Como os explicaba hace cuatro años con el Casio GW-M5610, derivaba de un modelo clásico, el DW-5600, o DW-5600C, presentado en 1987. En lo personal, tuve la opción de convencer a mi abuelo para que me lo regalara. De hecho en mis vacaciones de cada verano, de las cosas que más disfrutaba, era aprovechar para ir de compras con él, que me daba todos los caprichos que mis padres no me daban. Sorprendentemente, tenía un espíritu joven, y entendía perfectamente las necesidades de un chaval en cuando a bicicletas, relojes, maquinitas, o walkmans.

Después de mirar en muchas tiendas, y escoger los mejores precios, opté por el Casio MW-304. En aquel entonces, valoraba los relojes analógicos “de mayor”. Simplemente eran una novedad en cuanto a la ristra de digitales que había tenido. Además me recordaba mucho a uno de mis sueños de la época, la primera serie del TAG Heuer F1. Porque incluso a 300 Km/h, un segundo, sigue siendo exactamente un segundo. Ya véis, que incluso a finales de los 80 la marca brillaba por sus campañas publicitarias, y su imagen de carreras. Al año siguiente, volví a caer en esa misma tienda. Ya mo me acordaba del DW-5600C, pero al volverlo a ver en su expositor, con esa estética tan robusta y agresiva, me arrepentí de haber elegido el MW-304. Sin embargo, apenas tenía un año. Ni siquiera en una mente tan razonable como la de mi abuelo, colaría otro reloj. Tal vez cuando pudiera justificar su cambio en uno o dos años… Pero la verdad es que en esos dos años, volví a olvidarme del 5600, y el que escogí fue el TGW-100.

El caso, es que en cierta forma, el reloj estuvo siempre en mi inconsciente. Volvería a revivir al aparecer en la muñeca de Keanu Reeves en la película Speed de 1994, y gracias a eso, los aficionados apodan a este DW-5600C de eso modo: Speed.

No sería hasta que mucho tiempo después, y gracias a internet, empecé a ahondar en los relojes. Descubrí que el DW-5600C, tenía muchas cosas que lo hicieran único, aparte de ser el protagonista de una película, o tener una robusta construcción.

Como todos sabéis, el origen de la saga G-Shock de Casio, comienza en 1983 con el DW-5000C, éste fue un reloj no demasiado popular en la época, y relativamente caro. Para que os hagáis una idea en 1983 costaba 14.000 yenes (59,95$ al cambio). Fue sustituido en 1984 por el DW-5200C (Hero), con el mismo módulo, que acompañó al cantante Gordon Matthew Thomas Sumner (Sting) durante unos cuantos años, y un precio reducido a 11.400 yenes (59,95$).

El DW-5600, al ser lanzado en 1987, redujo aún más su precio a 9.800 yenes (69,95$), al mismo tiempo que ofrecía un módulo más completo que el 240. En todo caso, era un reloj caro, costando el doble que el W-780.

El DW-5600, tiene el honor de ser de los pocos relojes autorizadas por la NASA, no sólo para vuelos orbitales, sino también para los mucho más exigentes viajes espaciales. Se ofreció con dos módulos distintos, el 691 desde 1987 hasta 1990, y el 901 desde 1990, hasta su final, que sería en 1996, cuando lanzarían su reemplazo el DW-5600E, criticado por sustituir su caja de acero, por las desde entonces mucho más habituales cajas de resina reforzada, pero que era mucho más barato y más ligero, e incluía la novedad de la época, Illuminator / Foxfire, es decir, la luz electroluminescente. Si los últimos DW-5600C rondaban los 14.000 yenes, el DW-5600E, empezó a venderse en 1996 por sólo 11.000 yenes, menos que el DW-5000C de 13 años antes.

El módulo 901, mejoraba la iluminación, y debía tener otras pequeñas mejoras. Estuvo más tiempo en el mercado, y es más moderno, por lo que resulta más fácil de conseguir. Sin embargo, con el 901, decidieron incorporar una pila de botón CR-2016, en vez de la gigante CR-2320 del 691, al igual que la equipaban sus predecesores. Aunque ambos relojes especificaban una duración de pila de 7 años, obviamente no podía ser así, hay una diferencia del triple de capacidad. No debería extrañarnos, que se hayan visto DW-5000C con el módulo 240, o DW-5600C con el módulo 691, donde la pila ha durado más de 25 años. En cambio, la CR-2016, acredita en los modelos actuales solamente 3 años, aunque luego puedan ser 5 o incluso 7. Así que el 691, es quizás el último G-Shock a pilas, que realmente mantiene el triple-10 del concepto original: resistencia al agua de al menos 10ATM (en este son 20ATM), resistencia a las caídas desde 10m de altura, y duración de pila de al menos 10 años.

