Como ya sugería en algún artículo anterior, al final acabaré haciéndome coleccionista también de gafas de ver, un poco como Elton John, Jessica Biel o el patrio Dani Martín. Tenía unas italianas Police V8270, que me han dado un resultado excepcional. En más de 7 años de uso casi continuado, siguen en un estado perfecto de funcionamiento, y discreto de apariencia.

Debo decir, que uso gafas de ver desde niño, y que he tenido oportunidad de probar casi todas las combinaciones, tanto de monturas como de cristales. De lentes, lo tengo claro. Prefiero el cristal mineral al orgánico. Si bien es más pesado, resiste los arañazos, y tiene mejor visión. El tratamiento antireflejante quizás sea más eficaz en los orgánicos, pero es algo de lo que he aprendido a prescindir. Suele ser cuestión de acostumbrarse, y te ahorras unos euros.

En cuanto a monturas, mi descubrimiento vino con las Police, pues gracias al titanio, no solamente son ligeras, sino muy resistentes, inoxidables, aislantes de la temperatura, … En fin una gama de virtudes que ya os he ido comentando con los relojes.

Aunque lo habitual es que las gafas de titanio usen una montura al aire, para reducir su impacto visual, y el peso, estos diseños las convierten en más frágiles. Además me gustan las gafas, no necesito que sean discretas. Por tanto, buscaba unas lo más parecidas a las Police.

Miré diferentes tipos, desde marcas más asequibles tipo Mustang, a otras más caras como Armani o Guess; hasta me que enfoqué en la gama media: Rayban, Adolfo Domínguez o Timberland. Lo cierto es que no siempre lo más caro es más duradero, seguro que tiene mejores acabados, pero no es precisamente lo que busco.

De todas ellas, escogí las TB1019 Col J47 52-20 / 140, me parecieron robustas, y el color azul metalizado, me llamó mucho la atención. Dependiendo de las condiciones de luz, parecen casi negras, o bien se destaca más el azul. Es en cualquier caso discreto. Sorprendentemente si mis anteriores V8270 se lanzaron al mercado en 2009, que fue cuando las compré, las TB 1019 lo hicieron mucho antes, en 2004, y se encuentran descatalogadas en la mayoría de países, lo que permite que puedas hacerte con una de ellas a un buen precio, así que con los cristales incluidos, me han salido más baratas de lo que pagué en su época por las Police. Como referencia, el último precio de tarifa para la montura era de 159€.

La funda es una poco original semi-rígida de cremallera, con relieves de la marca por un lado, y el logotipo de la misma del otro. No está mal, y cumple mis necesidades, pero no tiene tanta esencia como las clásicas de Ray-Ban, ni tan resistente como la Police.

Son ligeras, pero aparentemente robustas, al menos si las comparo con las anteriores, y me da la impresión que nuevamente serán longevas. Lo que más me preocupa de ellas, es el color azul, y es que aunque este tipo de gafas, se promocionan como 100% titanio, es por supuesto falso. El recubrimiento de los terminales de las patillas/varillas suele ser plástico, igual que las plaquetas. Incluso los tornillos de las patillas, suelen ser de acero en vez de titanio, y por supuesto la pintura que la colorea, tampoco es titanio. Lo que quiero decir, es que aunque el armazón de la montura sea muy duradero, la pintura que lo recubre no lo va a ser, y se irá desprendiendo con el tiempo, y con el uso. La diferencia es que mientras mis Police el recubrimiento era de color bronce oscuro, y el titanio es gris; en las Timberland es azul, así que acabará siendo una mezcla de azul y gris. Tal vez no quede mal, tal vez sí.

Están disponibles en dos tamaños: 52-20/140 y 50-20/135, recordad que en el artículo sobre las Ray-Ban Wayfarer, os explicaba más en detalle las tallas en las gafas; y en varios colores (167: Plateado; J47: Azul; 731: Gris pavonado; 810: Bronce).

Los terminales de las patillas, de color transparente, quedan muy bonitos, pero en seguida muestran la suciedad que se acumula en el interior como les pasaba a las American Optical.

La pega es que a diferencia de la Police, que en su momento eran Made in Italy, las Timberland tienen poco de americanas, y son un fabricado en China en toda regla. Eso explica el grupo estadounidense VF Corporation, del que forma parte Timberland Company desde 2011, reporta astronómicos beneficios.