Como entusiasta de los relojes digitales, recuerdo de manera especial cuando el mercado estaba lleno de ellos. Marcas japonesas de renombre como Citizen u Orient, que hoy han abandonado completamente estos relojes. Incluso la presencia en el caso de Seiko es testimonial.

Puede no parecerlo, pero la oferta va más allá de los Casio que todos conocemos. Desde marcas más bien caras como Junghans, a medias como Vestal o Nixon. Sin duda la mayor variedad, la copen las marcas deportivas y de moda como Diesel, Adidas, Fila, Gucci, Guess, Nike, Rip Curl, etcétera. Incluso compañías españolas incluyen en su oferta algún modelo digital: Marea, Nowley o Calypso.

Por desgracia, la mayoría de fabricantes, no son manufactura, es decir, que lo habitual es que cojan un módulo digital, y lo recubran con su propio diseño. Y aunque hay módulos digitales excepcionalmente buenos como los ETA K18.401, la mayoría de enseñas, optan por módulos genéricos, con poca tecnología, y muchas veces de baja calidad.

La excepción puede que sean los finlandeses de Suunto, con relojes de apariencia atractiva, y con muchas funciones. Podría añadir a Garmin, aunque lo que hacen no son relojes propiamente tal y como yo los entiendo. Anteriormente especializados en relojes para el tiempo libre, recientemente descubrieron el nicho de gamas altas, y lanzaron los Essential. He visto Suunto por la calle, y me llamaba la atención lo cuidado de su diseño. Bien es cierto, que la legibilidad en los modelos invertidos es bastante pobre, pero los de LCD normal, se ven muy bien, gracias a unos dígitos muy voluminosos.

Disponible en diferentes combinaciones de LCD (que es dotmatrix), y con diferentes acabados de caja y correas, es fácil encontrar el Suunto Essential que nos guste.

El Essential Steel, a pesar de su elevado precio (650€), contaba con unos acabados aún más finos, y un cristal de zafiro. Me encantaba, así que decidí probármelo en primera persona, o mejor dicho, en primera muñeca. Las sensaciones han sido de reloj barato, o al menos de mucho más barato de lo que cuesta. Así que casi todo lo que me atrajo de él en la web se esfumó. El aspecto frontal, rezuma calidad, es cuando vemos la parte posterior, con su tapa de plástico, que parece que estemos ante un sencillo Casio F-28W, una razón más por la cual sólo es WR30M.

No me había dado cuenta al verlo en los catálogos, pero el hecho de no mostrar segundero en la pantalla principal, es como si no quisiera aprovechar las ventajas de un digital. Luego me fijé en la duración de su enorme pila CR-2032, que apenas documenta 12 meses de autonomía, no es que sea tecnología punta precisamente.

Al final me di cuenta que por mucho que Casio deba mejorar, por más críticas que le hagamos, o siendo plenamente consciente que los digitales actuales de Casio, no llegan a la calidad y tecnología del pasado, sigue siendo el fabricante que ofrece más variedad, y relojes más completos.