Ya sabéis que los relojes mecánicos, por su concepción, tienen una precisión susceptible de variar por diferentes factores.

Ello implica, que desde que salen de la fábrica, dos modelos idénticos pueden comportarse de manera diferente en cuanto a precisión y exactitud, de manera que deberían ajustarse para calibrarlos en base a su comportamiento. Para ello, los movimientos mecánicos, tanto automáticos como de cuerda, incorporan un regulador, que permite exactamente eso, ajustar la frecuencia del movimiento, para así acelerarlo o frenarlo. Es decir, variar levemente el adelanto o retraso que sufra.

El regulador, no ofrece posibilidades infinitas, simplemente permite corregir pequeñas desviaciones en cuanto a adelanto o atraso. Cuánto puede variarse la velocidad de la marcha con el regulador, depende de cada reloj concreto, pero suele ir del orden de varios minutos al día, más que suficiente para su propósito. Pero siempre remarcando que ello requiere que el movimiento funcione bien, es decir, si está sucio, desgastado, mal lubricado, o con cualquier otro problema que impida que marche con regularidad, no conseguiremos nada.

Una vez visto esto, necesitamos un instrumento que nos permita medir con rapidez y exactitud, cómo es la marcha de nuestro reloj. Pensemos que una desviación, elevada, tipo 1 minuto diario, son solamente 2,5 segundos por hora, de manera que sin una herramienta específica, deberíamos monitorizarlo durante varias horas antes de aplicar la corrección.

Aquí es donde entra en juego el cronocomparador, un instrumento de precisión, que “escuchando” los latidos de nuestro reloj, es capaz de determinar en tiempo real cuánto se desviará diariamente. El problema es que estos instrumentos, más del campo científico que relojero, son bastante caros. Por suerte, con la popularización de los smartphones, tenemos softwares que son capaces de realizar esta función, sin necesidad de comprar aparatos, y ni siquiera pagar dinero, como es el caso de WildSpectra Mobile Lite.

WildSpectra Mobile es gratuito, y aunque ofrecen una versión de pago, la edición Lite es más que suficiente para el propósito que nos ocupa. Tiene la ventaja de funcionar en teléfonos y tabletas Android, aunque sean relativamente antiguos, ya que no necesita versiones recientes de Android, aunque si que va a requerir una potencia de cálculo relativamente alta. Al menos en un Samsung Galaxy S4 y S5, funciona sin problemas. Lo que si requiere, es un micrófono suficientemente sensible.

WildSpectra, tiene multitud de usos, así que para que te familiarices con él, lo mejor es que veas un par de veces su funcionamiento en Youtube, y te lo descargues desde la Google Play y te familiarices un poco con él. Échale un vistazo a la página web oficial, porque tampoco está de más de veas todas sus posibilidades.

Cuando lo hayas hecho, seguramente se haya desconfigurado algo, así que esta captura de pantalla con las opciones que tienes que poner, te será de mucha utilidad para restaurarlo:

Continuamos entonces, abrimos la tapa posterior del reloj, aquí necesitaremos una llave jaxa, si la caja es roscada, o bien la típica pelota de goma de relojero si es a presión. Te recomiendo que el primer reloj que abras sea uno al que no le tengas mucho cariño, porque es posible que cometas algún error, y acabes rallando la tapa o algo peor. Este material de relojero, lo puedes conseguir en sets de calidad media por unos 25€ en Amazon. No te recomiendo de entrada que te gastes más dinero en herramientas de calidad profesional, que rondan los 100€, pero tampoco que vayas a por productos chinos de bajo coste, que podrías encontrar por unos 10€.

Una vez abierta la tapa, la retiramos con cuidado de no descolocar la junta tórica, y en una estancia lo más silenciosa posible, acercamos el reloj al micrófono del dispositivo Android, y pulsamos sobre el botón de grabación de Wildspectra. Esperamos unos segundos a que Wildspectra detecte la frecuencia del reloj. Da esta cifra en bps (beats por segundo), o lo que es lo mismo, Hercios (Hz), así que si nuestro calibre funciona a 19.800 bph, nos debería detectar 5,5 bps. Esperamos un minuto aproximadamente a que las mediciones se estabilicen, prestando atención a los valores de bph y desviación en segundos que se actualizan en tiempo real con diferentes colores:

Color azul: Media de los últimos 5 segundos.
Color verde: Media de los últimos 20 segundos.
Color rojo: Media de los últimos 60 segundos.

