Aunque os hablé del masaje Varón Dandy, al hablar sobre el inicio en el afeitado clásico, e incluso estuvo muy relacionado con una bonita historia, me he dado cuenta que es complicado desentrañar su historia.

Mientras que ya conocía Floïd, pero no lo llegué a probar, hasta que decidí profundizar en la disciplina del afeitado, mi primer contacto con Varón Dandy, es muy anterior.

De niño, me gustaban las pequeñas muestras de perfume, que por aquel entonces se vendían en la Droguería/Perfumería Figueres (ahora Perfumería La Balear) de mi barrio. Tenían en el encanto de ser esos frasquitos pequeños, que parecían más ideados para ser tamaño niño, que para servir como muestra. El caso, es que eran una reproducción en miniatura de las fragancias de tamaño normal, y cada vez que iba, las olía, y mi madre me compraba alguna. La única que recuerdo, fue precisamente Varón Dandy, y seguro que fueron muchísimas más. Me encantó su aroma, y uno de mis pasatiempos, era peinar el muñeco de la tarta de mi comunión, con ralla, y Varón Dandy, como hacían los adultos de esa época. El olor perduraba meses, atenuado, pero era una sensación indescriptible. Tanto me gustó, que en el colegio tuve problemas al escribir Barón como Varón. Me dije que de mayor, usaría Varón Dandy. De esas cosas que uno dice, pero que pasa el tiempo, y se olvidan. Tanto tiempo como 30 años, hasta que explorando el mundo del AC, la redescubro, en el mismo local de mi niñez, o sea La Balear.

Poco a poco me doy cuenta que se puede comprar ¡hasta en Amazon, y que aunque no podemos decir que tenga un éxito rotundo, se sigue vendiendo, porque tiene su público. Aquellos caballeros, que hoy ya entrados en años, lo usaban durante su juventud, y se han mantenido fieles al producto, con una fórmula que permanece. Por supuesto, también hay unos pocos, que deciden probarla por primera vez, y se quedan con ella. Pero hay tanto prejuicio, que cada vez va a menos, y cuando desaparezca del mercado, nos arrepentiremos. Y lo malo, es que los primeros síntomas de desaparición, están llegando. Si antes podía adquirirse a un precio muy competitivo en grandes almacenes como Carrefour, ahora, ya no lo encontramos en sus estanterías.

El un producto muy económico, tanto el masaje, como la colonia, cuestan menos de 10€ en un envase de cristal de 1 litro. Debe dejar tan poco beneficio, que no es ya, que no les interese comunicarlo, sino que probablemente prefieran ocultarlo. No vaya a ser, que en vez de pagar 20€ por un envase de 100ml de otro producto, descubras que te gusta Varón Dandy, y se resientan sus cuentas de resultados. Tal vez por ello, como ya vimos en Moussel, sea tan difícil conocer la historia del en otros tiempos famoso, Varón Dandy.



Joan Parera Casanovas, fundador de Perfumería Parera (Can Parera) en 1912, empezó fabricando colonias en la trastienda del negocio familiar. La empresa, siempre compaginó la producción de colonias a granel y la de perfumes en frasco de creación propia. Ese mismo año, creó una de sus fragancias masculinas de más éxito: Varón Dandy, a la que luego se unirían Verdadera, Chesterfield, Cactus o Gong.

La empresa, conoció sus mejores años durante las décadas de 1920 y 1930, en 1940, se transformaría en sociedad anónima, Parera España, extinguida en 1994.

En 1943, el perfumista Luis Garcés Mantiña, crea el primer aftershave disponible en España, también bajo la marca Varón Dandy. Cuentan las crónicas y sus allegados que llegó a escribir en sus apuntes: “Quiero que los españoles, aunque devastados por una guerra, puedan levantarse por las mañanas y abofetearse la cara con mi loción”. En aquel momento, Varón Dandy, era toda una gama de productos, en la que cabían, no solamente la colonia y el masaje que aún se venden, sino también cremas, dentrífricos, fijadores, masajes, etc. Se promocionaban con la frase “Varón Dandy reúne todos los artículos de perfumería indispensables al tocador del hombre moderno”.

En 1990, con el éxito de Andros, es absorbida por la multinacional inglesa Benckiser (ahora Reckitt Benckiser), que entre otras cuentan con Air Wick, Calgón, Cillit Bang, Durex o Woolite. Desde 1992, a raíz de la adquisición de Coty por parte de ésta, operan bajo esa denominación.

Coty, opera entre otras marcas, con Calvin Klein, Chloé, Clairol, Covergirl, Davidoff, Marc Jacobs, Rimmel, o Wella, y la filial española Coty Spain (antes Coty Astor y antes Astor) con Margaret Astor y Lancaster.

Es extraño, porque rebuscando información, en muchos lugares se habla de 1924 como fecha de lanzamiento, incluso de 1943.