Sale más a cuenta escribir un libro que escribir software

Hace casi un año desde Análisis estático de FileOptimizer, mucho tiempo sin hablar de FileOptimizer y de software. No significa que el proyecto haya sido abandonado, simplemente que no he encontrado nada interesante que decir. Desde septiembre de 2018 con la versión 13.20, he publicado 5 actualizaciones, ahora vamos ya por la 13.70. Los cambios no son grandes, un nuevo formato de log que permite que sea analizado de una manera automatizada más sencilla, actualización de plugins (y también nuevos), y más opciones de configuración.

Ciertamente el desarrollo se ha frenado. He estado ocupado con mi trabajo, con asuntos personales, y como novedad, con mis libros, que es precisamente de lo que trata este artículo.



Podríamos decir que FileOptimizer es un software muy popular y premiado. Pocos programas pueden constatar cifras de descarga mantenidas de 2.000 por semana. Tampoco que haya sido nominado en 6 ocasiones como Project of the Week por el equipo de Sourceforge. Por contra, mis libros sobre Paul Davis, apenas llevan 6 meses en Amazon (FileOptimizer va a cumplir 7 años). Además, aunque no soy un novato escribiendo, no soy más que un aprendiz aficionado, alguien que como quien dice acaba de iniciarse en la publicación literaria con A contrarreloj. Paul Davis, primera temporada en papel.

No obstante y pese a la gran difusión y utilización que tiene FileOptimizer, sus ingresos no darían ni para pagar el alojamiento si no me lo ofreciera Sourceforge gratuitamente. Un enorme esfuerzo y una gran inversión de mi tiempo libre como bien sabéis. Prueba de ello es la campaña iniciada en Patreon a petición de un usuario que en 6 meses, apenas ha recaudado 3€. Vamos, que ni siquiera me valió la pena registrarme.



Cuando comparamos su tamaño, nos damos cuenta que es similar en cuanto a extensión. El código fuente completo de FileOptimizer tiene un peso similar al de Paul Davis en formato texto. Llegar ahí me ha llevado en FileOptimizer años. La programación no es una ciencia exacta, pero si algo muy estricto. Un include mal escrito impide que el programa compile. En un libro, una coma mal puesta o un acento omitido puede que hasta incluso pase desapercibido por parte del lector. De manera que esa misma extensión, en el libro de papel apenas me ha llevado unos meses. FileOptimizer requiere análisis, depuración, optimización, limpieza, refactorización, perfilación, … A un libro le es suficiente con dos o tres lecturas y revisiones, y un corrector ortográfico.



Con las Reflexiones de FileOptimizer me di cuenta que jamás rentabilizaría su esfuerzo. No me importaba porque era un hobby, algo que me encanta que la gente utilice. Y eso pese a que la comunidad es más exigente con él que con un software de pago. Cuando escribes un libro, nadie te dice que lo modifiques para que el final sea distinto, ni que agregues un párrafo explicando algo concreto. Tampoco te piden que lo distribuyas en otro formato, o en tapa dura. Como mucho te dicen si les gusta o no.



Recientemente he publicado el nuevo recopilatorio literario de Paul Davis, A contrarreloj. Paul Davis, segunda temporada, y estoy a medio camino del tercero. Eso implica menos tiempo para FileOptimizer, y siendo sinceros, también menos motivación, son muchos años. Es un software con poca capacidad de mejora actualmente, y que como digo, parece que no es tan apreciado escribir código como escribir literatura.

17 comentarios en “Sale más a cuenta escribir un libro que escribir software”

  1. El software hoy en día da dinero más de forma indirecta – es parte fundamental de muchos servicios – que de forma directa. Incluso el sistema operativo (SO) Windows, de Microsoft, da principalmente ganancias de forma indirecta: la mayor parte de las ventas de este SO proviene de las ventas de ordenadores nuevos en el que éste viene pre-instalado.

    (Un abuso para quienes utilizamos Linux: cuando compramos un ordenador, tenemos difícil el evitar pagar la «tasa» Windows, aunque luego nunca utilicemos este SO que, por otra, en esta parroquia muchos detestamos. Pero eso ya es otra discusión.)

    Hay excepciones a esta regla como, por ejemplo, AutoCAD y similares; o en el ámbito de los sistemas de información geográfica, ArcGIS.

    En estos casos se trata de nichos de actividades profesionales donde un número reducido de paquetes de software – a veces sólo uno – tienen el grueso de la cuota de mercado. Paquetes de software creados por empresas con grandes presupuestos y plantillas formadas por decenas, incluso, centenares de programadores.

