La moda de los relojes open heart

Los relojes open heart, esqueletizados, de esqueleto o con la maquinaria visible, son aquellos guardatiempos en los que la esfera incorpora una o varias aberturas para permitirnos apreciar el movimiento mecánico del reloj. Como observador de muñecas que soy, veo como en la calle, en los cafés o en el metro, son cada vez relojes más populares.

Creo que el motivo es sencillo. Un reloj es un instrumento cada vez menos necesario hoy en día, la mayor parte de la gente mira la hora en su móvil, como si fuera un reloj de bolsillo de antaño. Por tanto, aquellos que deciden vestir un reloj, lo hacen como complemento de moda, o por el placer de llevarlo. Este paradigma ha sido el que ha permitido que los relojes mecánicos, ya sean de carga manual o automáticos vuelvan a experimentar un relativo éxito. Los que lo llevan, quieren saber que son automáticos, y les agrada ver la rueda de escape a través de la esfera.

Las marcas se han apuntado rápido a la nueva tendencia. Desde modelos de lujo como los TAG Heuer Carrera calibre Heuer 01, hasta los más modestos Orient Bambino Open Heart. De hecho lo pudisteis leer hace no mucho aquí la reseña de la marca nacional Bilyfer con el modelo Automático Open Heart.



A mi modo de ver el corazón abierto en la esfera, reduce la legibilidad, y muchas veces distrae del cometido principal del reloj, esto es, dar la hora. Llamadme clásico, pero soy de los que prefiere una esfera clásica simplemente sirva para ver la hora. Si quiero deleitarme con la maquinaria, son muy bienvenidas las traseras vistas o de exhibición. No hay más que quitarse el reloj, darle la vuelta, y observar sus precisos y regulares movimientos. Un placer que podemos decidir cuándo queremos disfrutar, en vez de tenerlo que ver aunque no queramos. La gracia del movimiento mecánico es sentirlo, saber que está ahí.

Cuando una solución de diseño sacrifica funcionalidad a cambio de estética como es el caso, creo que nos estamos perdiendo algo. No tiene nada que ver con las cubiertas de motor de los Ferrari de calle, que son transparentes para poder deleitarnos con sus poderosas mecánicas. Un vano del motor tiene la misma función tanto si es transparente como si es opaco. Sin embargo, una esfera con hoquedades para mostrar el volante, inevitablemente resta espacio para los índices, los marcadores, las serigrafías, y reducen el contraste de las manecillas.

Por supuesto si los relojes esqueletizados son de tu agrado, no hay ningún problema con ellos, todos somos diferentes. Pero hay que admitir que prescinden de cierta funcionalidad en favor de la estética.

8 comentarios en “La moda de los relojes open heart”

  1. Se atribuye a Paracelso las siguientes palabras: «Todas las cosas son veneno y nada es sin veneno; sólo la dosis hace que una cosa no sea un veneno.“

    Y con el open heart a mí pasa algo parecido: me gusta si la dosis es pequeña; si la dosis es grande y se pierde legibilidad, lo considero veneno. Por ejemplo, los Caliope [1] de Smith & Smoorcer tienen, para mi gusto, la dosis justa de open heart.

    [1] https://www.smithsmoorcer.com/es/relojes-automaticos-open-heart

  2. Los Caliope me gustan mucho un relojista. También tuve la suerte de poder ver (y probarme) durante el BCNJoya un nuevo modelo de Duward que era bastante equilibrado en ese sentido. No lo deben tener aún en la web, porque lo he buscado para mostrártelo y no aparecía.

  3. El Open Heart es un elemento de diseño muy dominante, y como tal, se ve mejor cuando esta solo. En el ejemplo Bilyfer que agregaste, Guti, el reloj se ve muy sobrepoblado con doble numeración, dos subdiales, leyenda y fechador de cuadro doble además del Open Heart. En el Caliope que refiere Un Relojista, el diseño es mas equilibrado, aunque en lo personal, no me agradan esas manecillas.

  4. Yo coincido con UN RELOJISTA (el Caliope es chulísimo por cierto). Y por tanto y por eso en mi caso cayó el más económico Festina F16975 de esfera azul hace dos meses, con el que estoy encantado. Hay otros modelos aún a la venta también Open Heart, pero valiendo casi lo mismo los veo menos legibles (agujas bonitas, muy finas, pero que con más maquinaria a la vista se pierden de vista antes, aunque de nuevo en la versión de esfera azul con las agujas cromadas es menos evidente y más legible), aunque me resultan igualmente bastante logrados, equilibrados y sport, muy para todo (además WR50).

