Para todos los que conocéis los relojes Casio no voy explicar nada nuevo del Casio F-91WM que no sepáis ya, porque me siento incapaz de superar a ZonaCasio con su reportaje especial en el que tuve ocasión de colaborar.

Las variantes WM del Casio F-91W son las que llevan un acabado metalizado en la caja. La misma caja de resina que ya conocemos, pero imitando el metal.

La novedad es que a diferencia del resto de modelos tipo old-school en terminaciones metálicas como los A-158W, A-159 o A-164, en el F-91WM es la resina usada que tiene un color semejante al tinte que lleva. Ésta es de color anaranjado en el modelo dorado, y de color gris en el modelo plateado.



Es un leve avance tecnológico, que de extenderse al resto de modelos de Casio reduciría el mal efecto que causa ver esos modelos plateados o dorados que acaban mostrando la resina de color blanco de debajo cuando se le va el metalizado exterior debido a roce o golpes.



El reloj es original, combina una correa de resina negra idéntica a la del F-91W normal, con un exterior de la caja metalizado. Plateado en el F-91WM-7AEF y dorado en el F-91WM-9AEF. Admito que al principio la sensación era extraña. Viendo la esfera parecía un A-158, pero viendo la correa un F-91W. En realidad mi intención era colocarle el armis del A-158, pero rápidamente me acostumbré a esa mezcla, y decidí dejarlo así.



La caja en color plateado mate, simplemente por ese hecho, ya no se parece a la de un F-91 o a la de un A-159, siendo parecida en ese aspecto al AL-190WD. Resulta impactante saber que estamos mirando un F-91W al que estamos acostumbrados desde hace tanto tiempo, pero que parece un reloj completamente distinto.



El gran cambio es el precio. Si bien la variante normal tiene un PVP de 20€, en los WM sube hasta 30€. A nivel práctico podemos conseguir un F-91W de resina negra por menos de 10€, mientras que para los de acabado metálico, tendremos que pagar más del doble.



Nuevamente es una pieza con enorme valor sentimental, pues es un regalo de uno de los lectores.