En el artículo de Calculadoras programables, os explicaba como en su momento opté por sustituir mi FX-4000P por una FX-6300G, no porque realmente necesitase representaciones gráficas, sino porque era la evolución tecnológica lógica.

Pues bien, a día de hoy, y tras estar con la Casio FX-991SPX durante casi dos años, con un excelente resultado, ha entrado la nueva calculadora científica, gráfica y programable de Casio, la Casio FX-CG50.



Contexto

Debo aclarar, que la fx-CG50, no viene a sustituir a la FX-991SPX, no hablamos de una renovación generacional, como fue el paso de la FX-991ES Plus a la FX-991SPX, sino que es verdaderamente un cambio de categoría.

Por un lado, desde que me quedara impresionado al ver la Casio FX-7000G hace más de 30 años, siempre quise tener una calculadora verdaderamente gráfica. Naturalmente la FX-6300G no contaba. Pero también echaba de menos las capacidades de programación, algo que ya os expliqué hablando de la FX-82ES Plus, y la FX-991ES Plus hace 5 años. En este sentido, no me convencían ni las FX-9750FX-9860 que tuve ocasión de probar gracias a los emuladores/simuladores de Casio. En efecto eran muy potentes, pero en ciertos aspectos, estaban por detrás de las más modernas, y mucho más baratas Classwiz como la FX-991SPX II. Se notaba sobre todo con el Natural Textbook Display o Visually Perfect Algebraic Method (VPAM), es decir, en la forma en la que representaba en pantalla las expresiones algebraicas que introducíamos con el teclado. Con la FX-5800P, ocurría eso mismo, y a nivel de programación la FX-5800P era demasiado escasa en cuanto a capacidad de memoria.

Entonces llegó la Casio fx-CG50, presentada en 2017, y a la que se denomina Prizm, se ofrece adaptada para el mercado francés como Graph 90+. Por lo demás, no hay ediciones separadas por territorios como ocurría con las ClassWiz. Así que esta es una calculadora verdaderamente global, que está disponible en varios idiomas. Sustituye a la fx-CG20 (lanzado en 2011), siendo el doble de rápida que ésta, probablemente por equipar un procesador similar al de la fx-CP400 y la fx-CG500 (Classpad II), del que no he logrado averiguar sus detalles. Su predecesora tenía un SH4 de 32 bits a 58 Mhz. La FX-CP400, lleva un SH7305 a 116 Mhz. Además ahora tiene soporte de gráficos 3D que antes eran un Add-in, una reducción en el consumo energético que redunda en una autonomía superior en un 20%, y una pantalla mejorada pese a mantener la misma resolución. Obviamente, mucho más capaz que las anteriores FX-9860GII. Su arquitectura dispone de 2 Mb. de RAM, 16 Mb. de ROM, y 16 Mb. de almacenamiento Flash.



Características

Aprovecha, y al mismo tiempo mejora, todo lo que Casio ha aprendido con las últimas Casio Classwiz (FX-82SPX II, FX-350SPX II, FX-85SPX II, FX-570SPX II, FX-991SPX II), algo que se nota, incluso externamente. Pues se inspira en el elegante diseño de éstas, lo que ofrece una mucho mejor apariencia, y un tamaño ligeramente más compacto.

Si una FX-570SPX o FX-991SPX dispone de más de 500 funciones, la fx-CG50, ¡llega hasta las 3.000!. Si quieres más comparaciones, la FX-82SPX y la FX-350SPX tienen cerca de 300, la FX-7400GII tiene 2.100 y la FX-9750GII tiene 2.800. Así que estamos ante una calculadora verdaderamente potente.

La pantalla de 3,17 pulgadas, LCD a color de 216 x 384 píxeles, con 16 bits de profundidad de color (65.536 colores), es espectacular. Se ve clara y nítida, y caben 8 lineas de 21 caracteres. Una FX-991SPX II tiene 192 x 63 píxeles, y las FX-9860GII/FX-9750GII/FX-7400GII solamente 64 x 128.

Sus dimensiones externas son de 188,5mm X 89mm X 18,6mm, muy similares a las de una FX-991SPX II. O sea, 2,5cm más alta y 1cm. Donde notamos la diferencia es el peso, pues con 230g es más del doble que ésta. Claro que gran parte de ese peso, son las pilas.



