Por mi afición relojera he visitado muchos SAT (Servicio de Atención al Cliente) de diferentes marcas. El balance general es bastante malo, ya os lo comenté al respecto de Cinco em Ponto (Nixon Base All Black); Albert Llopart (Seiko SNZF55; Seiko Monster 3) y Swatch Group Service Center (Tissot T-Pocket Mechanical y Certina DS-1 Day Date).

Como decía, en Seiko el nivel de confianza fue muy malo. Cambiaron el movimiento completo a dos relojes porque desfasaban más de lo estipulado. Ya no aparecen en los listados de Seiko ni de GERESA, de manera que creo que afortunadamente para los clientes, debieron tomar medidas con Albert Llopart Fusac (CAT TravesseraCentre d’ Assistència Técnica del Rellotge-), y ya no son un servicio oficial.

En Nixon las cosa fue en una linea parecida, demostrando que las marcas prefieren desentenderse de este tipo de actividades, y claro, así dan la impresión que dan.

Los suizos de Grupo Swatch fueron la excepción. Trato exquisito, y servicio muy profesional. Claro que sus precios no son precisamente económicos, aunque si se trata de hacer uso de la garantía, eso nos da igual, no tendremos que pagar nada.

Y así llegamos al caso que nos ocupa Casio. Una marca a la que tengo mucho cariño, y un SAT, con el que hasta ahora estaba satisfecho. Me refiero a MGV Watch, que antes se conocía como Centro Relojero MGV. Desde que estaban en la calle Estruc, he llevado allí mis piezas más valiosas y delicadas. Definitivamente modelos vintage (W-780, W-66, F-87W o ATC-1200). Sus precios son más caros que una relojería de barrio, pero en absoluto me parecieron excesivos, especialmente si los comparamos con SAT de otras marcas.

Me compensaba pagar algo más que en una relojería a cambio de saber que mi apreciado W-780 tendría un cambio de pila y de juntas como se merecería. Nadie mejor que ellos para conseguir repuestos que a otros les resultaría imposible, no hay que olvidar que aunque están en Barcelona, llevan desde 1990 en el negocio, y Casio les ha nombrado Servicio Técnico Oficial para España, Andorra y Gibraltar. Además hay un par de profesionales de gran nivel trabajando allí, y confiaba en ellos. Estaba dispuesto a pagar el precio de que no respondieran los emails y acabar llamándoles por teléfono.

Sin embargo con el DW-5600C la cosa fue muy diferente. Ya os mencioné una parte de sus acontecimientos en Casio DW-5600C y el SAT, pero me faltaba el veredicto final que será el que tocaré aquí.

La situación era que me di cuenta que mi DW-5600C adelantaba como un minuto al mes, o sea, dos segundos al día como si fuera un vulgar Skmei. No es un problema grave, pero tengo relojes mecánicos que se comportan mejor que eso. Teniendo en cuenta que en sus especificaciones, el DW-5600C daba un máximo de 15 segundos/mes, sabía que eso haría que acabara no usándolo. Manías que tiene uno. Pensé que podía deberse a la pila que pudiera estar desgastada. En todo caso, quería cambiársela, así que valía la pena que cambiasen la pila, revisasen lo del adelanto, y cambiasen juntas para hacer una prueba de estanqueidad.

Me dijeron que tardarían una semana aproximadamente. Como ellos no llaman, tuve que hacerlo yo. Al final fue algo más de una semana, pero no me importó. Eso si, me indicaron que serían 26,37€ + IVA, y al final lo fue con IVA incluido. El parte de reparación no mencionaba nada de que lo hubieran ajustado, pese a que en la solicitud que hice, figuraba por escrito que el reloj adelantaba.

Decidí confiar en ellos, craso error, y asumí que con el cambio de pila todo había quedado arreglado. Unos pocos días después verifiqué el desfase, seguía siendo el mismo, los excesivos 2 segundos/día. Así lo que llevé nuevamente al SAT.



La anécdota es que le expliqué la situación a una empleada tras el mostrador. No fue el mismo chico que me atendió la otra vez. Yo estaba frustrado porque no hubieran hecho lo que pedí, y que yo pagué religiosamente. Ahora tendrían que volver a abrir el reloj, volver a hacer estanqueidad, en fin, repetir el proceso, y probablemente yo, pagarlo de nuevo.

La dependienta me comentó muy tranquilamente que si el problema era de adelanto, entonces habría que cambiar el módulo. Me hice el tonto, sabía perfectamente que esos módulos de G-Shock se pueden ajustar en cuanto a precisión. Pero por curiosidad le pregunté lo que costaba el módulo. Siguió el procedimiento, miró la trasera, y consultó en el ordenador. Su respuesta fue, ya no hay módulos para este reloj, y entró dentro a preguntar. Entonces apareció el chico de la otra vez. Ese si que sabía, y le indiqué que se podía regular. Me lo confirmó, me pidió disculpas por que no lo hubieran hecho inicialmente, y se quedó el reloj.

Eso me tranquilizó, pero fue una falsa calma. Entonces empezaron los Whatsapps y las llamadas, hasta que al final conseguí que me dijeran que el tornillo de ajuste de precisión, el trimmer, estaba dañado, y que por eso no lo habían podido ajustar aún. Debían esperar que llegase el recambio. Así pasó algo más de un mes, con mensajes y llamadas semanales por mi parte. Hasta que al final me dijeron que ya estaba.



Cuando me lo llevé a casa, me di cuenta que los botones del lado izquierdo hacían un ruido raro al ser pulsados, una especie de “clic” que no sonaba cuando lo dejé. Extrañamente, en el lado derecho eso no ocurre, prueba inequívoca de que es un error. Las pruebas, afortunadamente, volvieron a comprobar la estanqueidad, me entregaron todas las piezas cambiadas, tanto las juntas de la primera visita como el trimmer dañado de la segunda, pero fallaron en el diagnóstico inicial, en la minuciosidad y en la profesionalidad. Precisamente aquello que busca alguien que acude a una revisión oficial y autorizada por la marca.

La precisión mejoró, quedando en unos incómodos -16 segundos/mes. Fuera de las tolerancias del fabricante.

Efectivamente me hicieron pagar, 25,40€, una reparación que yo había solicitado inicialmente, que no me hicieron y que tampoco supieron explicarme el motivo. Me quedo con la sensación de haber pagado dos veces por lo mismo, y mi percepción en cuanto a MGV Barcelona ha cambiado totalmente. Ando en busca de una buena relojería con conocimientos de Casio para mis piezas más valiosas. Así que igual que recomiendo que no compres en Relojes Manía, recomiendo que no vayas al SAT de Casio de MGV Watch.



Inevitablemente lo comparo con Certina o Tissot, un servicio bastante más caro, pero en donde pagas las cosas sólo una vez, hacen el trabajo profesionalmente, y te sientes bien atendido. Me pregunto hasta que punto con los relojes premium de Casio, su SAT, y el resto de servicios a los clientes no están a la altura. Lo mismo que ocurre con Citizen y otras marcas.

Es decir, vender relojes caros, no sólo implica que los relojes sean buenos, cosa que en el caso de Casio y Citizen, como en muchas otras marcas, generalmente lo son. Implican que la experiencia completa sea satisfactoria. Desde que en las tiendas tengan el modelo que quieres, hasta que en caso de necesitar una reparación, te la hagan como es debido.

Evidentemente, hay oportunistas de Casio, hasta en los servicios oficiales.