La Edad de Oro del software español

Hubo una década, que durante diez años, entre 1982 y 1992, España se convirtió en el segundo desarrollador de sofrware a nivel mundial, precedido solamente por el Reino Unido. En ambos países, aquello resultó ser una sorpresa imprevista, puesto que durante esos años, la tecnología, tanto de hardware como de software estaba en manos de Estados Unidos y Japón.

Un cambio en lo que ahora llamamos el ecosistema de las plataformas, fue el catalizador de la Edad de Oro. Los ordenadores pasaron de ser instrumentos de uso empresarial, a pasar a formar parte de los electrodomésticos del hogar. Microinformática basada en hardware muy sencillo, pero que a base de creatividad y técnica podía ofrecer unos resultados notables. Aunque la base era una mezcla de nacionalizades Sinclair (Inglaterra); Amstrad (Inglaterra); Commodore (Estados Unidos); Philips (Holanda); Sony (Japón); Atari (Estados Unidos); Oric (Francia); Acorn (Reino Unido) o Sanyo (Japón).







La sorpresa fue mayúscula, al menos en el caso de Inglaterra, había una fuerte industria detrás, sin embargo, en lo que respectaba a España, esta surgió casi desde cero, y precisamente en el país que menos se esperaba. España es un país mediano tirando a pequeño, acababa de salir de una dictadura, y no era económicamente ni una ligera sombra comparado con Alemania, Francia o Italia.

Surgieron firmas como Indescomp, Dinamic Software, Topo Soft, Made in Spain, Opera Soft o Zigurat que con sus ideas, capacidades técnicas, e incluso políticas.







El principio del fin se fraguó a principios de la década de 1990, el relevo tecnológico lo tomaron las plataformas de 16 bits (PC, Amiga y Atari) fundamentalmente. Un mundo nuevo de posibilidades que lamentablemente requería un cambio de paradigma en el desarrollo. Software más complejo, nuevas herramientas, y nuevas arquitecturas bastante diferentes al estándar anterior, el Zilog Z80.

Me pregunto si a nivel institucional se le dio a nuestra industria el respaldo que necesitaba, o al menos el que merecía. Siento decir que no lo creo, y que acabamos eclipsándonos por las cuotas de importación/exportación de la Unión Europea, más que de invertir en un sector que nos podría haber aportado grandes beneficios.

Fue también un período efímero, duró poco, un hecho que nos debería hacer reflexionar sobre lo rápido que puede cambiar el panorama, máxime si éste es de índole tecnológica. Igual que subes por un golpe de suerte, caes en picado tras un golpe de mala suerte.



23 comentarios en “La Edad de Oro del software español”

  1. Invertir por parte del Estado no sé… En Estados Unidos invierten sobre todo el capital privado, algo que aquí aún queda mucho por hacer en ese sentido (y si esto ocurre en 2020, no digamos en los ochenta).

    Cierto que en España existía mucho desarrollo, pero estaba propiciado por la limitación del software. Aquí no había ningún Microsoft, ningún Steve Jobs ni nada parecido, la mayoría eran desarrolladores que intentaban ofrecer lo que no encontraban en un mercado todavía muy inmaduro. Luego vinieron las casas de software «de verdad» y acabaron con todo ello. Y para muestra un botón: ahí tenemos el bodrio de Panda y su puñetero antivirus, que siempre se da como ejemplo pero más bien cabría decir que como ejemplo de lo que no debería hacerse.

    Por supuesto siempre existieron mentes brillantes, como existían en Francia, Italia, y todos esos países que nombras, pero, ¿y qué? ¿O es que Asia tampoco los tenía? ¿O Estados Unidos, mucho mejores? ¿Y por qué luego vinieron los latinoamericanos y comenzaron a hacerse con todos los puestos de trabajo – en Fox Pro «lo bordaban», y aquí se peleaban por ellos -. No es que no fuésemos buenos desarrollando software, claro que lo éramos, pero los demás no eran mancos.