Mientras que los ingenieros, han logrado reducir el consumo hasta solamente 0,6W. Así que las 4 pilas AAA (LR03 o AM4) que necesita para funcionar, llegue a rendir entre 170 y 300 horas de uso continuado. Esta es una cifra mejor aún que la ofrecida por las actuales calculadoras gráficas de la marca con pantalla en blanco y negro retroiluminada (FX-9860GII), y muy cercana a las de pantalla LCD sin iluminación (FX-9750GII y FX-7400GII). La cifra sube hasta 1 año cuando está apagada (standby). Las FX-7400GII/FX-9750GII consumen 0,3W, y las FX-9860GII 0,7W. Curiosamente mi fx-17 consumía 0,33W. Pero obviamente, no podemos compararlo con los 0,0006W de una FX-570SPX II/FX-991SPX II. Precisamente ese es el primer defecto que le encuentro. Su alto consumo energético impide que con la tecnología existente actualmente, sea capaz de funcionar con energía solar. Lo mismo que vemos en otros dispositivos electrónicos con elevada demanda energética, como los smartphone. Como buen detalle del fabricante, se entrega con pilas alcalinas incluidas.

Los mencionados 16 Mb. de memoria Flash, que almacenan el sistema operativo de la calculadora (CASIOWIN), y que son actualizables. Se nota el incremento en la complejidad del software, comparado con los 1,5 Mb. de las FX-9860GII. En cuanto a memoria para programas del usuario, tenemos libres 61.000 bytes, son suficientes, aunque la FX-9860GII tuviera 62.000, y la FX-9860G 63.000. Parece que los nuevos añadidos en el lenguaje, limitan ligeramente la capacidad de los programas.

No dispone de ranura SD como otros modelos, lo que permitiría ampliar el espacio de almacenamiento disponible si fuera necesario.

En cuanto a capacidades de programación, que era el aspecto que más me interesaba, tenemos la clásica sintaxis de Casio (Casio Basic), así que nos vale todo lo que podamos recordar desde 1985. Sin embargo, aquí contamos con la segunda generación, que se introdujo en 1996, y a ella, esta fx-CG50, le añade entre otras interesantes novedades, la posibilidad de manipular cadenas de caracteres o strings (StrLen, StrCmp), el soporte de bucles While, … Aunque hay disponibles hasta juegos, no deja de ser un lenguaje sencillo y porque no decirlo, limitado para propósitos generales. Es interpretado, por lo que su rendimiento no es excelente en ningún caso. No permite la creación de funciones definidas por el usuario (DEF FN), que podamos invocar desde los programas. Sin embargo, es fácil de aprender, y fácil de utilizar, que para la finalidad que nos ocupa, es lo verdaderamente importante, si no queremos llevar el manual de instrucciones siempre encima para usarlo como referencia. Hablamos de casi 700 páginas, divididas en dos libros, la corta, que abarca el hardware (390 Kb. en formato PDF), y la larga que se ocupa del software (5,55 Mb. en formato PDF).

Por desconocimiento, la mayoría de centros educativos prohíben el uso de calculadoras programables, así que en Casio, han ingeniado una característica, sencilla, a la par que original. Se trata del modo examen, homologado para Bachillerato Internacional, que cuando está activo, restringe las funcionalidades más avanzadas de la calculadora, incluyendo la programación.

Debería decir, que lo que se restringe, son las funciones más peligrosas. El modo memory, donde podríamos tener guardados textos o fórmulas, pero desgraciadamente, también el program. Una vez activado, la pantalla tiene un marco de color verde, con el fin de que el profesor pueda verificarlo, y así quedarse tranquilo. Obviamente, si hay add-ins no oficiales, que nos permiten hacer overclock a la CPU de la calculadora o emular una Nintendo Gameboy Color, habrá algún add-in para colorear el borde de la pantalla en verde. Sé que muchos maestros y profesores leen mis artículos de calculadoras, gracias a la División Educativa Casio. Que no cunda el pánico, porque en caso de duda, podremos presionar ALPHA-(-) y se abrirá una ventana con el tiempo transcurrido desde que se ingresó al modo examen. Si finalmente, el estudiante, fuera capaz de imitar esa ventana, y el icono parpadeante de (R), es que sin duda se merece hacer el examen con una calculadora programable.