    Pero el caso es eso, la legibilidad que tenga (que en el caso del mío es estupenda) y el cómo le hayan ubicado el ojo de buey dejando a la vista volante, áncora y algo más. Y que la esfera no esté recargada. Por ejemplo, en el caso de los volante a la vista de los Orient Bambino que he visto, no me convencen nada, y hasta me sorprende que de Orient haya salido algo así.

    El Bilyfer ya lo comenté en su día en la revisión, cae en esfera sobrecargada, con bisel exterior generoso, otro inmediato interno más ancho en contraste y además con numerales romanos grandes, el troquelado y adorno sobre el volante, las subesferas, el fechador grande y todo muy hacia el centro porque el calibre es tirando a pequeño para el tamaño del reloj… es diferente a un «open heart» sólo hora con su segundero grande o pequeño con muy poco más bien colocado todo con mimo.

    Y en mi caso no me distrae de mirar la hora, la revés, es un placer ver la esfera. Gustos personales aparte, creo que con gusto y un mínimo de calidad, pueden ser un buen bastión y aliciente por despertar más curiosidad y admiración por un reloj mecánico ya que están un poco al alza, en esta época y nuevas generaciones que la verdad, es que en lo cotidiano que llevan encima, poco más han conocido que chismes con pantallas y sobre circuitería impresa «uno para todo» y cada vez de calidad más justita… que con los «open heart» a muchos y muchas les despierte la curiosidad, descubran incluso la belleza que puede tener para admirar un reloj que ni pila necesita para funcionar y con buena precisión, que al contrario de si acaso algún digital al que le parpadee algo, al ver estos ven que el mecanismo de las agujas conlleva mucho más de lo que creían detrás (como tantísimas cosas en la vida)… no sé, yo lo veo hasta entre rebelde, reivindicativo y poético. No me extraña que quien vea un reloj con volante a la vista y cuco de ver que no cayera nunca en estas cosas, le despierte la curiosidad y se enganche. Cuando lo mire verá la hora, pero no sólo la hora con cuatro cosas y ya está. Es que verá que el reloj late, no solo que está ahí, y seguramente se intuirá a través del volante de cuando en cuando la masa oscilante. Y si lo usa más o menos asiduamente, verá que no se para (mientras que el móvil y otras muchas cosas sí xD).

    A mí sin embargo, la trasera vista la disfruto poco. Me parece más prescindible salvo en algunos de bolsillo, y si acaso en algún modelo de cuerda manual. Pero que eso, la disfruto muy poco en comparación salvo cuando lo dicho, cojo alguno de mis bolsillo también esqueletizados. No me molesta que esté siendo bien realizada, eso sí. Pero le echo un vistazo algún día contado.

  5. Por tocar un poco los h**v*s, el diseño del Caliope a mí no me acaba de gustar del todo. (Aunque si me lo regalasen, mal no me iba a parecer.)

    Simplemente lo mencioné porque me parece un ejemplo de diseño open heart en el que no se sacrifica la legibilidad.

    De Smith & Smoorcer los relojes que más me gustan – de hecho, me gustan mucho – son los de la colección Fisherman [1]. Un small seconds a las 9 les quedaría genial; y ya puestos, una versión con un movimiento mecánico ….

    [1] https://www.smithsmoorcer.com/es/relojes-clasicos-vintage

  6. A mi me pasa lo contrario Alejandro. Disfruto la trasera vista porque no me molesta. Y es cuando quiero deleitarme con su decoración o con su movimiento, que me quito el reloj y la miro. A diferencia de un open heart, me permite admirar la maquinaria completa, y como digo, sin que moleste. Evidentemente requiere quitarse el reloj para hacerlo, y creo que eso es la parte que a ti no te agrada. Tu prefieres mirar la hora, e instintivamente ver el open heart al mismo tiempo.

  7. Justamente ese fue el motivo por el que me deshice de mi S&S Fisherman un relojista. Quería un reloj similar, clásico, pero mecánico. S&S no lo tenía. Al final opté por el Orient Bambino, que si soy sincero estéticamente me parece menos logrado que el Fisherman, aunque cumplió su cometido de ser automático.

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