El incremento en el ancho de banda está siendo notorio durante estos últimos años (aunque desgraciadamente, el precio no tanto).

En mayo de 2004, me quejaba de la velocidad de 180 Kb/s que obtenían mis descargas HTTP, soñando con unos buenos 6 Mb/s que se conseguían en una transferencia local.

Algo más de 5 años después, usando Speed Test como testigo, puedo decir que ese sueño es ya real, aunque ello implique tener la conectividad que pueda proveer un datacenter, donde he podido obtener unos nada despreciables 37 Mb/s simétricos.

Lástima que de momento quede alejado de usuarios finales… Veremos como queda todo de aquí a 5 años más.