    Lo que sí éramos buenos era en VX, durante casi una década éramos la referencia a nivel mundial. Para hacer el mal y fastidiar a la gente inocente sí, para eso siempre fuimos muy buenos los españoles.

  2. Difícilmente se le iba a prestar ayuda en este país, cuando en España la industria del videojuego nunca se la tomó en serio, incluso durante era Megadrive/SuperNes ¿Os acordáis de aquellas campañas en televisión que alertaban a los padres sobre el «peligroso vicio» que suponían para los hijos? Las malas lenguas decían que era la propia industria juguetera española quién las promovía antes de las navidades, porque así se tomaban los videojuegos entonces, no eran más que juguetes para niños, nada serio a considerar. Creo que ésta perspectiva no cambió hasta el boom mainstream de la primera PlayStation, donde Sony los convirtió definitivamente en artículos de consumo masivo, no sólo para los «niños y jóvenes frikis» como era hasta entonces.

  3. Bueno, me refería no a invertir en dinero EstacionTelegrafica. Cuando yo era niño y ya el tema me atraía muchísimo, estuvimos buscando cursos de programación decentes. Simplemente no había, se enfocaban a empresas, y además de caros, apenas había oferta. Si los gobiernos hubieran apoyado la tecnología en forma de asignaturas de programación con cara y ojos, quizás en los 90 hubieran seguido habiendo grandes profesionales.

    Lo de que el motivo es que no existiera Jobs ni Microsoft, bueno, existían, pero se dedicaban a hardware y software para máquinas bastante caras. Un hardware alejado de las posibilidades de la clase media, incluso en Estados Unidos, donde pese a Apple, Microsoft e IBM, lo que triunfaba era Comodore y Atari.

  4. Hay que tomar en cuenta dos cosas, creo yo: el volumen, que en aquel entonces implicaba que crear, no sé, 100 programas te ponga en segundo lugar; y el amateurismo inherente a esos programas: eran obras de una sola persona, o de un grupo pequeño, proyectos de garage, digamos.

  5. Sí, lo había pensado Kabe. Sin embargo esos pequeños proyectos de la época, se parecían mucho a los que ahora triunfan en Android e iOS. La mayoría creados por un sólo programador en su casa. La diferencia es que ahora hay más conocimiento, y creo que es porque además de más recursos para aprender, hay más medios.

  6. Pues si ahora hay más medios y más materia para aprender, ¿dónde están esos lumbreras de los que hablas, Guti? 😀 ¿No será que, en realidad, nunca existieron? Vamos a ver, Francia tenía (y tiene todavía, en calculadoras, tú lo sabes bien, tienen desarrolladores super buenos que crean jueguecitos y tal) unos desarrolladores fenomenales, Alemania no le iba a la zaga… No sé, en España eran buenos, claro que lo eran, pero no más que en otros lados, ¿eh?

    Lo que comparto contigo es la falta de oportunidades, mal endémico de la península ya en tiempos de Severo Ochoa. Aquí formábamos médicos hasta hace cuatro días, inviertiendo en ellos tiempo y recursos, y luego tenían que irse a trabajar a hospitales del Reino Unido. Y así estamos ahora, con deficit de profesionales sanitarios (medicos y enfermeras) hasta tal punto que tenemos que traerlos de Marruecos o de Perú con una formación que da risa y con un nivel absolutamente intolerable, mientras los que se han formado aquí en las universidades españolas con un grado de profesionalidad y formación envidiable, les han echado fuera. Eso sí es lamentable (mucho más que el software).

  7. ESTACIÓN TELEGRÁFICA, me ha sorprendido esta parte de tu comentario:

    «… Para hacer el mal y fastidiar a la gente inocente sí, para eso siempre fuimos muy buenos los españoles.»

    ¿Te has dado alguna vez un tiempo en indagar por qué pensamos y creemos que eso fue así, o quizás no tan negro como lo pintan?

    Te daré unas pistas: Leyes de Indias, Leyenda Negra, imprenta de Gutenberg y protestantismo en Europa y su lucha de poder, lo que pedían de cara a la práctica (e imposición) de la religión cristiana pues veían a la Iglesia Católica muy corrupta (que lo era y lo es) pero muy blandita con el dogma de fe (!)

