Cuando os presentaba el Luch 738759463, ya os expliqué un poco la marca. El calibre es el mismo también. Así que para no repetirme, iremos directamente al reloj, el Luch 77471760.

Básicamente comparte la misma caja de acero, tapa a presión, cristal mineral, calibre Luch BY 1801.1, y la misma detestable correa. La diferencia es que en éste, la correa es algo más corta, como 1cm en el tramo de la hebilla, y medio centímetro en el otro, por lo que se adapta mejor a muñecas normales.

En cambio mi unidad vino presentada en vez de en un blíster, en una sencilla caja de cartón, conteniendo el reloj, y el folleto de instrucciones, especificaciones y garantía.

La esfera es de color blanco, y con unos números y marcas horarias que la hacen más legible que en el 738759463, aunque menos atractivo. El reloj llegó muy bien ajustado a +12 segundos/día según el cronocomparador, lo que está muy bien, y no tiene parecido alguno con el otro.

En cuanto a la precisión oficial de -40/+85 segundos/día, parece que se rige por el estándar de la Unión Soviética, que establece -60/+85 segundos/día para relojes mecánicos con calibre de menos de 20mm de diámetro, y de -40/+60 segundos/día para los de tamaño superior (aunque Luch los acredita con -20/+40 segundos/día).

La reserva de marcha que he medido son de 42,25h, media hora menos que el otro Luch, pero en todo caso superior a las especificaciones. Llegados a este punto, no puedo decir si los calibres no se ajustan en absoluto, y es cuestión de azar, o si lo hacen, tienen un control de calidad en el ajuste que resulta pobre.

Es todavía más asequible que otros Luch, con un precio de tarifa en la web oficial de 644.500 rublos bielorusos (unos 28€), que nos permiten tenerlo con envío incluido por unos 40€. Una relación calidad-precio muy buena. Está disponible en diferentes variantes, caja dorada, plateada, esfera blanca, negra, plateada o dorada, …

Un reloj monoaguja, es un instrumento curioso, un homenaje a los relojes de hace 300 años, pero con una utilidad real limitada, sobre todo en casos de presbicia. Y es que su única aguja, se desplaza por la esfera, donde cada hora está dividida en 12 fracciones. Es decir, cada marquita representan 5 minutos. Ante esta situación, es complicado leer con una precisión superior a 2-3 minutos. Podemos saber si son las 6, o las 6:05, o si estamos entre medio, pero poco más.

Me olvidé de comentar en el otro artículo, lo directa que es la corona para darle cuerda, en apenas 20 vueltas, lo tenemos cargado a tope, más o menos la mitad que otros relojes. Supongo que el 1801.1, diseñado para relojes de dama, es la explicación de ello. No penséis con esto que la carga manual va dura, simplemente es muy directa.

La aguja horaria es muy larga, una gran ayuda, lo que indica que la pequeña maquinaria puede moverla sin problemas, y que confirma que unas manecillas similares, es decir, más gruesas y largas, se podrían incluir en otros Luch 1801. En realidad, podemos pensar en este 77471760, como si fuera un 738759463, del que se ha eliminado la aguja minutera.

A estas alturas, está más que claro que la relojería soviética, con tanta variedad de marcas, manufactura propia, calibres exclusivos, conceptos poco vistos en el ámbito horológico y precios razonables son un auténtico vicio, con marcas como Slava, Vostok, Raketa/Pobeda, Elektronika, Luch, Molnija, Poljot, …

Sobre el interés de Franck Muller, por lo que he podido leer de gente más experta que yo, parece que se reduce a que Luch produzca cristales de zafiro para ellos. Nada más, al menos de momento.