Hace unos días, os hablaba del Casio W-66, y el Bitcoin de cobre. Por sorpresa, ese mismo paquete de Bianamaran, tenía una sorpresa. Y ¡menuda sorpresa!

Se trata de un Casio ATC-1200, de la linea Protrek o Pathfinder, que pasa por ser uno de los primero relojes de la marca ofreciendo triple sensor ABC (Altitud/Barómetro, Termómetro y Brújula). Se trata de un modelo lanzado en 1996, y que como os podéis imaginar, sentó las bases de lo que recientemente sería el GW-9400 (Rangeman) y el Casio Protrek PRW-3100T. Recordemos que hasta hace no mucho, modelos como el GW-9200 (Riseman), sólo tenían dos sensores.



Monta el módulo Casio 1170 de 1996, que visto lo anterior, os podéis imaginar lo completísimo que es. Estéticamente, nos muestra ese aspecto futurista y robótico, estilo nave espacial, con el que Casio nos deleitaba de tanto en tanto en los años 90. Para Luis, fue un reloj muy buscado, y que logró conseguir en buen estado. Para mi, el reflejo de una época, desde que viera a su predecesor, el Casio Protrek ATC-1100 en la película Hackers (Piratas informáticos de 1995, con la hoy famosa Angelina Jolie. El ATC-1100, probablemente se escogió por su estética futurista, y por sus cualidades en cuanto a lo que se entendía por reloj tecnológico en el futuro.



El guión de Hackers, adelantaba tecnologías, que si bien ya se conocían, no existían en aquel momento. Se menciona el sucesor del Pentium, cuando aún no había aparecido, sería el Pentium Pro; y se mostraba el juego de Sony Playstation Wipeout, que no había sido lanzado al mercado. No podía haber mejor candidato para Hackers, que el Casio ATC-1100, que incluso a día de hoy la marca considera como un pionero, al ser el primer reloj (1994) con tres sensores.

El ATC-1200, era una evolución de aquel ATC-1100 de 1994, sin demasiados cambios, y que a su vez, daría lugar en 1998, al maravilloso PRT-4000 completamente de titanio. El ATC-1200, es también de los primeros modelos en incluir la denominación Protrek, que no se introdujo hasta 1995 con el DPX-500.



Otra característica interesante, nos la indica su tapa trasera, con el Japan M, denotando un Made in Japan, que ya en aquellos días, se limitaba solamente a los relojes de mejor estirpe de Casio.



La correa textil que lleva, con los bonitos adaptadores Protek, parece ser que es la correa “B” que incluían algunas ediciones especiales del reloj. No se ven muchas, y las pocas que hay, están en pésimo estado, por lo que es un argumento más que lo hace especial. Me encanta la pantalla principal repleta de información, día de la semana, día del mes, mes, y hasta el año. Algo que ha ido cada vez a menos, y que refuerza todavía más su aire tecnológico.

A pesar de haber sido concebido en uno de los períodos más complicados de Casio, que estaba comenzando a salir de su crisis, fue un adelantado a su época. Un reloj capaz de rivalizar e incluso superar, a muchos de los que se venden actualmente. Con a mi modo de ver, sólo un problema, las dos pilas de botón SR927W que monta, y que apenas le dan una autonomía de 18 meses.