Seguimos dando cobertura a la relojería española, y después del Smith & Smoorcer Fisherman Snowy Metal Steal, hoy tenemos con nosotros a ni más ni menos que Rafael García Briz, Rafa como prefiere que le llamemos. El cofundador junto a Antonio Sánchez-Maroto Gallardo de relojes Smith & Smoorcer.



Ya habéis explicado en muchos sitios el origen de la marca y su historia, pero lo que no he sabido, es cómo os surge la idea del Fisherman, un reloj de clara inspiración vintage. Tanto tu como Antonio Maroto sois jóvenes, y me hubiera esperado una pieza estéticamente más moderna.
Estuvimos buscando mucho tiempo el modelo perfecto para arrancar con la marca y nos pareció acertado hacer un guiño a los relojes de antaño con este modelo, en un momento de auge de los smartwatches. Aún guardo con añoro el primer reloj que me regaló mi abuelo, de marca Junghans y de estética vintage. Aun así no descartamos ser más “atrevidos” en nuestras próximas colecciones.

¿Y lo de combinar ese aspecto de los años 50 con una maquinaria de cuarzo suizo, a que se debió? Parece que lo lógico hubiera sido un movimiento mecánico de cuerda.
Está en nuestro roadmap, un modelo mecánico de cuerda manual, pero para comenzar, dar a conocer una marca y llegar a más público, nos vimos “obligados” a empezar por un cuarzo.

Nuestro segundo modelo ya cuenta con un calibre mecánico automático y el público objetivo, obviamente, ha cambiado, intentando así desmarcarnos de marcas oportunistas.

Vaya, ahora me dejas ya con las ganas de ese automático. Desde el principio tenías clara vuestra apuesta por la calidad, y los proveedores españoles y europeos. Una apuesta que valoro y que, aunque es justo lo contrario a lo que hace la mayoría (ya sabes, baja calidad y Made in China), parece que ha sido todo un acierto. ¿Estás de acuerdo?
Era nuestra premisa principal, ofrecer un reloj de calidad y que la gente empiece a confiar en nosotros por el producto y por el servicio que ofrecemos. Además, si podemos contar con esa calidad en España mejor que mejor.

Me encantaría tener una marca de relojes totalmente. Es curioso que vosotros, una micromarca, sea la más cerca está de ello, en vez de gigantes como Festina o Viceroy. ¿Crees que el público valora el Made in Spain?
Creemos que sí, ya que ofrecemos un producto de gran calidad y hecho aquí. Mucha gente nos felicita por haber empezado desde cero y valora el esfuerzo que nos ha supuesto. Lo único que el nombre puede confundir, pero creemos que queda mejor que “Antonio y Rafa relojes” jejeje.

Como simples aficionados que erais, y conociendo lo difícil que es emprender en España, debisteis tener grandes dificultades para poner en marcha todo el proyecto. ¿Quiénes fueron vuestros apoyos en esos momentos?
La verdad que fue un trabajo muy duro. Durísimo. No te lo puedes ni imaginar. Estuvimos meses buscando proveedores de todo tipo, haciendo prototipos, valorando calidades etcétera. Pero al final estamos muy contentos del resultado final. Cabe recalcar que lo hemos hecho todo nosotros, desde el diseño del reloj, la página web, marketing, … ¡y todo! Estamos orgullosos de ello.

Cuando recibí mi Fisherman, me quedé alucinado con el estuche de madera. Un nivel de presentación, que ya quisieran para sí marcas suizas de renombre. Esa caja es lo primero que ves, y te genera unas emociones increíbles. Se nota que habéis estado pendientes de todo. ¿Seguro que este ha sido vuestro primero proyecto relojero?
Jejeje sí. El packaging es muy importante para nosotros ya que queremos transmitir esa sensación que tuviste tú. Distinguirnos de la competencia de cierto modo, que no te quedes sólo con el recuerdo del reloj, sino de una verdadera experiencia.

