En mi caso el mundo de los editores de texto es algo que se mueve con relativa lentitud, es decir, soy fiel a una herramienta durante largo tiempo, hasta que aparece una, que por la cantidad de innovaciones que aporta, me compensa el tiempo necesario a invertir en superar la curva de aprendizaje.

Desde la versión 6, Ultra-Edit se convirtió en mi estándar de edición de textos, a pesar que desde la versión 10, he notado que se le han ido añadiendo más y más características, que lo hacen pesado, y no tienen demasiada utilidad.

Algunos días atrás, conocí EmEditor, que tras haberlo evaluado, es el candidato escogido, representando un cambio generacional, de paradigma, y de filosofía, equivalente al que sucediera con el paso de Qedit o Aurora a Ultra-Edit.

EmEditor, es un editor de textos para Windows, comenzado por Yutaka Emura (Emurasoft) en durante el año 2.000, y que se distribuye como shareware (39,9$). Sin embargo, hay una versión algo más antigua, que es totalmente gratuita.

El programa en si, está diseñado ante todo para ser veloz, y compacto. En efecto, de nada sirve utilizar un software de edición de textos, si éste abre los archivos lentamente, o tarda demasiado en cargar. Pruebas de ello son que mientras el ejecutable principal de Ultra-Edit 14 llega ya a los 7 Mb, EmEditor se conforma con unos parcos 500 Kb. A efectos prácticos, ello implica que Ultra-Edit necesite 2-3 segundos en abrirse, y en EmEditor sea algo instantáneo (menos de 0,5 segundos).

Es capaz de abrir archivos enormes (hasta 248 Gb), incluso en equipos modestos, y lo mejor de todo, lo hace rápidamente. De nuevo esta es una capacidad que año tras año se ha ido diluyendo en sus competidores. Abrir un archivo de 350 Mb, lleva apenas 2 segundos hasta que se muestra el comienzo, mientras que en segundo plano se carga el resto, proceso que requiere en total 16 segundos. A modo de comparación, la misma prueba, requiere en Ultra-Edit, 29 segundos hasta que se muestra el principio del archivo, y luego 23 segundos más para saltar al final.

El rendimiento que se obtiene con EmEditor, parte de la premisa que mejora nuestra productividad, por lo que no se puede realizar a costa de eliminar funcionalidades que debería tener un editor de textos. Así EmEditor, lo consigue por un lado con código C++ optimizado, y sin librerías de terceros, y por otro, moviendo las funcionalidades no básicas, a un sistema de plugins externos y opcionales.

Entre las características principales de EmEditor tenemos el resaltado con colores de los archivos; soporte total de unicode; buscar y reemplazar con soporte de expresiones regulares; un potente lenguaje de macros; …

Ya en su última versión 7, EmEditor sigue siendo un producto activamente mantenido, y del que van apareciendo nuevas versiones, pero donde no se abandona la premisa de que el rendimiento es algo fundamental.

Está disponible en versiones nativas de 32 y 64 bits, y puede funcionar en modo portable, sin acceder al registro de Windows para nada.

El interface no está mal, aunque podría ser más atractivo. Los opciones disponibles, deberían reorganizarse de una manera algo más intuitiva.

Sólo se encuentra a faltar, una buena traducción al castellano del programa, así como la posibilidad de edición de archivos en formato hexadecimal, que no obstante es algo en lo que el autor está ya trabajando.

Tienes diferentes descargas de EmEditor 7.00.2 Professional: Versión 32 bit portable (3,1 Mb en formato ZIP); versión de 32 bit con instalador (2,9 Mb en formato MSI), y la versión de 64 bit con instalador (3,1 Mb en formato MSI).