Reloj de sobremesa Casio ID-15S

Me imagino que se debe a todos los recuerdos que tengo con Casio. El primer reloj que me gustó (un Casio F-87W), mi primer teclado electrónico (un Casio PT-1), la primera calculadora científica que utilicé (una Casio fx-17), … En el auge de la electrónica de consumo, todos los de mi generación conocían a Casio. En relojería digital Seiko era superior, en calculadoras tal vez TI o Sharp, y en teclados seguramente Yamaha. No obstante Casio tenía algo que no tenían el resto, hacía cosas buenas, y a buen precio.

Ese fue el motivo por el que me hice con una calculadora Casio SL-160 hace tiempo, y por el que hoy hablaré de este Casio ID-15S, concretamente de su versión ID-15S-5DF con marco de imitación madera. En 2011 necesitaba un reloj para el comedor, naturalmente tenía que ser digital, y de generoso tamaño para poderlo ver sin gafas. Puestos a pedir tecnología, que tuviera termómetro, higrómetro, señal horaria, que fuera radiocontrolado, y que tuviera alimentación solar. Desgraciadamente no encontré ningún modelo que ofreciera todo aquello, quedando tres finalistas. El germasian Technoline WS 8009, el Oregon Scientific JM889 y el Casio ID-15S.



Además de mi atracción por la marca, estéticamente el Casio era el que más me gustaba, aunque a nivel de características se quedaba muy por detrás del Technoline, sin sincronización horaria DCF, sin higrómetro, … De manera que opté por el Technoline, un dispositivo que sin tener una apariencia externa que denote excesiva calidad, sigue funcionando perfectamente desde entonces. Recientemente encontré el Casio ID-15S a 42€ en Importaciones J. García (su PVP es de 48€), y esa fue la motivación suficiente para comprarlo. Hay que destacar que los relojes de sobremesa/pared ID de Casio no se venden oficialmente en Europa, así que conseguirlo tampoco era fácil.

El pertenece a la gama Casio Clocks, y si bien hay modelos más modernos y avanzados, como los ID-16S o ID-17 que disponen también de higrómetro, éste sólo añade termómetro. Ningún modelo en su gama es radiocontrolado, ni con alimentación solar, todos funcionan con pilas, lo que demuestra que en ese aspecto, Casio va quedándose rezagada del panorama tecnológico. De hecho si comparamos este Casio ID-15 con un modelo de procedencia china como el iTronics 380, el de Casio cuesta más del doble y tiene menos funciones. A priori ha sido una compra irracional, pero veamos un poco más en detalle si efectivamente fue un acierto o no.

Recibimos el «Wall Clock» en una descuidada caja de cartón sin identificación alguna salvo un pequeño adhesivo en el lateral con la denominación del producto, y un esquema. Os aseguro que los modelos baratos tienen una presentación mucho más atractiva que la de éste.



Cuando lo abrimos empezamos a percibir las diferencias que suelen caracterizar a Casio, y que en parte justifican su importe más elevado. Un manual en papel y una tarjeta de garantía ambos en varios idiomas, y dos pilas AA de Panasonic, como es lógico son las que requiere el aparato, así que podríamos colocárselas y empezar a usarlo sin más. En mi caso sabéis que opto por las recargables, así que las sustituí por unas AmazonBasics (Sanyo/Panasonic Eneloop remarcadas). Un aspecto que llama la atención es el adhesivo con fondo amarillo, un recurso que se usaba a menudo en el pasado, y que ayudaba a remarcar las características más importantes del producto cuando se exponía en un aparador. Según la marca son «Thermometer», «Casio Japan», «Alarm», «Snooze», y «Full Auto Calendar». Como veremos más adelante, el «Casio Japan» es un reclamo algo engañoso, en efecto la sede de Casio Computer Co., Ltd. está en Japón en el distrito de Shibuya de Tokio, pero salvo su diseño, poco más ha ocurrido en aquel país, puesto que el proceso de manufactura se ha llevado a cabo en otro, también de ojos rasgados, pero con una mano de obra mucho más barata.



