Si en 1949 le hubieran dicho a George Orwell que muy superado 1984, un concurso de la televisión estaría conducido por el Gran Hermano, y que una plaza en Barcelona llevaría su nombre, como poco, todo le habría sonado muy extraño.

Ahora bien, si además le dijeran que la plaza bautizada en su honor. la Plaça George Orwell, iba a estar vigilada por cámaras de seguridad, en un radio de medio kilómetro, al más puro estilo de la policía del pensamiento, no habría tenido más remedio que ceder ante el Partido…

Muchas gracias a Robotto por mandarme la fotografía.