Hablando con Miky, se me planteó una cuestión que tiene su interés, mezclando los Casio vintage con la moda.

Todos habéis visto como modernillos y modernillas, suelen ir equipados con relojes Casio de la vieja escuela. Especialmente aquellos con caja de color plateado, o dorado.

La pregunta es: ¿Se desvirtúa su herencia al ser simplemente un artículo de moda?

Para ponernos en contexto, tenemos que remontarnos a los orígenes de los relojes digitales de pulsera, y su paulatina expansión desde los años 1970 hasta finales de 1980. Gracias a la irrupción del cuarzo, que permitía mucha precisión, con un bajo coste de producción, los japoneses llegaron a poner en jaque a la industria relojera mundial.

Desde luego, los relojes digitales, sin las limitaciones mecánicas de los analógicos, y el avance en circuitos integrados, hicieron que empresas como Seiko y Casio, nos sorprendieran temporada a temporada.

Como una disertación así en vacío, no sería muy entretenida de leer, me he permitido usar algunos anuncios de la época, que reflejen su significado.

En aquella época, un reloj digital, era la cúspide de la miniaturización, muy superior a lo que hoy podría ser un Samsung Galaxy S6, o un Apple Watch. Este es de 1985, un comandante de linea regular, una profesión cargada de responsabilidad, conocimiento, y savoir faire. Qué una persona así, con el poder adqusitivo que tenían antes de llegar las aerolíneas low-cost, lleve elija un Casio con calculadora, y no un Breitling Navitimer, es indicativo, y perfectamente resumido con “Equípate con la última tecnología” (Arm yourself with the latest technology).

Este es del pionero Casio F-100 de 1977, enfatizando que es la máquina del tiempo, y que a 39,95$ (150$ actuales), ofrecía mejores capacidades que los que costaban miles de dólares: “The time machine”:

El mismo F-100, un año después, en 1978, haciendo alarde de sus capacidades cronográficas y de precisión: “The watch with professional precision-times to 1/100 of a second”:

Este es de 1980, un C-80, que se vendía a 75$ (equivalentes a unos 250$ actuales), se publicitaba como el reloj que lo tenía todo: “The watch that replaces everything”:

Y terminamos con uno de 1981, donde un Marlin W-21, nos dice que un Casio es el reloj del que puedes despreocuparte: “We make digital watches you don’t have to watch out for”, y con un eslogan de la marca, que siempre había pasado por alto: “Casio: Where miracles never cease”:

Así que un reloj digital se escogía principalmente por tecnología y prestaciones que otros relojes eran incapaces de ofrecer. Citemos algunas:
– 5 años de duración de pila cómo mínimo.
– +/- 30 segundos/mes de precisión como mínimo.
– Calendario programado que no necesitaría corrección.
– Día del mes y día de la semana.
– …

Y habitualmente también:
– Iluminación
– Resistencia al agua
– …

De modo que si el modernillo en cuestión, decide llevar un Casio, sólo porque estéticamente le gusta su aire vintage, lo estaría desvirtuando en parte. Por otro lado, siendo relojes asequibles de menos de 30€, el que lo lleva, está reforzando su carácter de buena relación calidad-precio. Si costara 500€, probablemente no lo haría. Y es que después de todo, con ese precio, siguen ofreciendo muchísimo para lo que cuestan.

No debemos olvidar, que los modernillos son también personas, y que no todos lo llevarán por moda. Quizás nos sorprenda más de uno, que sea un entusiasta de los relojes digitales desde hace tiempo…