    Hay que tener en cuenta también otra diferencia. A diferencia de las novelas, el software de nicho antes mencionado suele ser pagado por empresas y no por particulares. Un particular está dispuesto a pagar unos 20 EUR por una novela, pero no creo que esté tan dispuesto a pagar unos 500 EUR / año por una licencia de AutoCAD salvo, quizás, profesionales liberales.

  2. Que gran artículo Guti.

    Discrepo en algunos aspectos con unrelojista. Aunque es cierto que lo que se pagan son pagos indirectos (o publicidad, ahí están las apps) en software, no estamos hablando de 20 € contra 500 €. Pongamos que FO sea de pago a 20 €, dudo que lo comprasen.

    Creo que el problema de fondo es más bien la filosofía. Se ha inculcado que en Internet todo es gratis, que los programadores viven del aire y que hacen aplicaciones porque les gusta perder el tiempo y pican código sin esfuerzo alguno. En pocas profesiones existe eso. Llamas a un fontanero y te cobra (aunque no haga nada, sólo por verle el careto), vas a un abogado y te cobra, y a nadie se le ocurre ir a un supermercado y salir con una botella de pepsi sin pagar porque a los de pepsi les gusta hacer bebida y no tienen mejor cosa que hacer.

  3. Estoy de acuerdo en tus argumentos un relojista a nivel profesional y empresarial. De hecho como creo que tu también, me dedico profesionalmente al software, así que algo de ello sabemos.

    Sin embargo a nivel de usuario, esa misma persona que es capaz de pagar, no hablo ya de 20€ por un software sino de 5€, no lo hace, y por el libro sí. Quiero decir que FileOptimizer tiene una base de usuarios mucho más elevada que Paul Davis, en cambio recauda mucho menos. No quiero quitarme mérito, pero escribir a Paul Davis es también algo más fácil que programar FileOptimizer, incluso para un escritor amateur como soy yo. No quiero ni pensar lo que tardaría un novato en llegar a escribir algo como FileOptimizer en C++. Dudo que lo lograse sinceramente.

  4. Efectivamente fulanodetal. Ese es mi punto de vista. El pensar que el software o que internet no requiere esfuerzo. Tanto es así que incluso muchos usuarios, la mayoría con buena intención te aportan sugerencias y nuevas funciones. Algo que por otro lado no sólo es una ventaja, sino también un compromiso de dedicarle más tiempo y más esfuerzo. Con la literatura, y reconozco que soy muchísimo peor escritor que programador, nadie ha criticado nada. Todos son más proclives a pagar, y ahí tienes a Amazon que se gana su comisión haciendo de intermediario. En cambio, nadie hace de intermediario en el software autopublicado.

    Si nos movemos a campos más filosóficos, FileOptimizer es opensource, algo en lo que siempre he creído como forma de impedir que se pierda y de enriquecer el mundo. Nadie, absolutamente nadie, ha decidido contribuir en él por más de 10 lineas de código. ¿Os imagináis que un escritor publicara su libro en formato Word para que todos pudiéramos cambiar lo que quisiéramos y adaptarlo a nuestros gustos? Poco probable, pues encima imaginaros que ese autor lo hiciera gratis… Al final, el mismo autor te dice, bueno, si te ha gustado, acepto donaciones, no hace falta que sea mucho, sólo lo suficiente para que pueda ver que mi esfuerzo ha valido la pena. Pues resulta que las métricas me dice que lo usa mucha gente, que muchos de ellos son fieles al programa, pero luego, no es que casi nadie done, es que ni las gracias.

  5. Sólo me he limitado a exponer un estado de esta cuestión, y no a discutir causas o si es justo lo que ocurre.

    Estoy de acuerdo en que hay cierta percepción de que quienes nos dedicamos al software deberíamos trabajar gratis, cuando un fontanero cobra hasta el desplazamiento.

    Me parece lógico que el fontanero proceda así. Ahora, dentro de nuestro gremio procede hacer autocrítica: ¿acaso no nos lo hemos buscado?

    ¿Cómo diablos pretendemos que nos paguen por nuestro trabajo si nosotros mismos no le damos valor? ¿Cuántas veces hemos arreglado gratis un problema informático? Yo diría que muchas. Yo hace años que caí en la cuenta de que estaba haciendo el primo: cuando llevo a reparar el coche, a mí me cobran – al igual que todo el mundo – tanto las piezas como las horas de trabajo.

    Hace tiempo que no le arreglo el ordenador a nadie. He llegado a replicar: «¿Que no te va el Windows? Pues hablas con Microsoft, que para eso es el fabricante.» Y quedas mal, cierto; pero es que si quedas bien, no cobras y contribuyes a que se siente un mal precedente.

    De ciertos polvos, ciertos lodos.

