Como quiera que estoy en una temporada que me ha dado por los relojes nuevamente, y en particular por los Casio digitales, estas navidades se han portado muy bien conmigo, y me han traído un HDD-S100, por el que llevaba suspirando y dando la vara algunas semanas.

En 1987, Casio hacía historia con el AL-180, el primer reloj digital que funcionaba con energía solar, representando un hito tecnológico. Su capacitador químico, en el módulo 668 y luego el 2168 le daban una autonomía de hasta 4 días de uso. Posteriormente se actualizaría a 2505 que le daría 14 días. En 2003, el AL-180, volvería a venderse, exactamente igual al original, pero con un nuevo proceso de fabricación.

En 2011, Casio lanzaba al mercado el AL-190 en sus versiones AL-190W-1AVEF (resina negra), AL-190W-9AVEF (resina marrón) y el AL-190WD-1AVEF (correa metálica). Se venden al precio de entre 25 y 40 euros, y llevan el nuevo módulo 3274. No deja de ser una versión actualizada sobre las especificaciones del 2505, ofreciendo 5 alarmas en vez de una, y WR50 en vez de WR.

Admito que los tres me encantan, el metálico es un claro homenaje al AL-180 original, el de resina negra tiene esa reminiscencia retro, y el marrón un encantador toque steampunk. En cualquier caso, no son Tough Solar, ya que en vez de acumulador, llevan un capacitador, que debería ser en principio más longevo y robusto, pero que almacena mucha menos energía. Como digo, tecnología de los 80, que hace que los AL-190 sean relojes muy exclusivos en el sentido de su baja difusión comercial.

El más difícil todavía vino a principios de este año 2012, es el HDD-S100, que vendría a ser un AL-190W-1AVEF, reforzado (Heavy Duty), y con resistencia al agua de 20 atmósferas (200M) en vez de 5. Se convierte así en algo todavía más especial, porque externamente parece un G-Shock en cuanto a agresividad de lineas y resistencia, pero cruzado con cualquier otro modelo vintage de los 80, y con unas células solares que pasaran por ahí. El cristal mineral en vez de plexiglass le da una apariencia más del pasado todavía.

Para mi es tecnología con el encanto palpable y visible de hace casi 30 años, pero vestido y construido hoy en día. Se ofrece en las variantes HDD-S100-1AV (resina negra y diplay normal) y HDD-S100-3AV (resina verde y display invertido). Como de costumbre, la versión invertida resulta espectacular a más no poder, pero con una legibilidad bastante escasa, más si cabe en este HDD-S100, donde la presentación no es demasiado grande. El precio es del orden de 35 a 50 euros.

Sus tamaño es de 50,2mm X 45,8mm X 12,3mm, y un peso de 50g. Como debilidades, pues casi todas las que corresponden a su obsoleta tecnología, por ejemplo el calendario es automático, pero no está preprogramado, es decir que contabiliza correctamente los días de cada mes, pero no los años bisiestos, como solía ser habitual entonces. Tampoco incorpora luz de ningún tipo, pues la limitada capacidad del capacitador, se agotaría rápidamente al encenderla, y por la misma razón los botones no tienen sonido. Tampoco dispone de función de ahorro de energía (PS). Por lo demás dispone de 5 alarmas, señal horaria, cronómetro, y cuenta regresiva.

Es como una máquina del tiempo, un modelo traído del pasado, al que se le ha puesto un nuevo cuerpo. ¡Me encanta!