Me gusta mucho que decidierais prescindir del segundero y hacer un reloj de movimiento lento que nos haga olvidar las prisas del día a día. Con la moda de los relojes con cada vez más funciones, era ir contracorriente, ofreciendo menos. ¿Cómo se os ocurrió?
Principalmente es un tema estético y, como bien dices Javier, para intentar conseguir ese punto de sencillez que queremos trasmitir con este modelo. Lo bonito de la relojería son las complicaciones, y para nosotros la más básica es la marcada por el escape de ancora, si no podíamos mostrarla a través del segundero, ¿para qué ponerla?

Por cierto, que hace algunos días, estuve hablando con Juan Moragas de Artauro y Moragas Tecnologie, y me sorprendió que fueras tú el creador de sus webs. ¿Cuál es el motivo? ¿Qué relación tenéis con ellos aparte de que os hacen el control de calidad?
A Juan le conocemos ya desde hace varios años y, como me dedico profesionalmente al desarrollo web, colaboramos de esa forma. Un saludo desde aquí a Juan, gran profesional y mejor persona.

Gran detalle. Seguro que Juan nos está leyendo ahora mismo. ¿Qué balance haces de estos 3 años con el Fisherman? ¿Cómo han ido las ventas? ¿Qué os dicen vuestros clientes?
La verdad que los clientes están muy contentos. En el tema ventas siempre se quiere más jejeje, pero nuestra idea ahora es consolidar la marca y crear un referente en lo que a calidad relojera en España se refiere. Lo que buscamos es que no nos enmarquen como marca de reloj de moda. Con el modelo automático que antes comentaba estamos seguros que lo conseguiremos. Para nosotros esto es una carrera de fondo, y todas las ganancias las reinvertimos para nuevos modelos.

¿Cuál es la sorpresa más agradable que has tenido con Smith & Smoorcer?
Es como un hijo. Lo hemos visto nacer, crecer, y ahora le veremos madurar. Está siendo una experiencia única y gracias a ello estamos conociendo a gente verdaderamente excepcional. Hay clientes que nos ha comprado relojes desde Finlandia, Italia e incluso desde Estados Unidos.

¿Y la más desagradable?
El margen comercial exigido por las tiendas, lo que hace muy difícil competir con marcas populares que trabajan por volumen.

Me alegra que además de compartir la afición relojera, compartamos profesión. Por lo que he ido viendo, entre la tecnología hay muchos aficionados a los relojes, especialmente a los más tradicionales. Creo que los que vivimos en un entorno laboral tan absorbente y puntero, al final buscamos justo lo opuesto en nuestros momentos de ocio. Algo como vuestro Fisherman, un reloj con estética clásica, movimiento lento, etcétera. En mi caso, además me encantan las plumas estilográficas, la retroinformática y el afeitado clásico. ¿En tu vida dirías que tienes más aficiones de antaño, o soy la excepción?
La verdad, es que en parte somos un poco bipolares, por un lado, nos encanta la tecnología, pero también seguimos disfrutando placeres como los vinilos, los libretos de los CDs y alguna otra colección de cómics.

Me gusta mucho como nos has definido: bipolares. He leído las ideas que tenéis de cara al futuro. Más modelos, cajas de titanio o de aluminio, movimientos mecánicos… ¿Cómo van esos planes? ¿Puedes adelantarnos algo?
En este mes esperamos lanzar nuestro primer modelo mecánico automático. Como adelanto te diré que será de esfera negra y de esfera azul con efecto soleil, fondo visto y correa de lujo.

En 2018 vendrá un modelo open, con vista de maquinaria desde la esfera, y un modelo para mujeres, el cual no paran de reclamarnos…

Pues conociendo mi entusiasmo por las esferas blancas, tendré que esperar un poco a vuestro segundo modelo. Y ahora has vuelto a emprender con AhorraEnLibros.com que, como amante de la lectura, me parece muy interesante. No te quitará demasiado tiempo a S&S? ¿Podrás con todo?
Jejeje, ¡S&S es lo primero siempre! Lo de los libros, por suerte, es muy estacional (sólo en los meses de verano), así que no hay problema 😉

Muchas gracias por tu tiempo Rafa. Espero tener la oportunidad de probar ese segundo modelo que me ha dejado impaciente.
Por supuesto que sí Javier. Contamos contigo.