Desde hace 15 años aproximadamente he sido consumidor de zapatillas deportivas Nike, Adidas, Reebok y Avia, que he llevado casi a diario. Pero estaba algo cansado de ese juego, así que decidí cambiar.

Me topé con las clásicas Paredes, y viendo sus precios, decidí hacerme con una de ellas, siendo las elegidas las Axel azul, que rondan los 20€, un precio al menos 3 veces inferior al de las multinacionales.

Las zapatillas se entregan en una caja de cartón Paredes, que nos recuerda muchos de los valores del producto, su logotipo, menciones de ser el original, etc. La impresión negativa es que hace referencia a dos webs, y una de ellas (www.paredes1954.com) dejó de existir en 2010. No habría estado mal mantener el dominio con una redirección a www.paredes.es para evitar esa mala impresión inicial.

El embalaje no tiene crítica alguna, cada zapatilla con una bola de papel de embalar en su interior para evitar que se deforme, y con sendos envoltorios de plástico transparente para darles más protección.

Desde el punto de vista del diseño, no tienen nada que envidiar a otras marcas, y personalmente me gustan muchísimo, incluso más que las de marcas norteamericanas, alemanas, o inglesas. El color azul, con detalles en azul marino, que contrasta con los cordones y el interior en amarillo chillón, está muy logrado. Los logotipos de la marca están lo suficientemente visibles, sin resultar indiscretos como en otras zapatillas, mientras que las salpicaduras azules en la suela, le aportan una sensación de conjunto.

En comodidad, supera a sus rivales por su gran ligereza, que las hace muy cómodas de llevar. El diseño interno de la horma, es a mi parecer algo menos cómodo que en otras marcas/modelos, pero en absoluto incómoda. No he llegado ha determinar con exactitud la causa, pero puede ser debido a una estrechez excesiva entre el puente y la puntera, o quizás a que haya menos acolchado en la zona de los talones.

Transpiran suficientemente bien, en gran parte debido a la rejilla que tienen, aunque todavía no sé qué tal protegerán del frío en invierno.

La suela es algo más dura, y por tanto ofrece una menor amortiguación, así que las sensaciones que transmite son diferentes, siendo más fácil apreciar las irregularidades del terreno en la pisada. Está en un punto intermedio entre la de unas zapatillas de suela maciza como las Victoria de tela, y unas de running. Es cuestión de acostumbrarse, y no representan una falta de confort.

La adherencia es buena sobre piso seco y muy buena en mojado, pero al menos en este modelo en particular, sin llegar a la altura de otros productos. La excepción son los suelos muy brillantes y encerados, donde el agarre es algo pobre.

Los materiales usados y los acabados tienen buen aspecto, con un resultado que es de nuevo comparable a otros productos similares.

Queda por comprobar su durabilidad, pues en un mes de uso no la he podido valorar, sin embargo, viendo su resistencia, no tengo motivos para pensar que se rompan pronto, si bien es cierto que no parecen tan consistente como otras. En cualquier caso, actualizaré esta entrada ante cualquier eventualidad.

Están fabricadas en China, de hecho el 70% de la producción de Paredes procede de allí. No es un punto comparativo negativo, pues otras marcas, independientemente de su país de origen, fabrican también en R.P.C., o en otros con una mano de obra igualmente barata (Malasia, Bangladesh, …). No aprecio que este hecho constituya una merma en la calidad final del producto, pero en estos tiempos de crisis, no me importaría pagar 5€ más por ellas, a cambio de saber que se han fabricado en España, dando puestos de trabajo en unas condiciones laborales más o menos dignas.

Emocionalmente llevan la esencia retro de Paredes, el valor de una marca tradicional española, los recuerdos que a los de mi generación pueden evocar, pero todo ello puesto al día con un diseño moderno. Para mí, uno de los principales argumentos de compra.

Probablemente las Paredes Axel no sean las mejores zapatillas del mundo, pero si nos detenemos en su relación calidad-precio, dudo que haya otras que la superen. Sencillamente no están mal, y su precio de venta es adecuado. Nuevamente, el producto nacional, resulta vencedor, al menos según mis baremos. Además si vas revisando con cierta regularidad la sección de outlet, podrás hacerte con productos de la marca a precios todavía más económicos.

Como resumen, basta decir que he repetido mi confianza con la marca, adquiriendo recientemente también un Under rojo y unas Ian Marino. Y para más adelante, no descarto unas Estrella negra o unas Vermont azul.

Actualizado a sábado 20 de julio de 2013. 11:26:
A parte de las normales señales de desgaste, como las marcas en donde se dobla la zapatilla al caminar, me ha sorprendido que el serigrafiado de la plantilla se haya borrado por completo tras pocos días de uso. La suela ha demostrado ser más delicada de lo esperado, sufriendo una imperfección de algunos milímetros, seguramente al pisar un cigarrillo encendido, pero nada grave no obstante. La puntera de la zapatilla derecha, ha perdido su franja amarilla, seguramente debido a un par o tres de roces.

El precio sin IVA en la tienda oficial, ha subido de repente 5€, es decir, un nada despreciable 25%. La mayoría de modelos han sufrido un incremento de similar orden de magnitud. No es que se hayan convertido en un producto caro, pero su relación calidad-precio sin duda ha quedado muy resentida. Con toda la experiencia acumulada. Mi balance actual es que las Paredes Axel, ofrecen una calidad aceptable, y una comodidad bastante buena. Me gustan por la marca, sus colores y el diseño.

En cuanto a las Ian, la piel de serraje se ha mostrado más resistente de lo que esperaba, y no atrae mucho la suciedad. Lo malo es que la suela de caucho, muy habitual en zapatillas de lona, es bastante blanda, así que se desgasta con cierta rapidez. Sin embargo el peor defecto es que se empieza a observar en ella marcas debidas a los refuerzos interiores, que indican un desgaste excesivo a pesar del relativo poco uso.

El Under, bien sin más, ni excelente calidad, ni tampoco pésima algo normal, de nuevo con una relación calidad-precio adecuada.