Otra cosa de la que nos damos cuenta es su peso, 485g lo que le aporta estabilidad al usarlo como reloj de mesa, pero que además refleja calidad. Todo el producto es de material plástico, la peana desplegable y hasta el cristal que protege el LCD, aunque un plástico de buena calidad, que parece duradero, y que está muy bien terminado.

En la parte de atrás está el compartimento para las pilas, y los botones de ajuste. El plástico que cierra la tapa de las pilas, es también mucho más grueso y de mayor calidad que lo que vemos en modelos de bajo coste. En la parte inferior, en pequeñito se reconoce lo de los ojos rasgados que os comentaba: Made in China.



Con unas dimensiones de 206mm X 246mm X 34mm es generoso, no tanto como el Technoline u otros relojes que se denominan «jumbo», pero tiene el tamaño equilibrado entre no ocupar mucho espacio, y ser legible. Con la moldura exterior de imitación madera, el LCD pierde bastante espacio (unos 6cm entre ambos lados), pero luego lo compensan los dígitos dentro del panel LCD que yendo casi a sangre, es decir, sin apenas margen, nos ofrece unos segmentos generosos y de buen grosor.



Una característica que a mi me gusta mucho es que el contraste del display es regulable, como en las Pocket Viewer y ClassWiz. Su visibilidad es magnífica, en cualquier ángulo y en cualquier condición de iluminación, regulando el contraste, lo convierte sencillamente en algo perfecto.

El termómetro permite trabaja en grados Celsius o centígrados y Fahrenheit, dispone de una memoria de temperatura máxima y mínima, que registra esos extremos cada 24 horas. El módulo es energéticamente muy eficiente, acredita una autonomía de 1 año de duración de pilas. Como en Casio siempre son prudentes, y además incluyen el uso diario de la alarma, será fácil doblar esa cifra.



Si tiene muchas virtudes, sus defectos son también muchos. Comentaba al principio que no dispone de señal horaria, no es radiocontrolado, ni tampoco solar. Además de eso, el formato de fecha no es configurable, siempre lo veremos en el invertido anglosajón MM/DD, y el día de la semana con tres letras, sólo abreviado en inglés. Funciones que hoy en día cualquier reloj asiático de menos de 10€ ofrece.

El ajuste de la hora, la alarma y la fecha es también bastante peculiar. Por ejemplo para ajustar la fecha se incrementan o decrementan los minutos, al llegar a 59 o 0, aumenta/disminuye la hora. Para la fecha es igual pero con los días, en vez de poder controlar independientemente hora y minutos; o día y mes como suele ser habitual.



Tampoco dispone de «Illuminator» o luz que nos de la posibilidad de ver la hora puntualmente cuando la estancia está a oscuras. Pero lo más sorprendente, es que según el manual, la precisión de este guardatiempo es de +/- 60 segundos por mes. Una cifra que lo coloca codo con codo con fabricantes chinos como Skmei, y que es el doble de la de un humilde Casio F-91W.

Aquí tenéis disponible el manual de usuario (318 KB. en formato PDF).

6 comentarios en “Reloj de sobremesa Casio ID-15S”

  1. Como ya comenté el que vende el Lild es casi una copia de este Casio pero incluye la fase lunar, el día en castellano, la semana del año y es radio controlado por eso va muy bien de hora desde que lo tengo, todas las demás funciones de este Casio las tiene incluso el display que es muy similar, por 10 euros lo veo muy completo. Claro que la calidad a largo plazo seguro que es peor.
    Pero de todas formas a este Casio le tengo echado el ojo hace tiempo en J.García, si no recuerdo mal hay otro modelo de Casio parecido a este.
    Una gran review de este reloj la de este artículo Javier.

  2. ¡+/- 60 segundos al mes!
    Narices, ya podía ser de cuerda y mecánico, y por lo menos adiós pilas.