Packaging

La fx-CG50 viene en un blíster similar al de las Casio ClassWiz. Me gusta, porque te permite ver el producto casi al completo. Las leyendas en el frontal, destacan las características más importantes, como los 16 Mb. de memoria Flash, o la conectividad USB. Mientras que la parte posterior, nos ofrece algunos detalles más. Al ser un producto global, todos los textos están solamente en inglés. No es un problema de que no se entiendan, sino de que quizás estábamos mal acostumbrados con las ClassWiz, que los tenían en español, catalán, gallego y euskera. Es admirable que pese a la avanzada tecnología que incluye, Casio siga manteniendo los 3 años de garantía en el producto. Da mucha confianza.



El envase de plástico, no se porque no me gusta la palabra blister, es algo voluminoso, especialmente por su grosor. Uno podría intuir que se debe a lo completo de su manual de instrucciones, pero no es así. Se incluye solamente una guía de inicio rápido, de 9 páginas. En realidad son 10 guías en diferentes idiomas, además de las tarjetas de garantía correspondientes.



Es comprensible que no puedan incluir el manual de la calculadora de 600 páginas en formato papel, pero al menos uno de 50 o 100 páginas a modo de guía de referencia sería muy atractivo. En mi caso, aprovecho ratos muertos en el metro o en el sofá para resolver dudas, y los PDF no son lo más cómodo para ese menester. Tal vez en epub o mobi sería más conveniente. De nuevo vemos el inconveniente de ser un modelo internacional. Tenemos casi 90 páginas de papel, sólo contando las guías de inicio rápido en los diferentes idiomas, pero ninguna que nos recuerde, por ejemplo, que funciones tenemos disponibles en cada modo.



El dispositivo viene con 4 pilas alcalinas de tipo AAA, producidas por Panasonic. Muchas veces adquirimos aparatos que funcionan con pilas, pero vienen sin ellas, lo cual es frustrante, al no poderse usar de inmediato. Con la fx-CG50, podemos simplemente abrir el envoltorio, y empezar a usarla.

Se acompaña de un cable de conexión al ordenador, del tipo USB a Mini-USB, e incluso de uno para enlazar dos calculadoras, de tipo jack a jack. Otro punto positivo para esta Casio, pues en muchos casos, nos encontramos que estos accesorios, se venden a parte. No es sólo el precio que nos cuesten, sino que muchas veces, son difíciles de encontrar en tiendas.



Como vemos, un contenido muy completo, y que nos permite hacer de todo con la calculadora, desde el momento de comprarla. Habría sido un gran detalle una bolsita que nos permitiera guardar la documentación, los cables, e incluso pilas de reserva, todo en un mismo sitio. Un blíster una vez abierto, resulta inútil, y en eso las clásicas cajas de cartón, si que eran superiores.

La mayoría de dispositivos electrónicos, pueden operar con pilas recargables. En la CG50, el propio fabricante declara que es capaz de operar con las de níquel e hidruro metálico. Cuando el consumo es elevado, es sin duda un gran ahorro. Luchando con la TI-Nspire CX de Texas Instruments o la HP Prime de Hewlett Packard, debería venir con este tipo de pilas de fábrica, y con el correspondiente cable y transformador para recargarlas directamente en la calculadora usando una toma de corriente, lo mismo que hace un teléfono DEC. Pienso que se podría aprovechar el cable USB para la recarga. De esta manera no sólo ahorramos comprar las pilas, sino además tener guardado el cargador de pilas junto a la calculadora. Lo que siempre veo problemático, son los modelos que vienen con baterías recargables especiales, porque cuando se estropean, es un lío encontrar reemplazo. Con pilas estándar, tenemos la ventaja de poderlas comprar en cualquier sitio.

Conclusiones

La fx-CG50, es una calculadora completísima, pero con un precio que ronda los 150€, no hablamos de una herramienta económica precisamente. Ciertamente, es sólo algo más de lo que cuesta la 9860GII, muy inferior a la fx-CG50. Así que lo que deberíamos plantearnos, es si realmente necesitamos tanta potencia y características. Tal vez tengamos bastante con una FX-7400GII, o una FX-570SPX II. Es su principal barrera, máxime, cuando en Estados Unidos se puede encontrar la fx-CG50 por menos de 110$.