Recientemente IXC presentó dos nuevas estilográficas de su gama más selecta, la Excellence. Se trata de la Pure, básicamente una actualización del anterior modelo. Sin duda la más interesante, es la completamente nueva Noir, que protagoniza este artículo, y de la que como orgulloso propietario, os comentaré de primera mano mis impresiones.

La pluma Inoxcrom Noir me enamoró desde el primer momento en que la vi. Y es que llama a simple vista la atención por su construcción en acero inoxidable de alta calidad, que va completamente recubierto de grafito, un mineral semimetálico a base de carbono, que con una composición similar a la del diamante, le da una estética brillante y metálica, transmitiendo una sensación enigmática y elegante, resumida perfectamente bajo el concepto de Facinating graphite. El hecho de usar grafito, es hasta donde yo se exclusivo de esta Noir, y no lo he visto en otros elementos de escritura. Le da un toque masculino, y un balance entre elegancia y deportividad sin concesiones.

Está disponible en dos versiones, una de ellas con los terminales y la pinza de color cobrizo, y la segunda que es mi favorita, con todos los elementos en negro, dejando ver un agresivo agarre de color rojo una vez se destapa.

Nada más ver su packaging, nos damos cuenta que estamos ante un grafo bastante diferente de los que IXC nos tiene acostumbrados, y digo esto con todas sus connotaciones positivas. Una caja con la estilográfica, un folleto explicando sus puntos diferenciales, y todo ello, acompañado de una caja con 6 cartuchos internacionales más IXC Basix en color azul real.

Precisamente esos cartuchos son los que utilizo normalmente, con la tonalidad de azul que más me gusta, y la fluidez ideal. Son además económicos, por lo que puede que desentonen un poco ante el empaque del resto. Quizás una gama de cargas más selecta, con colores rojo brillante o verde, ayudarían a mejorar aún más su exclusividad.

Con una longitud de 13,7 cm, el cuerpo ofrece espacio para dos cartuchos de tinta estándar cortos (38mm), o bien uno largo (72mm), por lo que admite sin problemas el uso con un convertidor a émbolo. Es el tamaño justo. Postearla, o sea, ponerle el capuchón en la parte superior para escribir, deja de ser algo obligatorio, incluso con manos grandes, ya que tenemos un tamaño suficiente para usarla sin problemas, pero sin resultar incómoda por su longitud.

Pesa 33,6 g, lo que le da un buen aplomo a la hora de escribir, pero no se siente tan pesada como por ejemplo la Faber-Castell Basic Metal, lo que para mi le da un plus de comodidad y reduce la fatiga. Algo para mi fundamental en una herramienta que uso a diario.

La zona de agarre, está fabricada con una resina noble, que le da una calidez, y sensación al tacto similar a la del caucho. No sólo se trata de un toque de exclusividad, sino que además su durabilidad es más elevada, y me encanta su color rojo contrastado con el resto en negro.

El plumín es el clásico de Inoxcrom de acero inoxidable con punta iridiada, y de 1 mm de grosor, pero a diferencia de otras gamas, con un trabajado grabado. No tengo ninguna pega con él, ya conocéis el buen funcionamiento que obtiene por ejemplo en la Carbone, es suave, no rasca, y deja caer la cantidad justa de tinta. Si me habría gustado que en esta linea de productos superior, hubiera más diferencias tecnológicas a este respecto, aparte de la mencionada decoración, o que pudiera escogerse entre diferentes grosores, ya que quizás por su filosofía, un punto grueso (B), sería más adecuado.

La sensación es muy curiosa cuando la cogemos, ya que el grafito es un buen aislante térmico, así que a diferencia del acero o el aluminio, nunca estará extremadamente fría o caliente, lo que hace que sea una experiencia interesante, parecida lo que sentimos con el titanio.

Mi principal miedo era la posible delicadeza del recubrimiento de grafito, pero tras algunas semanas con ella, dándole un uso normal, sin maltrato, pero sin cuidados especiales, parece un material que además de atractivo, es duradero.

Como de costumbre en IXC Internacional, un producto, diseñado, fabricado y distribuido desde las instalaciones de la compañía en Barcelona, un Made in Spain en toda regla, que demuestra que en muchos casos, sabemos hacer las cosas bien, y que espero conceda a la marca nuevos aires para seguir innovando, y produciendo productos de cada vez mejor calidad y materiales, respetando su filosofía de precios razonables.

Con un PVP de 48€, la competencia es dura en esa franja de precio, desde luego, los materiales y los acabados están a la altura, o incluso diría que mejora los de sus competidores, de manera que es un artículo que puedo recomendarte perfectamente si lo que buscas es una estética diferenciada, materiales únicos, y no estás dispuesto a gastarte media fortuna en ella. Aparenta ser un producto más caro de lo que cuesta, una percepción que se refuerza con la caja de presentación, y la dotación que la acompaña, de modo que puede resultar interesante también como regalo.

Quizás el toque final, lo hubiera podido aportar un capuchón roscado en vez de a presión, aunque ya sabemos que ello hubiera encarecido el producto.