa un pequeño desconchón en un lateral.

Desde entonces ando buscando un cristal de zafiro que le sirva a este Monster, pero es misión imposible, ni en el SAT de Seiko (ya que es una pieza no oficial), ni en especialistas de Seiko, donde lo que disponen es de la versión sin lupa. Una prueba más de lo importante que es un cristal de zafiro en este tipo de relojes.

Marc de Mas que relojes (MQR), nos cuenta más detalles acerca del SAT de Seiko.

Actualizado a viernes 28 de octubre de 2016. 19:31:
Finalmente le monté el zafiro. Tuve que renunciar al cíclope, y me hice con un cristal de zafiro un poco abombado de yobokies’s. Lo hubiera preferido completamente plano, pero no tenía en ese momento. Me costó 53$, y luego cambiarlo en la relojería de mi barrio 10€ más. Tuvieron que realizar la operación dos veces, naturalmente en la segunda no me cobraron nada. El motivo es que el cristal tenía como una grasa en los laterales, que senotaba con los reflejos de luz. Hubieron de desmontarlo, limpiarlo y volverlo a montar. Desconozco si eran aceites procedentes del movimiento, que viniera sucio de Hong Kong, o que fuera algún tipo de protección en el mismo.