En este caso, lo que vemos es el HMT Janata, listo para comenzar el trabajo, que retrasaba 70 segundos/día, y acabó en 7 segundos/día, lo cual no está nada mal para un reloj de hace 30 años, y con un movimiento bastante simple a solamente 18.000 bph (5 Hz).

Llegará un momento que las tres cifras se parecerán bastante, aunque probablemente nunca coincidan todas ellas, ya que por su naturaleza, en un periodo determinado el reloj puede perder latidos, y en otro ganarlos. En todo caso, cuando sean similares, tendremos una idea que cuál es el estado de su marcha.

Si adelanta, desplazaremos el órgano regulador levemente hacia su posición de (-) para frenarla, o de (+) en caso contrario, es decir, para aumentarla. Volvemos a acercar el reloj al micrófono, y esperamos de nuevo unos segundos a que las cifras se estabilicen, repitiendo de nuevo en consecuencia, hasta que quede ajustado a nuestro gusto.

Lo que diferencia los mejores relojes del resto, además de sus calidades, materiales y acabados, por supuesto, es el ajuste con el que salen de fábrica, y las normativas cronométricas, es que estas regulaciones se hacen en diferentes posiciones del reloj, y a diferentes temperaturas. Si tienes tiempo, y ves que el comportamiento de la maquinaria es suficientemente estable, puedes aprovechar para ajustarlo también además de con la esfera hacia arriba, con la esfera hacia abajo, con la corona a las 3h, con la corona a las 9h, apoyado sobre las 12h, y apoyado sobre las 6h. Cuantos más ajustes hagas, mejor será el comportamiento medio del reloj independientemente del uso, pero es posible que tengas que sacrificar la desviación en alguna postura, para beneficiar las otras.

En cuanto a la temperatura, es difícil de hacer en un entorno doméstico, te basta con saber que en general con temperaturas elevadas, los movimientos tienden a ir más despacio, y con las bajas más rápido, así que si haces el ajuste en verano, asegúrate que pierda un poco de tiempo, para que en invierno no adelante demasiado.

Al final, dejo el reloj con la tapa puesta, pero sin cerrar, y al día siguiente repito el proceso, solamente para estar seguro que los parámetros coinciden con los visto en el cronocomparador, de ser así ya hemos terminado. Sino, volvemos a ajustarlo, y al día siguiente lo verificamos de nuevo.

Aquí os enseño un Vostok Amphibia Classic, una vez finalizado el ajuste al cabo de 2 días, terminó con una desviación media de 8 segundos/día. De fábrica daba unos 50 segundos/día, y a pesar de sus 19.800 bph (6 Hz), no se pudo corregir más. Como decía, algunas máquinas salen mejor que otras.

Por último, queda cerrarlo, así que hacemos el procedimiento de apertura, pero a la inversa. Ponemos un poco de aceite de silicona en las juntas para mejorar la estanqueidad, y procedemos a enroscar la tapa. Presta atención a que los grabados de la tapa queden en la posición que estaban originalmente, es un detalle, pero me da mucha rabia verlos torcidos, porque es un proceso que no cuesta nada comprobar. No es necesario apretarlo a tope, de hecho es malo hacerlo. Simplemente ciérralo hasta que notes resistencia, pero no hagas fuerza máxima. Que apures la rosca, no va a hacer que cierre mejor, o que aguante más el agua.

Te recuerdo que una vez hecho el proceso, la estanqueidad original del reloj se puede haber perdido, o disminuido. Todo depende del estado en que estuvieran las juntas, de lo bien que las hayas colocado, y de cómo lo hayas cerrado. Si quieres, puedes quedarte algo más tranquilo con una nueva junta, que cuestan menos de 1€, pero la única garantía total, la tendrás haciendo la prueba de estanqueidad en un centro especializado, preferiblemente un centro oficial de la marca si lo hay, y que te va a salir por entre 10€ y 30€, casi lo mismo que si lo llevaras a ajustar. Así que si el reloj va a ser mojado, o le vas a dar mucho trote, no lo hagas tu mismo hasta que tengas todo el equipamiento, y la práctica profesional necesarias.