Relojes de cuerda en la actualidad

Continuamos con el mundo de la relojería después del Bulova Accu-Swiss Telaro, esta vez a modo de retrospectiva acerca de los relojes de cuerda.

Probablemente ya sepas, que aunque los relojes de cuerda son minoritarios hoy en día, siguen vendiéndose, ya hablemos de relojes de pulsera, relojes de bolsillo o relojes de pared o relojes despertador. Si no son más conocidos, es porque lo habitual es que estas maquinarias de cuerda, se reserven a relojes de lujo o de alta relojería, donde lo que prima son las sensaciones y sus reminiscencias de antaño. Leyendas de la relojería como los Omega Speedmaster, los IWC Portugieser, los Panerai Luminor, o los Patek Philippe Calatrava, montan todos ellos calibres de cuerda manual.

Como relojes mecánicos que son, salvo que no necesitan pila, todo el resto, son desventajas comparados con los más modernos relojes de cuarzo. Un guardatiempos de cuerda, vendría a ser como un automóvil alimentado por carburador en vez de inyección. Esa es la excusa que aprovechan grandes marcas, para hacernos pagar un dineral por ellos. Aquí donde entro yo, y os digo que si queréis rememorar los tiempos dorados de la relojería de pulsera allá de entre los años 1930 y 1970, no son necesarios esos varios miles de euros o más de los relojes que os mencionaba.



Afortunadamente, seguimos teniendo como primer exponente la relojería soviética, que gracias a su idiosincrasia, aún aprovecha mucha maquinaria de aquella época, y que nos ofrecen relojes de cuerda manual, que resultan duros y fiables, por precios que van de los 30€, hasta los 200€.

Vostok con sus 2409, 2414A, 2423, 2424, 2434, que equipa a algunos Komandirskie Classic de unos 30€.



Luch con su BY 1801.1 que monta por ejemplo el Luch Flieger de unos 45€.





Slava con los 2409, 2414, 2428, que podemos ver en el 1241417-300 de unos 90e.



En otro orden de cosas, están los indios, que a estos efectos se encuentras como los soviéticos, fabricando aún con casi la misma tecnología de antaño, y como parte de una empresa de capital público, que no obstante, poco a poco van reduciendo su producción hasta que les llegue el cierre:

HMT con su 0231 que montan los Janata a partir de unos 35€.



No podemos olvidarnos de los chinos, que ofrecen tanto movimientos propios como:

Shanghai con los 8120 que montan los Serve the People, a partir de 45€.



Así como los muchos más habituales clones, o copias de movimientos suizos y japoneses como los:

Asian Unitas 6497 y 6498, que montan muchos Parnis de unos 80€.

Sea-Gull SG2903 ST19 que vemos en muchos Alpha de unos 150€.

Dixmont Guangzhou DG1800, DG2650G, DG2833 que equipan muchas marcas a partir de los 40€.

Acto seguido, tendríamos aquellos relojes nuevos, que utilizan restos de stock de calibres antiguos, siendo el principal ejemplo Poljot International o Strela Watch:
Strela y otros fabricantes, que aún montan MakTime / Poljot 3133, 31659, 31677, 31679, 31681, 31682 como el Strela Cosmos, a partir de 550€.



Por último, tenemos todos aquellos relojes, que se produjeron en enormes cantidades, y de los que aún podemos encontrar unidades en estado nuevo o NOS (New Old Stock):

Raketa con los antiguos 2609HA que vemos en los Zero, a partir de 60€.



8 comentarios en “Relojes de cuerda en la actualidad”

  1. El problema de los soviéticos como Vostok, es que tiene que gustarte mucho esa estética tan particular, sino estás perdido. Y a mí personalmente no me va mucho, sobre todo en un reloj. No por nada, sino que por lo general no me agrada llevar nada que tenga tantas referencias a lo militar.

    Yo no soy mucho de mecánicos, pero con mi HMT estoy muy contento, aunque cueste un mundo darle cuerda (tiene la corona muy pequeña) :D. Aún así, y como no me gustan las coronas grandes, y no lo uso prácticamente nada, es una molestia menor y que sobrellevo con gusto.