  6. Coincido en lo que dices un relojista, gran parte de la culpa de que nuestro trabajo no tenga un valor percibido es que nosotros no se lo hemos dado. Es algo que sólo veo en el mundo del arte, es fácil que un pintor, un escritor, un escultor o un diseñador te regalen algo, igual que un programador. Me imagino que por eso los diseñadores gráficos se quejan de lo mismo que nosotros.

    En mi caso opté por hacer como tu. Todos lo hicimos, de hecho me cansé de dar soporte a software pirata. Lo tuve fácil, les dije que no me dedicaba a eso, que lo mío erra la programación. Cuando les expliqué que un piloto de coches, no tenía porque saber demasiado de mecánica, lo empezaron a entender.

  7. Yo como me cargué bastantes ordenadores reparando «gratis», no digo nada. Decirle que vaya a Microsoft para reparar su Windows es como decirle que vaya a Bosh para reparar la bomba de aceite, no lo veo. No discuto que sea lo que se merezcan muchos, pero no sé…

    En mi caso suele usar otro recurso, algo más humilde y un poco más bruto, pero también efectivo. Les digo que se lo puedo estropear: «me reparas android?», «pero probablemente te quedes sin móvil, eh? Allá tú» 😀 «Me reparas el PC?», «buff, pero piensa que seguramente no te vuelva a arrancar, porque a saber lo que haré…». El hecho de hacerlo «gratis» es que me mueve el conocimiento, la última vez reparé un smartphone que, mira tú por donde, me sirvió para publicar un modo de rescatar los Lenovo que hasta ese momento nunca nadie había dado con él. Si me lo hubiera cargado hubiera sido lo mismo, pero en el proceso habría aprendido algo que de otra forma no habría podido tocar.

    Si fuera mecánico supongo que haría lo mismo 😀

  8. Y porque mucha gente no indaga o peor, no quiere aprender indagando un poco, descubriendo alternativas que tiene sin descargarse nada incluso o a la mano porque ya le venía con el equipo. Que si no sería peor.

    Por ejemplo, en su día, con mi primer PC, que venía bien equipado en software venía la «suite» gráfica completa Corel Draw 7 (todavía tengo los 3 o 4 CDs originales por ahí). Venían con el PC. De forma independiente qué decir, es una «suite» que cuesta su pasta.
    Esa suite con su pedazo de archivos de ayuda, era abrumadora. Fue con la que hice mis pinitos editando algún gráfico, y fue «mi photoshop» para fotografías, bastantes años antes de que saliera el de Adobe que ahora junto a Lightroom parecen ser la norma/dogma/comodín en el sector. Que por otro lado, Adobe, también exprime a base de bien… porque la inmensa mayoría de gente, no descubre que con herramientas integradas en su propio SO, gratuitas, o que incluía su cámara, pueden obtener el mismo resultado del 90% de sus fotos editadas o más. Sin exagerar. Y son herramientas que tienen ahí, a la mano, y hasta actualizabas (caso de las que vienen con las cámaras). Y son ofrecidas o perteneces, a fin de cuentas, hasta a multinacionales o grandes grupos. Vamos, que tampoco es producto de un aficionado (aunque algo hay también por ahí en pruebas… o el propio GIMP).

    Ya sabes lo que dice el dicho, Guti: nadie se ha hecho rico teniendo escrúpulos y sin engañar a nadie. Y va a ser verdad al final del cuento, por mucho que quieran evitarlo.

  9. Buen argumento fulanodetal. Si alguien no cobra por su trabajo es que no es un profesional, así que te arriesgas a cualquier cosa. Claro que luego están los profesionales que sí cobran por su trabajo, pero que no son tales, aunque creo que me estoy yendo del tema.

  10. Siempre lo he dicho Alejandro. Con Wordpad y Paint, la mayoría de usuarios tienen más de lo que necesitan. ¿Para qué Word o Photoshop? Quizás antaño tuviera justificación, pero Wordpad ya abre DOCX y Paint JPEG, así que no hace falta mucho más. Por cierto que ambas herramientas, incluidas en Windows, y por tanto, y en teoría, software por el que ya has pagado, pero que no usas.

  11. Exactamente Manuel. Esa es la primera lectura. La segunda es que de un libro tampoco se puede vivir, salvo que seas un autor consagrado
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    ¿Y entonces?

  12. Y ahora es aún más notable que con el Wordpad y el Paint.

    Es que está GIMP. Wordpad o semejantes tienen ya más funciones, está LibreOffice, diversos editores de textos minimalistas (que pones la pantalla como una típica de MS-Dos con texto incluso, sin más distracción), AbiWord… y si no está Google Documentos en la nube.

    Y los de serie, son más completos que los incluidos de entonces.

    Y si es un ordenador de la fruta mordisqueada, en eso es aún más notable aún el tremendo software y calidad que incluye de serie.

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