En mayo de 1955 IBM (International Business Machines) lanza el primer disco duro, el 350, bautizándolo como RAMAC (Random Access Memory ACcounting System -Acceso aleatorio con método de contabilidad y control-), como accesorio para el 305, uno de los últimos equipos comerciales basados en tubos de vacío, con el fin de reemplazar a las tarjetas perforadas. IBM, exactamente los mismos que en los años 80 y 90, intentarían llamarlos como discos fijos en multitud de manuales y documentación en castellano.

Tenía una capacidad de 5 millones de caracteres, es decir 4,2 Mb. y un tiempo medio de acceso de 600 ms. El conjunto de IBM 305 e IBM 350 se comercializaba al precio de 160.000 dólares, o bien una tarifa de leasing de 3.200 dólares/mes.

En esta instantánea tomada en 1956 vemos un avión de carga (Boeing 314 Clipper) de Pan American Airways con el disco duro de más de 1 tonelada de peso.

Hoy en día, los discos duros más habituales ofrecen 1 Tb. de capacidad, y un tiempo medio de acceso de unos 4,5 ms por unos 50€. Mientras que los más rápidos del mercado a 15.000 rpm, como los Seagate Cheetah lo reducen hasta los 2 ms.

En cualquier caso, su fin parece encontrarse cercano, con discos SSD, que reducen esa cifra hasta los 0,1 ms, y con un consumo energético mucho menor.