    Eso sí, donde esté un digital… Te ahorras ajustes, aceitados, limpiezas e historias.

  2. Creo que de Vostok, mezclas tres ideas bianamaran. La primera son las ediciones conmemorativas, o sea, emblemas, símbolos, etcétera. Algo que hacían puntualmente en sus tiempos, y que desde los años 1980, se dieron cuenta que les ayudaba a exportar, y continúan haciéndolo. Los chinos y los japoneses también son bastante dados a eso, no hay más que ver las ediciones especiales G-Shock por ejemplo. A mi no me gustan, cuando algo tiene esencia de verdad, no hace falta exagerarla. Y los Vostok, o los G-Shock la tienen. Un ejemplo es el famoso Komandirskie del paracaídas.

    Luego está la estética militar. Es cierto, su origen es militar, y lo mantienen, igual que Panerai, u otras marcas de más renombre, pero creo que no es eso lo que te disgusta. Sino que te disgusta ese aire rústico e industrial, donde predomina la función y la dureza a la estética y los acabados. Reconozco que no es algo que me guste, pero si que le da un toque de reloj diferente, y poco visto. Se ve muy claro con mi Amphibia 060.

    Sin embargo, se han ido adaptando a los tiempos, los acabados no son brillantes, pero han mejorado en terminación y controles de calidad en los modelos más recientes. Compara los anteriores con el Amphibia 120 o con el Komandirskie K-35, y verás que salta a la vista. Eso por no hablar de modelos más caros como el Komandirskie K-34, que si estuviera firmado por marcas que explotan ese carácter, tipo Hamilton, Zodiac, o Alpina, por no subir el escalón a Patek Philippe, IWC, Bell & Ross, Fortis, Bremont, nos costarían una pasta.

    Lo malo, es que los relojes de cuerda son un nicho, y hasta en Vostok son solamente una parte minoritaria del catálogo, así que las posibilidades de elección, también se reducen mucho comparadas con los automáticos.

    En cualquier caso, tienes la suerte de poderlo experimentar con el HMT. Da igual que no lo uses mucho, pero cuando te apetece puedes hacerlo. Es curioso, para mi la corona es pequeña también, pero la encuentro suave, y bastante cómoda de accionar. Quizás sea sólo cuestión de acostumbrarse.

  3. Tengo un Komandirskie (de tanquecito), y es bueno saber que tienes un reloj que va a durarte toda la vida, hecho a la antigüita

  4. Así es Kabe. Se le puede romper (y se le rompe) la correa, se puede rallar el plexy, pero el reloj estará funcionando correctamente años y años, aunque no le des mantenimiento. Relojes duros, derivados de una época en que el reloj debía durar toda la vida.

  5. como corolario, la correa es infame. Es horrenda, aunque sea de cuero real. Es de una manufactura peor que la peor fábrica de China. Mi Vostok anda con correas NATO, chinas y baratas, pero mejor que la que traía de fábrica

  6. Es algo que debemos tener en cuenta con Vostok, Kabe. Los modelos clásicos, ya sean Amphibia o Komandirskie, vienen con correas endebles y de mala calidad. Es notorio en las de cuero, pero también en los armis. Las que se salvan, por ser de calidad aceptable, son las de silicona y las textiles (NATO/Zulú).

  7. Hola Guti,

    Muy interesante tu publicación, sin duda es cautivadora la versión romántica de que los relojes mecánicos de cuerda tienen alma. Yo creo que te obligan a estar más en contacto con un articulo de por sí personal, como lo es el reloj, lo cual para mi es algo muy atractivo.

    Finalmente, quiero preguntar si ¿tienes algo de información sobre el movimiento de cuerda seagull 3600k?

    Saludos!

  8. Muchas gracias por tu mensaje Arturo.

    El Seagull ST3600, también conocido como ST36 es un clon a nivel de diseño del ETA 6497. Algunas piezas son ligeramente diferentes, con el objetivo de abaratar costes de producción. En cuanto a sus características, puedes leer el artículo sobre el Parnis Classic S9 Blue que montaba ese movimiento, y sobre el que estuve indagando bastante a fondo.

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