    Y durante ello, nos guste o no, pero que por lo visto así era, la Corona Española, España o como se le quiera llamar era el poder que otros deseaban ocupar y usurpar como fuera.

    Y cuando lo lograron, ellos sobre todo, no precisamente los españoles, son los que «contaron la historia». Cosa que en esto sí coincidiremos, nunca ha sido nuestro fuerte, eso de promocionarnos como la rehostia en verso, orgullosos del pasado y resaltando los logros y lo positivo, y de hecho, no se hizo. Lo intentó la dictadura, pero claro, pasándose de rosca que le interesaba lo que le interesaba.

    Les interesaba contando lo peor de lo peor de los españoles, con muchas barbaridades, silenciar lo que ellos y «libertadores» hicieron después y aún hasta hoy. A pesar de la ingente documentación histórica (y la que se está comprobando hoy en universidades extranjeras y nacionales, comprobando que muchas mentiras caen por su propio peso, pues no son coherentes entre documentación histórica y evidencias.

    Nos han contado nuestra propia historia bastante mal. Los tiempos convulsos que ha pasado este país no ayudaron tampoco. Pero encima, se fue contando la que se escribieron los entonces mayores enemigos del poder en Europa de la época, con el primer ejercicio más claro de lo que se conoce en la era moderna como propaganda. De hecho, aunque también exista documentación de hechos hasta en la propia América, tampoco se discierne de burradas que sí se cometieron como masacres (no genocidios, eso es muy moderno y lo hicieron por vez primera otros, y en la antigüedad, me da que no los españoles por más que lo pretendan) por movimientos a espaldas de la Corona de hasta el mismísimo Vaticano, llegando a ir en contra de órdenes religiosas pues que no iban evangelizando a terror, sangre y fuego ni mucho menos (un ejemplo muy clamoroso hubo en Uruguay o Paraguay si no recuerdo mal, entre muchos más).

    Ni la maldad en este Mundo poco menos que la creamos los españoles (poco les falta para afirmarlo), y está aún por ver que quede comprobado que fuera ni la mayor ni una de las mayores. Por mucho que hayan perdurado y aguantado las mentiras que se difundieron. Empleando incluso términos modernos de atrocidades que se cometieron en el siglo XX en las guerras mundiales, y que ya propios historiadores y eruditos de la universidad han comprobado que fue imposible que se llevaran a cabo en aquellos tiempos pasados. Tampoco por los españoles. Pues hasta eso se dice, que los españoles en la antigüedad practicaron hasta genocidios.

    Y no miento: indaga por ejemplo también de la Inquisición Española y la protestante. La española, tenía el defecto de que documentaba todos los juicios. En los siglos que estuvo se cargó a bastantes menos de 10000 a pena de muerte. Mientras que el protestantismo fue el que se cargó a más de 400.000 en toda Europa, es el que con su más estricto dogma religioso que exigían crearon lo de las cazas de brujas (el caso de las brujas de Zagarramurdi en España se sucedió tras volver a España gente que estuvo por Europa, vio y escuchó y aquí acusó… de hecho a aquellas mujeres, documentado está, que el juez inquisidor no vio nada peligroso ni punible en aquellas mujeres… pero se las ingeniaron para hacer la barrabasada importada). O que por ejemplo entre a otros, mandaran a la hoguera a Miguel Servet, entre otros. Brutal la diferencia de cifras ¿verdad? Pues con tantas que se dicen de los españoles lo mismo. Sin embargo, apenas resuena de lo que pasara desde siglo XVIII hasta el colonialismo puro y duro (no lo que hicieron los españoles, que hasta se legisló en las Leyes de Indias) de hasta los años 40 y 50. Porque se dice de los españoles que hasta hicieron genocidios en América (término que se acuñó tras la II GM, y tras años más, se pudo comprobar que también lo fue el genocidio armenio, que esto a Turquía le duele sobremanera, pero lo fue), pero sin embargo las evidencias tras el paso de los españoles en América hablan por sí solas que no pudo haberlo. O una cosa, o la otra. Sin embargo, entre siglo XVIII y XIX Inglaterra en la India se cargó a 2 millones largos de indios de pura hambre por sus cambios en la producción y venta de algodón y otros cultivos, y ni se menciona.

