Tissot es de las pocas compañías actuales que aún fabrica relojes de bolsillo, dentro de su gama T-Pocket, que incluso tiene una variante del T-Touch. Pese a que Hamilton tuvo una larga tradición con ellos, hace unos años que desaparecieron de sus catálogos.

La variedad de modelos en Tissot es grande. Tanto de cuarzo como mecánicos, y Savonnette y Lepine.

Puestos a tener un reloj de bolsillo que fuera superior al Molnija, la primera opción que barajé era el Strella Pocket Watch, tenía lo básico que buscaba, un diámetro de al menos 50mm, caja de acero inoxidable, cristal mineral, esfera blanca y números arábigos. Lo que sería el típico reloj de bolsillo ferroviario. Pero 200€, eran demasiado para un reloj así, que al fin y al cabo, incorporaba un movimiento que no era propio, y que estaba diseñado para relojes de pulsera (Vostok 2409A).

Mi intención es usar el reloj de modo normal, no para observarlo o coleccionarlo. Tal vez suene peculiar, pero cuando más uso relojes de bolsillo es en verano, por el simple sentido práctico. Así no me suda la muñeca y no me queda la marca blanca en el moreno. También es cierto que para según que actividades, el bolsillo protege mucho más al reloj que la muñeca, algo que se exagera más aún con la manga corta habitual de los calores.

Charles Hubert, tenía modelos algo más caros que cumplían esos requisitos, pero ya puestos a desembolsar 300€ por un reloj, mejor irse a un Swiss Made de una marca que me gusta. Incluso estuve a punto de quedarme un Waltham de 1906 que estaba en un estupendo estado de conservación.

Así llegué al Tissot Savonnette Mechanical, su variante más alta, la T83.1.406.12 con cristal mineral y caja de plata 925, era lo que buscaba, pero el tamaño, era demasiado pequeño 45mm. La referencia T83.7.407.32 ofrecía lo mismo, a mejor precio, con una caja de acero. Pero la esfera era gris en vez de blanca; y en el T83.6.402.12, que si era blanca, la caja era de latón con un baño de paladio.



Después de todo esto, escogí el T83.1.452.13, que cumplía todo lo anterior, salvo que los números son romanos. Ahora que lo veo, casi tiene más encanto. Me confundió un poco la web del fabricante, puesto que indicaban como tipo de cristal: “Cristal mineral, Cristal de hesalite”. Obviamente no es posible que tenga los dos tipos de cristal. Pensé que sería un problema de la traducción, algo que por desgracia ocurre con bastante frecuencia. No era el caso, en inglés mencionaban los mismo “Mineral crystal, Hesalite crystal”. Me puse en contacto con Tissot, y rápidamente me respondieron confirmándome que en efecto el cristal era mineral. Justo lo que yo quería. También me dijeron que lo actualizarían en la web, cosa que como podéis comprobar, meses después aún sigue igual. De esos malos detalles que uno no espera de una marca como Tissot.

Quizás un cristal de zafiro le de más empaque, y aunque sabéis que me encantan, en este caso concreto, hablando de un reloj de bolsillo con tapa, prefería el más resistente cristal mineral.

Puesto que este tipo de relojes tienen un mercado muy marginal, el Grupo Swatch casi los produce bajo demanda. De manera que tuve que esperar cerca de 2 meses desde que lo encargara.

El reloj viene en una bonita caja estilo Tissot, pero algo más grande y más cuidada en su interior que los modelos “convencionales” de pulsera. Está aterciopelada en color blanco y fabricada de un atractivo plástico en vez de cartón. Se nota que los tiempos cambian puesto que precisamente este modelo hace algunos años se vendía en una caja de madera natural que era aún mejor.





Se echa en falta el habitual libro de instrucciones, un objeto que no sólo es relativamente útil, sino un recuerdo agradable de conservar junto a toda la dotación. Un error incomprensible en un reloj así.



La plata no ofrece ninguna ventaja práctica a la hora de albergar un reloj. Es un metal bastante blando (2,5 en la escala de Mohs contra 7 que tiene el acero), más denso y por tanto más pesado (10,5g/cm3 contra 7,8g/cm3 del acero). Pese a lo que puedas pensar, tampoco es un material excesivamente caro, unos 400€ el kilo, lo que quiere decir que si este Tissot Savonnette Mechanical pesa 122g en total, unos 80g pertenecerán a la caja y la tapa que nos da menos de 35€ de valor de compra del metal.

Precisamente por el hecho de ser tan blanda, lo que solemos comprar como plata, son en realidad aleaciones de plata, y generalmente cobre en diferentes proporciones. La más pura es la plata 999 (99,9%), y la que menos es la plata 720 (72%). La plata 900 (90%) o superior se considera Plata de Ley o Plata de Primera Ley, y la de 800 (80%) o más se denomina Plata de Segunda Ley. Como decíamos, el caso que nos ocupa es Plata .925, también conocida como Sterling Silver o Plata Esterlina, una de las mezclas más habituales.