    CASIO, cómo os habéis estado columpiando…

    No me convencen estos relojes de pared digitales salvo para estancias bastante iluminadas. Me gustan tanto digitales como analógicos, pero los digitales «fake» como yo les llamo, los de láminas. Que que con los números normalmente en blanco sobre fondo negro (o al revés) eso sí me gustan mucho, y se ven de lujo, tan bien o mejor que un buen analógico de pared. Y me parecen mucho más alegres y vanguardistas que la pantalla de los digitales habituales.

    Ahora, van cotizados… los buenos clásicos, ni qué decir. De los de fabricación actual hay que ir con un poco de ojo con lo que se compra, que es todo plastiquete y a saber de qué calidad para según lo que nos pidan por ello. Pero vamos, con CASIO declarando en estos ese margen de precisión mensual y 1-2 años de pila…

    De 3 a 5 años se tira mis estación barométrica digital Lexibook Meteo Clock que sincroniza la hora con alemania cada noche salvo caso raro. Vale que lleva 4 AA si no recuerdo mal, pero también lleva progresión barométrica de varias horas con la predicción meteorológica, la fase lunar, la animación de la meteorología animado en pantalla, más los cambios de información en el sensor exterior e interior entre temperatura y humedad…, la conexión inalámbrica con el sensor exterior (que va con dos pilas AA, ese sí le duran algo menos). Vamos, que es un cacharro que también trabaja más que este CASIO y consume más. Y podría tener hasta 3 sensores más. Por lo que consume, no me merece la pena usarla con recargables, mejor alcalinas. Y ya tiene sus años, quizás los 7-8 ya.

  3. Las pasadas navidades me regalé por Reyes Magos un reloj de pared Auriol – una marca de Lidl – radio-controlado y con sensores de temperatura y humedad. Es un reloj de forma redonda que muestra todos estos datos de forma analógica y que como fuente de energía sólo precisa de una pila AA.

    En cuanto a la sincronización horaria, utiliza la señal DCF77 [1] alemana. Acerca de esta funcionalidad, las prestaciones son muy buenas: justo antes de escribir estas líneas comprobé la hora de este reloj contra la dada por el servicio NTP y ambas coincidían.

    Aunque no recuerdo cuánto pagué exactamente por el reloj, sí recuerdo que el precio se quedó por debajo de los 15 EUR. A cambio de un coste un poco mayor, Casio muy bien podría haber introducido esta funcionalidad en el ID-15S y así, de paso, disimular la mediocre precisión de +/- 60 segundos por mes.

    [1] https://en.wikipedia.org/wiki/DCF77

  4. Muchas gracias Pepe Casio. Tengo en casa 3 o 4 relojes de pared/sobremesa digitales. La mayoría más baratos que este Casio ID-15, pero también con más funciones. Es una pena, porque la calidad de Casio es más alta que la del resto (que no la durabilidad que todos duran mucho). Pero como digo, parece que la marca se esté quedando atrás.

  5. Debo decir que esa precisión (o la falta de ella), me asustó Alejandro. Un minuto al mes. Tengo mecánicos que casi dan eso. Sin embargo, el mío es bastante preciso, unos 5 segundos/mes. No se si todos han salido igual, y que es la típica carta que se guarda Casio bajo la manga para así que no haya reclamaciones por ello, o bien que haya unidades que en efecto sean malas. Lo desconozco, pero asumo que cuanto más grande es algo, más fácil es hacer que sea preciso, y si un humilde F-91W da en teoría +/- 30, este debería ser al menos igual. Recordemos que tampoco es particularmente barato, y que al no ser radiocontrolado, la precisión es importante.

  6. Lidl, como la mayoría de importadores, a veces saca cosas buenas, y en ese caso, su precio es imbatible, así que compra maestra. Otras, son artículos que no sirven para nada, puro reclamo un relojista. Pero es verdad que por unos 25€, me compré un Technoline, es solar, radiocontrolado, tiene termómetro e higrómetro. Ya lleva unos años conmigo y perfecto. Evidentemente, ni el plástico es tan bueno y robusto como el de Casio, ni los segmentos tienen tanto contraste, por eso es una lástima que marcas de calidad no apuesten por ese segmento de relojería.

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