    ¿Curioso el contraste de cifras, verdad? Pues lo dicho, esas y muchísimas más, las están descubriendo en universidades de toda América, también de EEUU, de Europa, españolas, con historiadores… por querer saber más y ver qué más hay de verdad o no en lo contado hasta hoy. Y se están quedando alucinados de la sarta de embustes que se soltaron desde la propaganda de entonces en manos pues simplemente de los que querían el poder que entonces ostentaban la Corona Española, y en lo religioso y su influencia cristiana, la Iglesia Católica. Que es lo que es con todos sus fallos, pero que sólo con esas cifras, se vendiera casi el protestantismo como un salto adelante en el humanismo en Europa… ¡TELA!

    Así ha quedado hasta en tonterías como «la Armada Invencible» (no se llamaba así, era la Gran Armada, y la apodaron así los ingleses no antes de que tras to-do-lo-que-pa-só se les bajaran dos bultitos que se les subieron al gaznate a los que por entonces regularizaron a meros piratas -que al final, se les volvieron en contra, si es que a quien se le ocurre…-) resonando por todos lados. Pero no de los rapapolvos que se llevaron después a pesar de que iban con el ánimo por las nubes. O que aún estando casi media Europa en guerra declarada contra la Corona Española, y hasta aún en tiempos de Napoléon nadie tenía narices de frenar la invasión otomana por el este. La tuvieron que parar los españoles y sus aún bastiones por Europa. Y de muchas más que no se hablan, porque claro, entonces, algunos no son «los más mejores del cuento». Ah, y los más humanistas, que no se nos olvide.

    Lamento la salida de tema, pero es que en unos meses creo que es el segundo comentario que leo a ESTACIÓN TELEGRÁFICA afirmando cosas así muy convencido, que son producto de lo que comento. Por eso ya lo digo, porque la mentira, por más que resuene, si hay documentación histórica y estudios que se vienen realizando, que gracias a Internet hoy se puede averiguar que se están sucediendo y lo que gente que sabe de verdad, estudia, indaga y coteja está llegando a conclusión, termina cayendo. Pero como aún colea todo lo anterior, aún no se anima a la gente a que indague y se informen de verdad. Que no se han contado tantas verdades como se creen.

    Casi 3 siglos de mentira, ya está bien, y bastante han rentado ya a quienes las escribieron y propagaron. Amén del daño realizado. Los más humanistas de Europa.

    En serio, indaga conforme puedas, y te digo que te irás sorprendiendo ESTACIÓN TELEGRÁFICA. La historia es una cosa. Lo que aspirantes a tertulianos y novelitas de mucho pseudo-historiador escribieron sin nada más «de base» que lo que se conoce como la Leyenda Negra, es otra cosa, que si lo supieran de verdad (ya se irá sabiendo, terminará haciendo ruido, esto va de años y ya digo, es algo internacional) se les caería la cara y su fachada de intelectuales… e historiadores. Y se les caerá.

  8. No soy un aficionado a la historia Alejandro, de hecho casi nunca me ha atraído, así que no puedo hablar con conocimiento de causa. Sí que en cambio he viajado bastante, y puedo decir que en otros países suele haber una cultura del amor propio, de respetar lo que son y lo que ha ocurrido. Algo que no veo en España.

  9. La verdad que como edad de oro no la veo, fue una buena epoca del software español, aunque hubo cada castaña de juego , eso si, el amor que se ponia en cada programa ,casi artesanal , de una sola persona o de un equipo pequeño,eso muchas veces se trasmitía al jugador y era casi magico,la manera de que un pixel nos transportara a otros mundos imaginarios y por último como bien dices Guti solo se ve en los moviles o en juegos indies.

