Robocopy, como abreviatura de Robust File Copy, es como su propio nombre indica, una herramienta de copiado robusto de archivos. Desde Windows NT 4, se ofrecía gratuitamente como parte del Windows Resource Kit, pero su difusión ha ido aumentando, gracias a que desde Windows Vista, se incluye de serie con el sistema operativo, ya sea de escritorio, como de servidor.

Desde su primera versión pública de 1997, la 1.7 (Windows NT 4), lo hemos visto pasar a la 1.9 de 1999 (Windows 2000), 5.1 de 2003 (Windows Server 2003), 5.1 de 2008 (Windows Vista y Server 2008), 6.2 de 2012 (Windows 8), 6.3 de 2013 (Windows 8.1), y 10.0 de 2015 (Windows 10).

En Microsoft Technet, te ofrecen una descripción detallada de todos sus argumentos, aunque estas de suerte, porque su funcionamiento básico, es análogo al ya conocido Xcopy, que dicho sea de paso, pretende reemplazar.

Sus argumentos son serios, porque además de la robustez de su diseño, ofrece un elevado rendimiento gracias a sus capacidades multihilo, así como multitud de opciones de copiado y movido. Se pueden ajustar la cantidad de reintentos, permitir resumes, eliminar de la copia los archivos que ya no existen en el original, etc.

En mi caso, lo utilizo con frecuencia para realizar copias de seguridad de mis datos en un disco USB externo, de la forma:

robocopy.exe C:\Users\Javier~1 \%COMPUTERNAME%\Users\Javier~1 /e /dcopy:T /purge /zb /sl /xj /r:3 /w:1

Una joyita, que incluso en la versión 10.0 de Windows 10, en su variante de 64 bits, apenas requiere de 130 Kb. de espacio en disco.