Tanto el 901, como este 691, son módulos muy completos, que ofrecen alarma programable (para un día del año, para un día del mes, para todos los días), señal horaria, recordatorio (REM), segundo uso horario, luz, cronógrafo y Temporizador de 24 horas, y un calendario programado hasta el año 2029. Esto último no debería preocuparnos demasiado, pues generalmente, son equivalentes cada 28 años, por lo que 2030, será a este respecto, idéntico a 2002, o 1974. La precisión sigue siendo la máxima que ofrece Casio hasta el momento: +/- 15 segundos/mes. La misma que un modelo tan reciente como el GW-6900 o el PRW-3100.

Destaca la caja de acero inoxidable, identificada como Japan A, es decir, la misma que en los DW-5200, y presumiblemente que en algunos DW-5000. Con una trasera pulida, y unos unos mecanizados excelentes. De las pocas tiradas en que grabó un número de serie identificativo. Muchos dicen que ese número de serie, permite datar el reloj, queriendo indicar el primer dígito el año dentro de la década. Según eso el mío, 766028, sería de 1987. En todo caso, parece ser que esa interpretación no es correcta, y que de hecho, el número, es más bien un número de lote, que se cambiaba cada día, por lo que en teoría, habrá varias unidades compartiendo ese número.

Un modelo que estuvo casi 10 años en el mercado, y que partía de la experiencia conseguida por Casio en los modelos anteriores de G-Shock: DW-5000C, WW-5100C, DW-5200C, DW-5400C, DW-5500C, … Aunque el actual Casio GW-5000, aprovecha ese mismo concepto, no tiene la misma herencia de antaño. Por supuesto, los de ahora, ya no son como eran. Sino, que se lo digan al Casio W-780. A diferencia de éste, no lo pude conseguir NOS, en ese estado, se van a cerca de los 400€, pero si en un estado restaurado inmejorable, con bisel aftermarket, correas nuevas, juntas y botones aceitados, y pila recién cambiada. Salvo algunas inevitables ralladas en la trasera de acero, algo que además apenas se ve, el cristal está perfecto, y el reloj funciona tan bien, como para aguantar otros 25 años más como mínimo. En este sentido, debo felicitar a Emilio, que le pulió el cristal, le puso una pila Renata nueva, sacó y limpió los botones uno a uno, y aceitó todas sus juntas interiores para dejarlo en el estado que podéis apreciar.

Comparado con el actual DW-5600E, hay que decir que la comparativa no tiene color. Pese a que el nuevo modelo es mucho más moderno, en funciones está empatados. En cuanto a calidad de construcción, y duración de pila, sin duda gana el antiguo. Claro que la diferencia de precio es notable. Mientras que el DW-5600E tiene un PVP de 99€, y podemos conseguirlo entorno a 60€, el DW-5600C era comparativamente mucho más caro, y como digo, hoy se cotiza al triple de éste.

Es un reloj, que estéticamente está completamente vigente. Puede que en la época actual, un reloj digital con estética G-Shock clásica no sea lo que más de moda esté, pero es aparentemente idéntico al DW-5600E, que lleva más de 20 años vendiéndose. Todo con la calidad Made in Japan de aquellos años 1980, y su duradera caja de acero. El único inconveniente, será su mantenimiento. La correa y el bisel de resina, necesitan reemplazos, y Casio abandonó su fabricación hace años, por lo que o están muy cotizadas (correas), o hay que acudir a reemplazos no oficiales (biseles), que tampoco son baratos precisamente. Además, pese a su diseño parecido, los recambios actuales, no son compatibles con estos modelos clásicos.

No es fácil encontrar el manual de instrucciones de estos DW-5600C, como era habitual en Casio, el librito era común para el módulo 691 y el 901. Lo tenéis en castellano aquí (197 Kb. en formato PDF).