  10. Siento decir que yo soy de los que discrepa mucho de este nombre, ya que además de ser pomposo, resulta tremendamente injusto y sesgado. Me explico un poco más (y mucho de lo que voy a decir estoy seguro de que ya lo conoces).

    – Lo de la Edad de Oro del Software Español no es más que un nombre que se han dado ellos mismos aquellos que la protagonizaron o vivieron de ella. Revistas tipo Micromanía , Hobby Consolas y demás folletos de la época en formato revista son los principales culpables de darle un protagonismo en muchos casos parcialmente inmerecido y en otros, totalmente, a unas casas de software concretas y a algunos títulos en detrimento de otros. Seguro que a nadie le asombra ver que los juegos de Topo, o Dinamic tenían notas por las nubes en estas revistas mientras que los de otros sellos menos conocidos eran desaconsejados directamente cuando no ninguneados sistemáticamente.

    – El término Edad de Oro suele confundirse con la era de la microinformática en España. Difícilmente se puede hablar de una edad de oro cuando no hay ninguna era anterior con la que comparar. Incluso se da el caso que la edad que vino a continuación, la de los 16 bits, fue mucho más fructífera a todos los niveles, en cuanto a riqueza, a variedad, a ventas. Y no sólo en cuanto a videojuegos, sino a software de gestión, profesional o herramientas para manejar el sistema operativo. Los 90 fueron una mina que se movió aún más rápido (en muy pocos años pasamos de los 8 bits, luego a los 16 bits, a los 32 bits e incluso a finales de los 90 ya se hablaba de procesadores de 64 bits). Y en cuanto a videojuegos españoles, las ventas de cualquier título de los 80 era irrisoria incluso sumando las de los 4 sistemas principales (Amstrad, Spectrum, C64 y MSX) comparadas con las de Commandos, por ejemplo.

    – En tu mismo blog han aparecido entrevistas tan jugosas como la de Cuerpo Rompe Bolas. Sin embargo, en ningún otro sitio he visto que alguien dedicara tiempo a investigar o a hablar de los juegos de siempre (la Abadía del Crimen, Army Moves, Game Over …) ni de las casas de siempre (Dinamic, Topo, Erbe, …). De hecho sellos como DRO son sistemáticamente ninguneados a pesar de que vivieron de lleno esta primera época de los 8 bits españoles. Por tanto, la mayoría de los blogs, revistas y webs que dicen ser especializadas suelen ser bastante vagas y tiran siempre a hablar de lo mismo, en lugar de investigar y mostrar cosas diferentes, novedosas, originales. No faltará nunca la típica web/grupo de FB/blog que no hable de la enésima review del Target Renegade. Aunque el blog se haya creado en 2019, no falla. Siempre terminan hablando de los mismos títulos y diciendo las mismas obviedades que el resto que le precedieron.

    – Hay entrevistas a algunas de las personas de esta época, como Alfonso Fernández Borro (Borrocop), programador y grafista en los años 80, que enseña en primera persona como desde la casa matriz a la que pertenecía, Topo Soft, se trabajaba a destajo para sacar los juegos de cualquier manera para llenar de títulos la Navidad o el verano. Uno de los ejemplos más representativos es Score 3020 (al cual Micromanía le otorgó una más que generosa puntuación), juego inacabado, injugable y que aún así y con todo llegó a las tiendas sin ningún atisbo de culpa o vergüenza. Es decir, la industria española de videojuegos no se preocupaba por hacer juegos buenos, con una calidad de superara a los de UK, sino simplemente en sacar títulos como si no hubiera un mañana. Lo que en algunos lugares han dado en llamar muy acertadamente el modelo «Churrera de videojuegos».

    Y por último, queda un poco bastante feo que sean precisamente estas casas que se autoatribuyen herederas de esa supuesta «Edad de Oro» y sus palmeadores los que defiendan el uso de dicho término.