Entonces ¿qué ventaja tiene que sea de plata? Pues ciertamente ninguna, salvo su fidelidad con los relojes de bolsillo de aquella época. Recordad que el acero inoxidable no se descubrió hasta el año 1913, así que los relojes de bolsillo eran de alpaca (plata alemana, plata niquelada o German Silver) que son aleaciones de cobre, níquel y cinc y por tanto no contienen nada de plata; de plata; y en los mejores casos de oro. Desde el punto de vista de “reloj joya”, podríamos decir que tiene su encanto.



Antes de seguir, me he dado cuenta que aunque he hablado de relojes de bolsillo, no he llegado a hacer ninguna introducción sobre ellos. Así que aclaremos los conceptos básicos:

Savonnette, Saboneta, Hunter o Cazador: La esfera esta protegida por una tapa que se abre pulsando un botón o pulsador situado en la corona a las 3h.

Ventanillo, Semi-hunter, Demi, Half Hunter o Napoleón: Igual que los Savonnette, pero con una pequeña abertura en la tapa que permite ver la hora sin necesidad de abrir la tapa.

Lépine u Open face: No tienen tapa que los proteja, y la corona está situada a las 12h.

Naturalmente hay muchas más combinaciones y variantes, pero al menos ya entendemos porque Tissot lo llama Savonnette Mechanical. Podríamos decir que las Sabonetas están pensadas para ser leídas en la palma de la mano.

La esfera totalmente blanca inscribe en color negro Chs Tissot & Fils Depuis 1853, como homenaje a la antigua marca en tiempos de Charles-Felicien Tissot y su hijo Charles-Emilie Tissot en el monmento de la fundación de la compañía, a diferencia de las piezas más modernas que indican Tissot 1853 o solamente Tissot.

Las manecillas son también de color negro y bastante finas, nuevamente de clara inspiración vintage, incluyendo el segundero pequeño situado a las 6.

Con 50,5mm de diámetro sin contar la corona, y un grosor de 13,5mm tiene el tamaño ideal para llevar en el bolsillo relojero de unos vaqueros, aunque de cara a la legibilidad ahora que me voy haciendo mayor, algo más grande no sería malo.



La tapa está biselada en el exterior, inicialmente pensaba que su cometido era que evitara que resbalase, pero me he dado cuenta que probablemente sea porque además de quedar mejor estéticamente, evita que se arañe, algo que ocurriría fácilmente si fuera lisa y pulida. En su parte central incorpora lo que parece un escudo que desconozco si tiene algún significado, y que si no se trata con cuidado, acaba rallándose.



La trasera mantiene el mismo biselado, pero sin ningún motivo gravado. De esta forma podemos diferenciarla incluso al tacto, y saber cual es el anverso y cual el reverso antes de abrirla.



La cadena o leontina no es de plata, sino de latón en acabado plateado. Es suficientemente resistente y de un aspecto excelente. Dada su contundencia, estimo que solo cadena rondaría los 100€ en caso de ser de plata, por lo que entiendo que los suizos hayan optado por este material. De hecho si hubieran escogido el acero, debido a su superior dureza, probablemente el protector de la corona que actúa a su vez como enganche de la leontina se habría ido desgastando con el roce.



Monta un calibre ETA 6498-1, en el mercado desde 1967, y que a su vez, es muy parecido al Unitas 6497 de 1950, una gran elección para tener un clásico tanto por dentro, como por fuera. Un movimiento mecánico de cuerda manual, con 17 rubís y una frecuencia de 18.000 vph. Ofrece una buena reserva de marcha de 46 horas, y una precisión de +/- 15 segundos por día. Según mis mediciones estos parámetros son de +16 segundos/día y una reserva de marcha de 50 horas. En cuanto a ajustes de fábrica, volvemos a comprobar lo mismo que ya viéramos con el Tissot PRC200 Automatic Chronograph y sobretodo el Certina DS1 Day Date. Vienen poco o nada ajustados, pese a como es el caso, incorporar una maquinaria que podría dar mucho de si, y que en todo caso es mucho peor que la de un reloj que cuesta 6 veces menos como el Thermidor Automático. Aprovecharé los dos años de garantía, y lo acabaré llevando al SAT cualquier día de estos. Parece ser que solamente Orient Watch es capaz de afinar consistentemente sus calibres en la factoría.



El Tissot Savonnette Mechanical no es un capricho barato en absoluto. Con una tarifa de 895 francos suizos, y en España de 795€ es bastante más caro que un Tissot Visodate que podría ser su equivalente de pulsera. Ahí es donde entra en juego la experiencia de cada uno, porque entre los márgenes comerciales y los impuestos, se llevan casi la mitad del valor del reloj. En efecto tampoco es una necesidad, teniendo en el mercado relojes de bolsillo mucho más asequibles.

Dado el precio de los modelos en plata, no hubiera estado de más actualizarlo al ETA 6498-2, es decir la versión en grado top del 6498-1 a 21.600 vph, mejor precisión (+/- 5 segundos/día) y una reserva de marcha aumentada hasta las 56h.