    Por todo esto, yo denominaría a este rango de años como la «Era de la microinformática lúdica en España» o «Etapa de los videojuegos de 8 bits», y evitaría a toda costa términso como «etapa dorada» y similares. Más que nada porque sería mucho más justa para todos, tanto para los encumbrados de manera ostentosa y gratuita como para los olvidados, y también sería más justo para las etapas posteriores que siguieron a los 8 bits.

    Y eso es todo, como siempre, muchas gracias por hablar cosillas de videojuegos, que en este caso dan pie a este debate. 🙂

  11. Si mal no recuerdo, durante aquellos años, las revistas de computación eran, para todo efecto práctico, revistas de programación, que incluían impresiones de código. Por lo menos, así eran las revistas para Sinclair. Me imagino que eso ayudaba a crear programas, que quizá muchas veces eran poco mas que una compilación de códigos copiados.

  12. KABE, eso era Sinclair. Para Amstrad CPC no había ni la décima parte de código. Quitando lo que venía en el manual de usuario, los libros de Indescomp (que quitando uno, todos eran BASIC), y las Amstrad Semanal, el código ni lo catábamos. Al final era bastante complicado salir de ese círculo salvo que tuvieras alguien que te enseñara o acceso al material de UK (que allí sí que había bastante más material para aprender que aquí).

  13. Muchas gracias por tus puntualizaciones Lex Sparrow. Acepto lo de la era de la microinformática en España, me parece ciertamente más preciso.

    En mi caso, al menos programando con cierto nivel, viví el final de los 8 bits y el principio de los 16 bits, supongo que por eso me centro en títulos que podían ser parejos a lo que yo hacía, como CRB. En cuanto a las distribuidoras, revistas y casas de software (como se llamaban antaño), es cierto que estaba politizado y manipulado. Algo que sigue ocurriendo ahora, y que por eso no me sorprende. Lo cual no quita que hubiera excelentes títulos, por ejemplo Sir Fred en WoS aparece en la posición 11 de todo el global. Ciertamente habría que ver si juegos como Army Movies que coparon páginas y páginas eran mejores que Commando, Operation Wolf, Robocop, o el Target Renegade que mencionas. Yo creo que no, aunque su cobertura fuera mucho menor que los títulos españoles.

    Supongo que eran un pequeño y selecto club, y barrían para casa. Algo que por lo que he visto también ocurría en UK, y sobre todo en Francia. Así que en cierta forma no podemos culparnos.

    Gracias a ti por el debate y por el genial aporte.

  14. Lex Sparrow y Kabe creo que el Sinclair ZX Spectrum, del que fui afortunado propietario, y probablemente de los primeros en España, empezando con un 16K que luego amplié a 48K, era tan limitado por su relativo bajo precio, que hacía que nos tuviéramos que buscar las castañas. Había muchas cosas que no se podían hacer, así que o aprendías a programar, o nada.

    Por otro lado los juegos eran pasables, buenos para su hardware, pero sin comparación con un CPC y menos aún con un C64. Quién compraba un Spectrum pudiendo tener uno de los otros dos, obviamente no lo quería para jugar, cosa que sí ocurría, en particular con los Commodore. Supongo que con ello intento explicar porque para el ZX se metía tanta programación. Claro que era muy básica, repetir y repetir BASIC. Ninguna revista nacional (si inglesa), sacó ningún compilador de BASIC, por ejemplo. Y salvo Microhobby con su curso de código máquina, el resto era de un nivel bastante bajo.

  15. Por cierto, he dejado una errata en mi texto. Cuando digo:

    «. Sin embargo, en ningún otro sitio he visto que alguien dedicara tiempo a investigar o a hablar de los juegos de siempre» en realidad quiero decir: «. Sin embargo, en ningún otro sitio he visto que alguien dedicara tiempo a investigar estos otros títulos salvo hablar de los juegos de siempre»

    Por cierto, soy Alejandro V., por si no me identificas (cuando son temas de microinformática y videojuegos comento como Lex Sparrow)

  16. Se debe documentar y compartir todo lo que se pueda de «la edad de oro» del software español en Internet Archive (Archive.org) Preservemos este software para siempre !!!

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